La Vida de Jesús – Fco. Fernández-Carvajal

4.- EL GRANO QUE GERMINA SOLO

Mc 4, 26-29

Una pequeña parábola, que recoge solo san Marcos, nos habla del crecimiento de la semilla echada en la tierra; una vez sembrada crece con independencia de que el dueño del campo duerma o vele, y sin que sepa cómo se produce. Así es la semilla de la gracia que cae en las almas; si no se le ponen obstáculos, si se le permite crecer, da su fruto sin falta, no dependiendo de quien siembra o de quien riega, sino de Dios que da el incremento[1].


[1] Cfr. 1 Co 3, 5-9.