Para la catequesis – Domingo V de Pascua

Domingo V de Pascua

Hechos 9, 26-31; Salmo 21, 26b-27. 28 y 30. 31-32; 1 Juan 3:18-24; Juan 15:1-8

La Vid Verdadera

En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: “Yo soy la vid verdadera, y mi Padre es el que la cultiva. Si una de mis ramas no da uvas, la corta; pero si da uvas, la poda y la limpia, para que dé más. Ustedes ya están limpios por las palabras que les he dicho. Sigan unidos a mí, como yo sigo unido a ustedes. Una rama no puede dar uvas de sí misma, si no está unida a la vid; de igual manera, ustedes no pueden dar fruto, si no permanecen unidos a mí. Yo soy la vid, y ustedes son las ramas. El que permanece unido a mí, y yo unido a él, da mucho fruto; pues sin mí no pueden ustedes hacer nada. El que no permanece unido a mí, será echado fuera y se secará como las ramas que se recogen y se queman en el fuego. Si ustedes permanecen unidos a mí, y si permanecen fieles a mis enseñanzas, pidan lo que quieran y se les dará. Mi Padre recibe honor cuando ustedes dan mucho fruto y llegan así a ser verdaderos discípulos míos. Reflexión

¿Qué necesita un árbol o una vid para dar muchos frutos? (Agua, sol, buena tierra, podarse, limpiarse…) ¿Qué pasa si se separa una rama del árbol o la vid?(La rama y sus frutas se mueren porque no reciben agua y nutrición.) Jesús compara su Reino a una vid, donde Él es la vid, nosotros las ramas y nuestro Padre en el Cielo el cultivador. ¿Qué representan las frutas en esta comparación? (El amor que compartimos para construir el Reino de Dios: orando por otros o haciendo obras de misericordia para ayudar a nuestro prójimo… Jesús depende de nosotros para que seamos su voz y sus manos para los demás.) ¿Cómo nos poda nuestro Padre Celestial para que demos más fruto? (Dios quita obstáculos que paran nuestro crecimiento espiritual o nos deja experimentar las consecuencias de nuestras malas decisiones para enseñarnos que es mejor seguir el camino bueno que nos lleva a Él.) Dar ejemplos cuando Dios los ha podado. Compartir. Jesús pide que sigamos unidos a Él para poder dar frutos y para recibir todo lo que necesitamos del Padre. ¿Cómo nos mantenemos unidos a Él? (Orando, participando en la misa y en los otros sacramentos, obedeciendo sus mandamientos de amor…)

Actividad

En la página siguiente hay una vid con tallos y frutas. Escribir en algunas uvas maneras que pueden dar fruto por Jesús. En las otras uvas, dibujar caras de niños. Colorear. En la otra página, completar el crucigrama.

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Oración

Señor, a veces nos separamos de ti o nos olvidamos de tu presencia en nosotros. Entonces nos parece que la vida no tiene sentido, ni alegría. Recuérdanos siempre que, para vivir y dar fruto tenemos que estar unidos a ti, cómo las ramas a la vid. Amen