Liturgia – Santa Catalina de Siena

SANTA CATALINA DE SIENA, virgen y doctora de la Iglesia, patrona de Europa, fiesta

Misa de la fiesta (blanco)

Misal: Antífonas y oraciones propias. Gloria. Prefacio de vírgenes. No se puede decir la Plegaria Eucarística IV.

Leccionario: Vol. IV

  • 1Jn 1, 5 – 2, 2. La sangre de Jesús nos limpia de todo pecado.
  • Sal 102.Bendice, alma mía, al Señor.
  • Mt 11, 25-30.Has escondido estas cosas a los sabios, y las has revelado a los pequeños.

Antífona de entrada
Esta es una virgen sabia y una del número de las prudentes, que salió a recibir a Cristo con la lámpara encendida. Aleluya.

Monición de entrada y acto penitencial
Celebramos hoy la fiesta de santa Catalina de Siena, religiosa dominica italiana de finales del siglo XIV; mujer sencilla y humilde, pero al mismo tiempo, valiente e intrépida, llena de amor y de profunda vida mística, declarada Doctora de la Iglesia por el Papa Pablo VI y patrona de Europa por Juan Pablo II.

Su espiritualidad y sus escritos hacen de ella una auténtica maestra de oración, enamorada de Cristo. Y este mismo amor la llevó a vivir muy comprometida y activa en la vida social y eclesial, luchando incansablemente por el retorno del Papa a Roma desde Aviñón, por conseguir la paz entre las ciudades de Italia, y por la reforma de las costumbres en la Iglesia, especialmente entre la jerarquía.

Nosotros también estamos llamados, como Santa Catalina de Siena, a la santidad de vida; sin embargo, fallamos a menudo en nuestro camino hacia ella. Por eso, iniciamos la celebración de los sagrados misterios de la Eucaristía pidiendo perdón a Dios por nuestros pecados.

Yo confieso…

Gloria

Oración colecta
OH, Dios,
que inflamaste de amor divino a santa Catalina de Siena
en la contemplación de la pasión del Señor
y en el servicio a tu Iglesia,
concede a tu pueblo, por su intercesión,
que, unido al misterio de Cristo,
se alegre siempre por la manifestación de su gloria.
Por nuestro Señor Jesucristo.

Oración de los fieles
Con los ojos fijos en Jesús resucitado, y con la intercesión de santa Catalina de Siena, oremos, hermanos, confiadamente a Dios nuestro Padre, que ha manifestado su amor al mundo dándonos a su propio Hijo.

1.- Para que la Iglesia, enriquecida con la vida y doctrina de Santa Catalina de Siena, que la amó con apasionada entrega, permanezca unida en la verdad y la fidelidad a Jesucristo. Roguemos al Señor.

2.- Para que Dios suscite en su Iglesia vocaciones sacerdotales y religiosas que prolonguen en nuestra historia la obra redentora de su Hijo. Roguemos al Señor.

3.- Para que los gobernantes y todos los políticos de Europa ejerzan su función con honradez y con espíritu de servicio. Roguemos al Señor.

4.- Para que la fraternidad cristiana se haga palpable entre los pobres, marginados y excluidos de nuestra sociedad. Roguemos al Señor.

5.- Para que todos nosotros mantengamos el amor que Dios ha derramado en nuestros corazones, y así descubramos su presencia a los hombres. Roguemos al Señor.

Señor, que enriqueciste a tu Iglesia con la santidad y sabiduría de santa Catalina de Siena; escucha las oraciones que en su fiesta te presentamos, y danos a beber con largueza del agua de la sabiduría que salta hasta la vida eterna. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Oración sobre las ofrendas
RECIBE, Señor,
el sacrificio de salvación que te ofrecemos
en la conmemoración de santa Catalina de Siena,
y haz que instruidos con sus enseñanzas
podamos darte gracias a ti, Dios verdadero,
con fervor creciente.
Por Jesucristo, nuestro Señor.

Prefacio de vírgenes

Antífona de comunión          Cf. 1 Jn 1, 7
Si vivimos en la luz, lo mismo que Dios está en la luz, estamos en comunión unos con otros, y la sangre de su Hijo limpia de todo pecado. Aleluya.

Oración después de comunión
SEÑOR,
la mesa del cielo en la que hemos sido alimentados,
y que sustentó a santa Catalina de Siena
en su vida temporal,
nos obtenga la vida eterna.
Por Jesucristo, nuestro Señor.

Oración sobre el pueblo
VUELVE, Señor,
hacia ti el corazón de tu pueblo;
y Tú que le concedes tan grandes intercesores
no dejes de orientarle con tu continua protección.
Por Jesucristo, nuestro Señor.