Misa de la familia: misa con niños

DOMINGO V DE PASCUA

SALUDO

Dios Padre que nos llama a vivir unidos a Jesús, Vid vordadera de quien recibimos todo bien, y el ánimo permanente de su Espíritu, estén con todos nosotros.

ENTRADA

La Iglesia, además de ser instrumento en manos de Dios, es comu­nidad de personas que luchan por la fraternidad y la vida nueva don­de habite la justicia. Este, y ningún otro, es cl mandato de Jesús: que nos amemos unos a otros como El nos ama, que vivamos en la verdad creando y haciendo posibles la solidaridad y la libertad que ayuden a otros a encontrarse con Dios. Lo cierto es que Dios no deja de bus­carnos un día y otro día, porque sabe que sin Él no podemos hacer nada. Algunas veces creemos que Dios nos impide ser felices y trata­mos de vivir al margen suyo, pero el fruto conseguido es bien escaso. Por eso siempre queremos volver a llenarnos de Dios, estar unidos a Él como los sarmientos a la vid.

Que la Eucaristía nos ayude a vivir la Pascua, la vida del resuci­tado, de quien recibimos la fuerza y la esperanza.

ACTO PENITENCIAL

Si permanecemos unidos a Jesús se realizará lo que pidamos, nos dice el Evangelio. Con esta confianza pidamos ahora perdón.

-Tú, que nos llamas a vivir dando ante todos testimonio de tu Amor. SEÑOR, TEN PIEDAD.

-Tú, que nos llamas a vivir amando y respetando a todas las perso­nas. CRISTO, TEN PIEDAD.

-Tú, que nos llamas a vivir unidos a Ti para cine tiernos frutos de justicia y paz. SEÑOR, TEN PIEDAD.

Oración: Perdónanos, Señor, y ayúdanos a vivir con fidelidad. Por Jesucristo nuestro Señor.

ORACIÓN COLECTA

Dios Padre nuestro, que con la Resurrección de Jesús colmas las esperanzas de cuantos en Ti creemos; haz que Jesús Resucita­do nos haga personas nuevas para que, llenos de su Amor, seamos buscadores del bien, de la paz y la fraternidad. Por nuestro Señor Jesucristo.

LECTURA NARRATIVA

Jesús nos busca y nos encuentra, aunque de momento no quera­mos. Sucedió con Pablo, el perseguidor de los cristianos, y sucede con todo aquel que se deja llenar por su amor. Ante la conversión de Pablo surge la duda de los que habían sido perseguidos. Pero la mediación de Bernabé hace posible la incorporación de San Pablo a la comunidad y la tarea de anunciar el Evangelio.

LECTURA APOSTÓLICA

El texto que ahora escuchamos es una llamada a que seamos auténticos, fieles a Dios y a los hcrmanos; a que no amemos dc palabra ni de boca, sino con obras, pues estamos llamados a vivir en la vcrdad, en la entrega y cl bien; cl amor que Dios nos propone es el centro y la plenitud de lo que ha de ser nuestra vida cristiana.

LECTURA EVANGÉLICA

Sin Jesús no podemos hacer nada: pero nosotros, rodeados de apa­rentes seguridades y de nuestra autoconflianza, caemos una y otra vez en los mismos errores. Para vivir y actuar en cristiano hemos de estar unidos a Jesús como los sarmientos a la vid; sin Jesús no podemos dar los frutos que El espera.

ORACIÓN DE LOS FIELES

Unidos a Jesús resucitado, como los sarmientos a la vid, presentémosle nuestras plegarias diciendo: JESÚS RESUCITADO, ESCÚCHANOS.

1.- Por todos los cristianos. Que vivamos muy unidos a Jesús resucitado, para poder dar siempre buen fruto. OREMOS:

2.- Por todos los que han recibido, o han de recibir, en este tiempo de Pascua, el bautismo, la confirmación o la primera comunión. Que vivan con gozo su camino de seguimiento de Jesús. OREMOS:

3.- Por los trabajadores y las trabajadoras, el día siguiente del Primero de mayo, sobre todo por los que viven la precariedad laboral debido a la crisis que nos ha traído la pandemia. OREMOS:

4.- Por toda la sociedad. Que la experiencia de la pandemia nos ayude a comprender que nadie se salva solo, que debemos ayudarnos mutuamente, que flotamos todos o nos hundimos todos. OREMOS:

5.- Por… OREMOS:

6.- Por todos nosotros. Que vivamos este tiempo de Pascua llenos de la alegría de la fe. OREMOS: Escucha, Jesús resucitado, nuestra oración, y danos tu Espíritu Santo. Tú, que vives y reinas por los siglos de los siglos.

ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS

Al presentar estas ofrendas en el altar, Señor, queremos traer también nuestra vida ante Ti para que, unidos a Jesus por la comu­nión de su cuerpo y su sangre, como los sarmientos a la vid, demos, como él, frutos de amor, de paz y de justicia. Por Jesucristo.

PREFACIO

Justo es bendecirte y reconocerte, Señor, en todo momento y lugar, porque nos hablas de Ti en medio de la vida: unas veces como logro conseguido, otras como lo que aún nos falta para que a todos nos llegue tu vida. Y para crear fraternidad no cesas de convocarnos como pueblo en camino hacia la verdad, seguidores de Jesús y unidos a él, como la vid de quien procede la savia que necesitamos.

Permítenos, pues, unirnos al gozo de tantas personas buenas que te siguen de modo auténtico, y con ellos decirte: Santo, Santo. Santo…

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

Nos hemos llenado de alegría, Señor, por esta celebración, memorial de la muerte y resurrección de Jesús, concédenos vivir unidos a él, como los sarmientos a la vid, para que siempre demos frutos de amor,.justicia y paz. Por Jesucristo.

BENDICIÓN FINAL

  • Que nos bendiga Dios nuestro Padre en esta Pascua, y que su mise­ricordia nos guarde de todo mal. Amén.
  • Que Dios Padre, que nos ha salvado por la Resurrección de Cris­to, nos enriquezca con cl don de la vida eterna. Amén.
  • Y a nosotros, que celebramos la Pascua, nos conceda también par­ticipar de la Pascua eterna. Amén.
  • Y la bendición de Dios Padre, Hijo y Espíritu Santo descienda sobre nosotros y siempre nos acompañe. Amén.