Liturgia – San Felipe y Santiago

SANTOS FELIPE Y SANTIAGO, apóstoles, fiesta

Misa de la fiesta (rojo)

Misal: Antífonas y oraciones propias. Gloria. Prefacio de los apóstoles. Conveniente la Plegaria Eucarística I. No se puede decir la Plegaria Eucarística IV.

Leccionario: Vol. IV

  • 1Cor 15, 1-8. El Señor se apareció a Santiago, más tarde a todos los apóstoles.
  • Sal 18. A toda la tierra alcanza su pregón.
  • Jn 14, 6-14. Hace tanto que estoy con vosotros, ¿y no me conoces?

Antífona de entrada
Estos son los varones santos a quienes eligió el Señor amorosamente y les dio la gloria eterna. Aleluya.

Monición de entrada y acto penitencial
Hermanos, al celebrar la fiesta de dos santos apóstoles: San Felipe, y Santiago el Mayor; de los cuales desconocemos prácticamente su actividad misionera y la causa de su martirio, reafirmemos nuestra fe en Jesús, la fe que nos ha llegado por el testimonio de los apóstoles y evangelistas. Y para mejor hacerlo, comencemos la celebración de la Eucaristía pidiendo perdón a Dios porque nuestra fe y nuestras obras no siempre van unidas vida y nuestro apostolado cristiano deja mucho que desear.

• Tú que fortaleces a tu Iglesia con el testimonio de los santos apóstoles. Señor, ten piedad.
• Tú que por medio de los apóstoles nos has hecho llegar tu Buena Noticia. Cristo, ten piedad.
• Tú que resucitado de entre los muertos eres vida para todos los que te siguen. Señor, ten piedad.

Se dice Gloria.

Oración colecta
OH, Dios,

que nos alegras todos los años
con la fiesta de los apóstoles Felipe y Santiago,
concédenos, por su intercesión,
participar en la pasión y resurrección de tu Unigénito,
para que merezcamos llegar a contemplarte eternamente.
Por nuestro Señor Jesucristo.

Oración de los fieles
Oremos ahora confiadamente a Dios Padre, que ha enriquecido a su Iglesia con la vida, predicación y fidelidad de los apóstoles Felipe y Santiago el Menor.

1.- Por la Iglesia, edificada sobre el fundamento de los apóstoles; para que viva con integridad la fe que de ellos recibió y la transmita mediante la predicación fiel al Evangelio de Jesucristo. Roguemos al Señor.

2.- Por las vocaciones al ministerio sacerdotal y a la vida consagrada; para que nunca falten en nuestra diócesis quienes, como los apóstoles, vivan con firmeza su fe y la anuncien con ilusión, valentía y generosidad. Roguemos al Señor.

3.- Por los que gobiernan nuestra nación y todos los pueblos del mundo; para que trabajen con entrega y honestidad por la justicia y la paz. Roguemos al Señor.

4.- Por los que ven declinar sus fuerzas y se preparan para dejar este mundo; para que, purificados por la misericordia de Dios, gocen de la plenitud de su gloria. Roguemos al Señor.

5.- Por nosotros y por todos los que nos alimentamos con el Cuerpo y la Sangre de Cristo; para que estemos atentos a su voz que nos habla en cada acontecimiento y vivamos en íntima comunión con Él y con nuestros hermanos. Roguemos al Señor.

Dios y Padre nuestro, mira con bondad a tu pueblo que se alegra al celebrar la fiesta de los apóstoles Felipe y Santiago, y bendícenos generosamente, para que imitando su entrega podamos ser testigos del Evangelio hasta los confines de la tierra. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Oración sobre las ofrendas
RECIBE, Señor, las ofrendas que te presentamos

en la fiesta de tus santos apóstoles Felipe y Santiago,
y concédenos practicar
una religión pura y sincera.
Por Jesucristo, nuestro Señor.

Prefacio de los apóstoles.

Antífona de comunión          Jn 14, 8-9
Señor, muéstranos al Padre y nos basta. Felipe, quien me ha visto a mí, ha visto al Padre. Aleluya.

Oración después de la comunión
SEÑOR, dígnate purificar nuestros corazones

por estos dones santos que hemos recibido,
y haz que, contemplándote en tu Hijo,
con los apóstoles Felipe y Santiago,
merezcamos poseer la vida eterna.
Por Jesucristo, nuestro Señor.

Bendición sobre el pueblo
SEÑOR,
que se alegre el pueblo cristiano

porque glorificas a los miembros insignes de tu Hijo;
y, pues devotamente celebra la fiesta de los santos apóstoles Felipe y Santiago,
concédele participar de su suerte
y gozar un día con él de tu gloria eterna.
Por Jesucristo, nuestro Señor.