Ayúdanos, Señor

 
 

Ayúdanos, Señor.
A no hacer del amor, una carta de poesía.
A no servir el amor, en pequeñas dosis.
A no ofrecer el amor, a según quién y cómo.

Ayúdanos, Señor.
A ver en los hermanos, tu rostro.
A volcarnos por amor, aunque recibamos abrojos.
A ser siervos, antes que dueños.
A ser vasallos, antes que reyes..

Ayúdanos, Señor.
A pedir la fuerza de lo alto, para vivir en el llano.
A buscar el cielo, sin perder el vértice de la tierra.
A vivir en la tierra, sin perder el ancho cielo.

Ayúdanos, Señor.
A conocerte, amando sin esperar nada a cambio.
A revelarte, por el amor que sembramos.
A anunciarte, con el amor que regalamos.

Ayúdanos, Señor.
A seguir tus huellas, por las sendas del amor.
A seguir tus Palabras, con palabras de amor.
A meditar tus acciones, con acciones de amor.
A fortalecer nuestra fe, con el compromiso en el amor

Ayúdanos, Señor.
A ir al fondo de todo.
Porque, en el fondo de ese todo,
hay una fuente de amor.

Y, esa fuente de amor y de ternura,
eres Tú, Señor.