Comentario – Miércoles VI de Pascua

(Jn 16, 12-15)

Jesús sabe que los discípulos no pueden comprender todas sus palabras, pero les promete que cuando llegue el Espíritu Santo él los hará alcanzar la verdad completa (16, 13). En realidad este texto dice «los conducirá en la Verdad completa».

Y como en el evangelio de Juan la «Verdad» es el mismo Jesús, esto significa que el Espíritu Santo nos conduce dentro del misterio de Jesús para que podamos comprenderlo plenamente. No significa entonces que el Espíritu Santo nos da algo que Jesús no nos puede dar, o que nos enseña cosas que Jesús no nos enseñó. En realidad lo que él hace es recordarnos las enseñanzas de Jesús e introducirnos dentro del misterio de Jesús para que podamos comprender mejor sus palabras y amarlo más.

El Espíritu Santo nos lleva a Jesús, nos acerca más a él, nos hace entrar en él. Y en cada momento de nuestra vida él nos recuerda las palabras de Jesús para que iluminen nuestra existencia y nos permitan seguir el buen camino. Por eso Jesús dice que el Espíritu Santo «no hablará por su cuenta» (16, 13).

Y en todo lo que el Espíritu Santo hace está dando gloria a Jesús, ya que lo que él comunica es lo que recibe de Jesús (v. 14), así como Jesús comparte todo con el Padre amado (v. 15).

Vemos así que en este texto está presente el Misterio de la Trinidad, donde las tres Personas divinas lo comparten todo, recibiendo una de la otra, pero compartiendo la misma y única divinidad.

 

Oración:

«Condúceme, Espíritu Santo, dentro del misterio de Jesús, guíame en esa riqueza inabarcable de sus palabras, para que descubra en mi interior el sentido profundo de su enseñanza».

 

VÍCTOR M. FERNÁNDEZ
El Evangelio de cada día