Meditación – Lunes X de Tiempo Ordinario

Hoy es lunes X de Tiempo Ordinario.

La lectura de hoy es del evangelio de Mateo (Mt 5, 1-12):

En aquel tiempo, viendo la muchedumbre, subió al monte, se sentó, y sus discípulos se le acercaron. Y tomando la palabra, les enseñaba diciendo: «Bienaventurados los pobres de espíritu, porque de ellos es el Reino de los Cielos. Bienaventurados los mansos, porque ellos poseerán en herencia la tierra. Bienaventurados los que lloran, porque ellos serán consolados. Bienaventurados los que tienen hambre y sed de la justicia, porque ellos serán saciados. Bienaventurados los misericordiosos, porque ellos alcanzarán misericordia. Bienaventurados los limpios de corazón, porque ellos verán a Dios. Bienaventurados los que trabajan por la paz, porque ellos serán llamados hijos de Dios. Bienaventurados los perseguidos por causa de la justicia, porque de ellos es el Reino de los Cielos. Bienaventurados seréis cuando os injurien, y os persigan y digan con mentira toda clase de mal contra vosotros por mi causa. Alegraos y regocijaos, porque vuestra recompensa será grande en los cielos; pues de la misma manera persiguieron a los profetas anteriores a vosotros».

Hoy comenzamos a contemplar a Jesús como el «Maestro», cuyas enseñanzas —en gran parte— han sido agrupadas por Mateo en el llamado «Sermón de la Montaña». Previamente, el evangelista ha narrado las tentaciones de Jesús y la primera actuación en su vida pública (la proclamación del Reino y la llamada de los primeros Apóstoles). 

Destacamos dos singularidades del Evangelio de Mateo. Primero: habla expresamente de «la Galilea de los paganos» como el lugar anunciado por los profetas (cf. Is 8,23; 9,1) en el que aparecerá una «gran luz». Mateo responde así a la sorpresa de que el Salvador no viniera de Jerusalén y Judea, sino de una región que ya se consideraba medio pagana, Galilea: precisamente esto es, en realidad, una prueba de su misión divina. Segundo: desde el principio, Mateo recurre al Antiguo Testamento para conocer hasta los detalles aparentemente más insignificantes en favor de Jesús: todas las Escrituras se referían a Él.

—Mateo muestra que el Jesús que enseña es a la vez el Jesús que salva.

REDACCIÓN evangeli.net