Oración de los fieles – Domingo XI de Tiempo Ordinario

Padre, Cristo nos enseña como es el Reino que quieres para nosotros, un Reino desde la humildad y la confianza en Ti, por eso hoy te pedimos:

PADRE, ENSEÑANOS A SER HUMILDES.

1. – Te pedimos por el Papa, los obispos y sacerdotes para que a través de sus acciones dejen traslucir que la verdadera fuerza viene de lo alto. OREMOS

2. – Te pedimos por todas las naciones de la tierra para que puedan progresar en paz y concordia. OREMOS

3. – Te pedimos por todos los enfermos y los necesitados para que ese sufrimiento se convierta en salud y prosperidad. OREMOS

4. – Te pedimos por los que se alejaron de la Iglesia para que descubran que la luz del Bautismo aún vive en su interior y la hagan crecer de nuevo. OREMOS

5.- Te pedimos por las familias para que sea la humildad la que guie las acciones de cada uno de sus miembros. OREMOS

6. – Te pedimos que hagas crecer la humildad de todos aquellos que nos acercamos a tu altar para que así se extienda con la fuerza del Espíritu el Reino que tu Hijo nos proclamó. OREMOS

Padre atiende estas necesidades que tu pueblo, confiado, te presenta por mediación de Jesucristo Nuestro Señor.

Amén


Hoy, sabemos especialmente que tenemos a un Dios preocupado por su pueblo. Con esa ilusión presentamos estas súplicas al Señor, diciendo:

SEÑOR, ACOMPÁÑANOS EN LA VIDA

1. – Por el Papa, los obispos, sacerdotes, diáconos y fieles de la Iglesia para que escuchemos la voz de Dios y guardemos su alianza. OREMOS

2. – Por los que gobiernan las naciones para que imitando y siguiendo la voz de Cristo, vayan a atender toda dolencia y enfermedad de sus pueblos. OREMOS

3. – Por aquellos que dejando todo fueron a proclamar el reino de los cielos y a atender a los necesitados. OREMOS

4. – Por todos aquellos que sufren en el cuerpo o en el alma, para que sientan cercana la labor sanadora de Cristo a través de su Iglesia. OREMOS

5. – Por aquellas ovejas descarriadas, para reciban la ayuda de aquellos que vienen en nombre de Dios. OREMOS

6.- Por todos nosotros –presentes en esta Eucaristía– para que seamos siempre conscientes del gran amor que nos tiene Cristo que murió por nosotros y correspondamos llevando ese amor a los más necesitados. OREMOS

Señor, haz que, con la escucha frecuente de tu Palabra y el continuo alimento de tu Cuerpo sigamos con rectitud tus caminos; ayúdanos y concédenos lo que verdaderamente necesitamos

Por Jesucristo nuestro Señor.

Amen.