Liturgia – Domingo XI de Tiempo Ordinario

XI DOMINGO DEL TIEMPO ORDINARIO

Misa del Domingo (verde)

Misal: Antífonas y oraciones propias. Gloria. Credo. Prefacio dominical

Leccionario: Vol. I (B)

  • Ez 17, 22-24. Yo exalto al árbol humilde.
  • Sal 91. Es bueno darte gracias, Señor.
  • 2Cor 5, 6-10. En destierro o en patria, nos esforzamos en agradar al Señor.
  • Mc 4, 26-34.Es la semilla más pequeña, y se hace más alta que las demás hortalizas.

Antífona de entrada          Sal 26, 7. 9
Escúchame, Señor, que te llamo. Tú eres mi auxilio; no me deseches, no me abandones, Dios de mi salvación.

Monición de entrada y acto penitencial
Terminado el ciclo pascual, volvemos al ritmo de los domingos del Tiempo Ordinario, en los que Jesús, el Señor, nos convocará para escuchar su Palabra y compartir la mesa de su amor.

Abramos, pues, los corazones a la gracia de esta celebración, para que la semilla del Reino de Dios pueda arraigar en nosotros con fuerza y podamos dar fruto en nuestro mundo; y confiando en la misericordia de Dios, comencemos la celebración de los sagrados misterios pidiéndole humildemente perdón por nuestros pecados.

• Tú, que siembras en nosotros tu palabra. Señor, ten piedad.
• Tú, que nos llamas a dar fruto. Cristo, ten piedad.
• Tú, que quieres reunir a todos los hombres en tu reino. Señor, ten piedad.

Gloria

Oración colecta
OH, Dios, fuerza de los que en ti esperan,
escucha con bondad nuestras súplicas
y, pues sin ti nada puede la fragilidad de nuestra naturaleza,
concédenos siempre la ayuda de tu gracia,
para que, al poner en práctica tus mandamientos
te agrademos con nuestros deseos y acciones.
Por nuestro Señor Jesucristo.

Credo
Como miembros de la Iglesia, una, santa, católica y apostólica, confesemos ahora nuestra fe.

Oración de los fieles
Elevemos ahora nuestras súplicas confiadas al Señor, nuestro Dios, que es bueno y siempre nos escucha, rogándole que su bondad supla lo que no podemos esperar de nuestros méritos.

1.- Por la Iglesia, que ha recibido la misión de sembrar el reino de Dios en el mundo; para que sea perseverante y paciente en su tarea. Roguemos al Señor.

2.- Por las vocaciones sacerdotales; para que nunca falten quienes siembren en el surco de nuestros corazones la semilla del reino, y la rieguen con los sacramentos. Roguemos al Señor.

3.- Por responsables de la educación; para que no se desalienten en su difícil empeño y respeten el ritmo del crecimiento de la buena semilla. Roguemos al Señor.

4.- Por los que se sienten fracasados y sin ilusión en sus vidas; para que encuentren estímulos, y sepan confiar y esperar. Roguemos al Señor.

5.- Por todos nosotros; para que seamos la tierra buena y bien dispuesta, y la semilla del reino de Dios, sembrada en nosotros, alcance su desarrollo. Roguemos al Señor.

Oh Padre, que con profusión siembras en nuestros corazones la semilla de la verdad y la gracia, mira con bondad nuestra oración y concédenos cultivar con paciencia evangélica y acoger con humilde fe el grano que has plantado, sabiendo que hay más amor y justicia cada vez que tu palabra produce fruto en nuestras vidas. Por Jesucristo nuestro Señor.

Oración sobre las ofrendas
OH, Dios que, según la doble condición
de los dones que presentamos,
alimentas a los hombres
y los renuevas sacramentalmente,
concédenos, por tu bondad,
que no nos falte su ayuda
para el cuerpo y el espíritu.
Por Jesucristo, nuestro Señor.

Antífona de comunión          Sal 26, 4
Una cosa pido al Señor, eso buscaré: habitar en la casa del Señor por los días de mi vida.

Oración después de la comunión
SEÑOR, esta santa comunión contigo que hemos recibido,
anticipo de la unión de los fieles en ti,
realice también la unidad en tu Iglesia.
Por Jesucristo, nuestro Señor.

Bendición solemne
— Dios todopoderoso
os bendiga con su misericordia
y os llene de la sabiduría eterna.
R./ Amén

— Él aumente en vosotros la fe
y os dé la perseverancia en el bien obrar.
R./ Amén

— Atraiga hacia sí vuestros pasos
y os muestre el camino del amor y de la paz.
R./ Amén

— Y la bendición de Dios todopoderoso,
del Padre, del Hijo + y del Espíritu Santo,
descienda sobre vosotros y permanezca para siempre.
R/. Amén.