Liturgia – Domingo XIII de Tiempo Ordinario

XIII DOMINGO DEL TIEMPO ORDINARIO

Misa del Domingo (verde)

Misal: Antífonas y oraciones propias. Gloria. Credo. Prefacio dominical

Leccionario: Vol. I (B)

  • Sab 1, 13-15; 2, 23-24. Por envidia del diablo entró la muerte en el mundo.
  • Sal 29. Te ensalzaré, Señor, porque me has librado.
  • 2Cor 8, 7. 9. 13-15. Vuestra abundancia remedia la carencia de los hermanos pobres.
  • Mc 5, 21-43.Contigo hablo, niña, levántate.

Antífona de entrada          Sal 46, 2
Pueblos todos, batid palmas, aclamad a Dios con gritos de júbilo.

Monición de entrada y acto penitencial
Convocados por el Señor, nos reunimos en torno al altar para celebrar la eucaristía. En este domingo decimotercero del tiempo ordinario se nos llama fuertemente a creer en la vida eterna. Dios es el Señor de la vida y quiere darnos ese don con generosidad, si ponemos en él nuestra fe y nuestra esperanza. También a cada uno de nosotros hoy nos dice Jesús: «¡Levántate!», para seguirlo amando a Dios y a los hermanos, anticipando así, en pequeñas primicias, la vida eterna.

Jesucristo, el justo, intercede por nosotros y nos reconcilia con el Padre. Abramos, pues, nuestro espíritu al arrepentimiento, para acercarnos a la mesa del Señor.

• Tú eres la salud del mundo. Señor, ten piedad.
• Tú eres la resurrección y la vida. Cristo, ten piedad.
• Tú eres nuestra única esperanza. Señor, ten piedad

Oración colecta
OH, Dios,
que por la gracia de la adopción
has querido hacernos hijos de la luz,
concédenos que no nos veamos envueltos por las tinieblas del error,
sino que nos mantengamos siempre en el esplendor de la verdad.
Por nuestro Señor Jesucristo.

Credo
Afirmemos ahora nuestra fe en el Padre que nos ama, en el Hijo que nos dejó su palabra y su ejemplo salvador, y en el Espíritu Santo que puede transformar nuestras vidas.

Oración de los fieles
Oremos a Dios Padre. Su bondad dura por siempre.

1.- Para que la Iglesia sea cada día más comunidad, signo de Cristo, que se hizo pobre por amor. Roguemos al Señor.

2.- Para que Jesús llame a muchos jóvenes al ministerio sacerdotal, y éstos no teman seguirlo con generosidad. Roguemos al Señor.

3.- Para que el respeto a la vida y los derechos de la persona prevalezcan siempre sobre cualesquiera otros intereses. Roguemos al Señor.

4.- Para que la fe de tantos cristianos, todavía imperfecta, se purifique y llegue a ser adhesión a Cristo Salvador. Roguemos al Señor.

5.- Para que los que sufren en el cuerpo o en el alma encuentren en Cristo y en su palabra un motivo para seguir esperando. Roguemos al Señor.

6.- Para que seamos capaces de la generosidad de que nos habla el Apóstol, a imitación de Cristo, que nos enriqueció a todos con su pobreza. Roguemos al Señor.

Escúchanos, Señor y ten piedad de nosotros; ayuda a nuestra pobre fe. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Oración sobre las ofrendas
OH, Dios,
que actúas con la eficacia de tus sacramentos,
concédenos que nuestro ministerio
sea digno de estos dones sagrados.
Por Jesucristo, nuestro Señor.

Antífona de comunión          Sal 102, 1
Bendice, alma mía, al Señor y todo mi ser a su santo nombre.

Oración después de la comunión
LA ofrenda divina
que hemos presentado y recibido
nos vivifique, Señor,
para que, unidos a ti en amor continuo,
demos frutos que siempre permanezcan.
Por Jesucristo, nuestro Señor.

Bendición solemne
— El Dios de toda gracia,
que os ha llamado en Cristo a su eterna gloria,
os afiance y os conserve fuertes
y constantes en la fe.
R./ Amén

— Y la bendición de Dios todopoderoso,
del Padre, del Hijo + y del Espíritu Santo,
descienda sobre vosotros y permanezca para siempre.
R/. Amén.