Liturgia – Domingo XIV de Tiempo Ordinario

XIV DOMINGO DE TIEMPO ORDINARIO

Misa del Domingo (verde)

Misal: Antífonas y oraciones propias. Gloria, Credo. Prefacio dominical.

Leccionario: Vol. I (B)

  • Ez 2, 2-5. Son un pueblo rebelde y reconocerán que hubo un profeta en medio de ellos.
  • Sal 122. Nuestros ojos están en el Señor, esperando su misericordia.
  • 2Cor 12, 7b-10. Me glorío de mis debilidades, para que resida en mí la fuerza de Cristo.
  • Mc 6, 1-6. No desprecian a un profeta más que en su tierra.

Antífona de entrada (Sal 47, 10-11)
Oh, Dios, meditamos tu misericordia en medio de tu templo; como tu nombre, oh, Dios, tu alabanza llega al confín de la tierra. Tu diestra está llena de justicia.

Monición de entrada
Hoy, un domingo más, nos reunimos en caridad para celebrar con fe y esperanza la muerte y resurrección de Jesucristo.

Acto penitencial
En silencio, pongámonos ante el Señor. Reconozcamos nuestra debilidad y manifestémosle que esperamos su bondad, su perdón, su gracia. Con fe, con esperanza pidámosle que tenga piedad de nosotros.

• Tú, que nos amas infinitamente. Señor, ten piedad.
• Tú, que nos acoges con ternura y nos das tu perdón. Cristo, ten piedad.
• Tú, que nos llenas de gracia y fortaleza. Señor, ten piedad

Se dice Gloria. 

Oración colecta
Oh, Dios, que en la humillación de tu Hijo
levantaste a la humanidad caída,
concede a tus fieles una santa alegría,
para que disfruten del gozo eterno
los que liberaste de la esclavitud del pecado.
Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo,
que vive y reina contigo
en la unidad del Espíritu Santo y es Dios
por los siglos de los siglos.

Se dice Credo.
Proclamemos ahora nuestra fe en el Dios Padre que nos ama, en el Dios Hijo que nos ha comunicado el Evangelio, y en el Dios Espíritu Santo que está en nosotros

Oración de los fieles
Llenos de confianza en el Señor, y esperando en su misericordia, le presentamos nuestras oraciones por la Iglesia y por el mundo entero.

1.- Por todos los que en la Iglesia han recibido el encargo de anunciar la palabra de Dios; para que, fieles al mensaje, sepan presentarlo a todos con un lenguaje adecuado a cada tiempo y lugar. Roguemos al Señor.

2.- Por las familias; para que eduquen a sus hijos en los valores del Evangelio y para que de ellas surjan nuevas vocaciones al sacerdocio y a la vida consagrada. Roguemos al Señor.

3.- Por nuestras autoridades civiles; para que trabajen a fin de que en nuestro país reinen el respeto, la solidaridad, y el empeño por el bien común. Roguemos al Señor.

4.- Por los que rechazan toda autoridad, todo magisterio, y pretenden conducirse por sí mismos; para que reconozcan su extravío y depongan su autosuficiencia. Roguemos al Señor.

5.- Por nosotros, aquí reunidos; para que escuchemos la palabra de Dios, meditándola en nuestro corazón, y así influya en nuestra vida. Roguemos al Señor.

Escucha, oh Padre, nuestras oraciones y quita el velo de nuestros ojos y danos la luz del Espíritu, para que sepamos reconocer tu gloria en la humillación de tu Hijo y en nuestra debilidad humana experimentemos el poder de suresurrección. Por Jesucristo nuestro Señor.

Oración después de la comunión
Colmados de tan grandes bienes,
concédenos, Señor,
alcanzar los dones de la salvación
y no cesar nunca en tu alabanza.
Por Jesucristo, nuestro Señor.

Bendición solemne
El Señor os bendiga y os guarde,
haga brillar su rostro sobre vosotros y os conceda su favor,
vuelva su mirada a vosotros y os conceda la paz.

Y la bendición de Dios todopoderoso
Padre, † Hijo y Espíritu Santo,
descienda sobre todos vosotros.
R./ Amén.