Comentario – Viernes XIV de Tiempo Ordinario

(Mt 10, 16-23)

Jesús anuncia los conflictos que deberán sufrir los discípulos porque el mensaje del evangelio no siempre es bien recibido, provoca resistencia en los corazones aferrados al mal y a sus propios proyectos egoístas.

En el v.16 usa símbolos de animales para indicar la actitud de los cristianos en medio del mundo hostil. Deben reconocer que son como ovejas en medio de lobos, por lo cual deben estar atentos pero no responder al mal con mal; algo semejante se quiere expresar en la invitación a ser astutos como las serpientes pero sencillos como las palomas.

Hay que estar dispuestos a llegar hasta dar la sangre a causa de la oposición del mundo; pero eso no significa que haya que ofrecerse como víctima sin necesidad.

El Señor no anula las capacidades de sus discípulos, que deben usar su astucia para intentar liberarse del poder del enemigo, y que deben saber huir a tiempo, de quien pueda destruirlos de distintas maneras.

Dios acepta con amor la ofrenda de sus hijos que entregaron su vida con amor en el martirio por no negar su fe; pero no se goza en la destrucción inútil de sus hijos amados cuando podría ser evitado.

Por eso los grandes maestros espirituales siempre han enseñado que el martirio es un don que Dios da, pero nunca un sacrificio que deba ser buscado o provocado. Ni siquiera debe ser pedido temerariamente. La vida es un regalo divino que debe ser cuidado y nunca expuesto inútilmente.

Esto, que vale para la entrega total, vale también para otras entregas que Dios puede pedir a sus hijos, pero que sólo tienen sentido si es él quien las pide. Porque si él las pide, entonces él mismo da la gracia necesaria para cumplirlas.

Oración:

“Señor, que quisiste que diera testimonio de ti, en medio de un mundo que a veces rechaza tu mensaje y prefiere que todos vivan según sus criterios. Concédeme la astucia necesaria para no caer en las redes del mundo, pero también un corazón sereno que no responda con violencia”.

 

VÍCTOR M. FERNÁNDEZ
El Evangelio de cada día