Comentario al evangelio – Sábado XIV de Tiempo Ordinario

El evangelio de hoy ofrece una invitación a la autoestima. Sin duda se trata de un valor necesario y escaso en tiempos como los nuestros en los que hay declarada una sorda persecución sin cuartel contra la fe. El ambiente que respiramos es hostil. Y a unos les confunde, a otros les hace temblar de dudas, a otros les endurece y a muchos le empuja a abandonar la Iglesia y la fe. Nuestra cultura genera dogmas ideológicos según los cuales la fe es sinónimo de solemne ingenuidad, de asunto para débiles o cegatos, de insensatez inútil, o también de molesta compañía. Por tanto, hay que eliminarla. Ante esa persecución tejida a base de desprecios y descréditos, suelen generarse sutilmente actitudes de revanchismo, victimismo o entreguismo. Debemos evitar reaccionar así desatendiendo las palabras de aliento del Maestro en las cuestas arribas de la fe a la intemperie.

Los “dichos” del Señor que aparecen en el evangelio de hoy convergen en una enseñanza: Desarrollar la capacidad de confiar sin dejarse hundir por el terror, el lamento o la fuga ante la persecución. Para ello el Maestro nos propone algunas verdades que por su contundencia lógica parecen de piedra.

  • Seguir la suerte misma del Maestro. Su vida misma es el camino y la fuerza para caminar. El itinerario está trazado en un mapa que es la vida del Señor. Tenemos los nombres de los lugares de paso: Belén, Nazaret, Galilea, Tabor, Samaría…etc. El Gólgota no es punto final, sino penúltimo. Con esa guía ni nos perdemos, ni nos detenemos antes de tiempo. Sabiendo el camino y su final, ¿por qué dudar tanto?
  • No temer a los hombres. No concederles poder sobre nosotros mismos. No cederles, ni explícita ni implícitamente, la menor autoridad sobre nuestra conciencia. Un solo Señor tiene el cristiano. Tener conciencia de ello nos convierte, por naturaleza, en indómitos y rebeldes ante otros poderes. No se dejemos apabullar, ni asustar por quienes tratan de usurpar el lugar del Altísimo.
  • Temer al que puede arrojar al castigo eterno. ¿Se está refiriendo a Dios, el Padre de misericordia? Parece que Jesús se refiere al Adversario malo que con su poder seductor y venenoso puede hacernos perder a Dios. Y quien pierde a Dios echa a perder toda su vida. A ese enemigo sí hay que temerle.. sobre todo cuando se presenta disfrazado con pieles suaves.
  • Dar testimonio de Él delante de los hombres. No acallar el santo nombre del Señor ante los demás. No silenciarlo nunca, ni por vergüenza, ni por miedo, ni por timidez, ni porque no esté de moda, ni porque pueda caerle mal a otros, ni por desapetencia, ni por ignorancia… Anunciarle a tiempo y a destiempo con su estilo.

Ojalá que, como se cuenta de Kant al final de su existencia, podamos confesar al final de la nuestra que dos de las cosas más asombrosas de la vida son: “El cielo estrellado fuera de mí y la conciencia dentro de mí”. La luz en la oscuridad y la rectitud en el corazón.

Ciudad Redonda

Meditación – Sábado XIV de Tiempo Ordinario

Hoy es sábado XIV de Tiempo Ordinario.

La lectura de hoy es del evangelio de Mateo (Mt 10,24-33):

En aquel tiempo, Jesús dijo a sus Apóstoles: «No está el discípulo por encima del maestro, ni el siervo por encima de su amo. Ya le basta al discípulo ser como su maestro, y al siervo como su amo. Si al dueño de la casa le han llamado Beelzebul, ¡cuánto más a sus domésticos!

»No les tengáis miedo. Pues no hay nada encubierto que no haya de ser descubierto, ni oculto que no haya de saberse. Lo que yo os digo en la oscuridad, decidlo vosotros a la luz; y lo que oís al oído, proclamadlo desde los terrados. Y no temáis a los que matan el cuerpo, pero no pueden matar el alma; temed más bien a Aquel que puede llevar a la perdición alma y cuerpo en la gehenna. ¿No se venden dos pajarillos por un as? Pues bien, ni uno de ellos caerá en tierra sin el consentimiento de vuestro Padre. En cuanto a vosotros, hasta los cabellos de vuestra cabeza están todos contados. No temáis, pues; vosotros valéis más que muchos pajarillos. Por todo aquel que se declare por mí ante los hombres, yo también me declararé por él ante mi Padre que está en los cielos; pero a quien me niegue ante los hombres, le negaré yo también ante mi Padre que está en los cielos».

Hoy, en la “modernidad” se ha intentado construir la fraternidad universal entre los hombres fundándose sobre la igualdad. Poco a poco, sin embargo, hemos comprendido que esta fraternidad, sin referencia a un Padre común como fundamento último, no logra subsistir. Es necesario volver a la verdadera raíz de la fraternidad. 

A lo largo de la historia de la salvación, el hombre descubre que Dios quiere hacer partícipes a todos, como hermanos, de la única bendición. La fe nos enseña que cada hombre es una bendición para mí, que la luz del rostro de Dios me ilumina a través del rostro del hermano. Gracias a la fe, hemos descubierto la dignidad única de cada persona, que no era tan evidente en el mundo antiguo.

—En el centro de la fe bíblica está el amor de Dios, su solicitud concreta por cada persona, su designio de salvación que abraza a la humanidad entera y a toda la creación, y que alcanza su cúspide en la encarnación, muerte y resurrección de Jesucristo.

REDACCIÓN evangeli.net

Liturgia – Sábado XIV de Tiempo Ordinario

SÁBADO DE LA XIV SEMANA DEL TIEMPO ORDINARIO o SANTA MARÍA EN SÁBADO, memoria libre

Misa de sábado (verde) o de la memoria (blanco)

Misal: Para el sábado cualquier formulario permitido / para la memoria de santa María en sábado del común de la bienaventurada Virgen María o de las «Misas de la Virgen María», o de un domingo del Tiempo Ordinario, Prefacio común o de la memoria.

Leccionario: Vol. III-impar.

  • Gén 49, 29-32; 50, 15-26a. Dios cuidará de vosotros y os llevará de esta tierra.
  • Sal 104. Los humildes, buscad al Señor y revivirá vuestro corazón.
  • Mt 10, 24-33. No tengáis miedo a los que matan el cuerpo.

Antífona de entrada          Cf. Sal 27, 8-9
El Señor es fuerza para su pueblo, apoyo y salvación para su Ungido. Salva a tu pueblo, Señor, y bendice tu heredad, sé su pastor por siempre.

Monición de entrada y acto penitencial
Hermanos, al celebrar hoy la memoria de la Santísima Virgen María, que llevó en su seno al Autor del universo, Jesucristo, y permanece virgen para siempre, comencemos la celebración de los sagrados misterios pidiendo perdón por las veces que hemos pecado.

            Yo confieso…

Oración colecta
DIOS de misericordia,
concédenos, a cuantos recordamos a la santa Madre de Dios,
fortaleza en nuestra debilidad, para que,
con el auxilio de su intercesión,
nos levantemos de nuestros pecados.
Por nuestro Señor Jesucristo.

Oración de los fieles
Elevemos ahora nuestras voces a Dios Padre todopoderoso, para quien nada permanece escondido, y pidámosle que escuche nuestras plegarias.

1.- Por la Iglesia, por todos los cristianos; para que seamos siempre portadores de amor y de esperanza. Roguemos al Señor.

2.- Por los que son enviados a dar testimonio del Evangelio para que siendo fieles a Cristo sean ejemplo para nuevas vocaciones sacerdotales y religiosas. Roguemos al Señor.

3.- Por todos los que, en cualquier lugar del mundo, trabajan al servicio de la justicia y la igualdad entre los hombres; para que sus esfuerzos sean eficaces, y den fruto para el bien de todos. Roguemos al Señor.

4.- Por los maestros y los educadores; para que con su labor ayuden a construir un mundo de hombres y mujeres libres, conscientes y generosos. Roguemos al Señor.

5.- Por todos los miembros de nuestra parroquia; para que trabajemos para fortalecer entre nosotros los lazos de unión mutua y nos ayudemos a ser fieles al camino que Jesús nos enseña. Roguemos al Señor.

Dios todopoderoso y eterno, refugio en toda clase de peligro, a quien nos dirigimos en nuestra angustia; te pedimos con fe que mires compasivamente nuestra aflicción; líbranos de la epidemia que estamos padeciendo, concede descanso eterno a los que han muerto, consuela a los que lloran, sana a los enfermos, da paz a los moribundos, fuerza a los trabajadores sanitarios, sabiduría a nuestros gobernantes y valentía para llegar a todos con amor glorificando juntos tu santo nombre. Por nuestro Señor Jesucristo.

Oración sobre las ofrendas
ACEPTA, Señor,
este sacrificio de reconciliación y alabanza
y concédenos que, purificados por su eficacia,
te ofrezcamos el obsequio agradable de nuestro corazón.
Por Jesucristo, nuestro Señor.

Antífona de comunión          Cf. Sal 144, 15
Los ojos de todos te están aguardando, Señor; tú les das la comida a su tiempo.

Oración después de la comunión
COMO partícipes de la redención eterna,
quienes hacemos memoria de la Madre de tu Hijo,
te pedimos, Señor,
que nos gloriemos en la plenitud de tu gracia
y sintamos el aumento continuo de la salvación.
Por Jesucristo nuestro Señor.

Laudes – Sábado XIV de Tiempo Ordinario

LAUDES

SÁBADO XIV TIEMPO ORDINARIO

INVOCACIÓN INICIAL

V/. Señor, ábreme los labios.
R/. Y mi boca proclamará tu alabanza

INVITATORIO

Se reza el invitatorio cuando laudes es la primera oración del día.

Ant. Del Señor es la tierra y cuanto la llena; venid, adorémosle.

SALMO 66: QUE TODOS LOS PUEBLOS ALABEN AL SEÑOR

El Señor tenga piedad y nos bendiga,
ilumine su rostro sobre nosotros;
conozca la tierra tus caminos,
todos los pueblos tu salvación.

Oh Dios, que te alaben los pueblos,
que todos los pueblos te alaben.

Que canten de alegría las naciones,
porque riges el mundo con justicia,
riges los pueblos con rectitud
y gobiernas las naciones de la tierra.

Oh Dios, que te alaben los pueblos,
que todos los pueblos te alaben.

La tierra ha dado su fruto,
nos bendice el Señor, nuestro Dios.
Que Dios nos bendiga;
que le teman hasta los confines del orbe.

Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre,
por los siglos de los siglos. Amén.

HIMNO

Padre nuestro,
Padre de todos,
líbrame del orgullo
de estar solo.

No vengo a la soledad
cuando vengo a la oración;
pues sé que, estando contigo,
con mis hermanos estoy;
y sé que, estando con ellos,
tú estás en medio, Señor.

No he venido a refugiarme
dentro de tu torreón,
como quien huye a un exilio
de aristocracia interior.
Pues vine huyendo del ruido,
pero de los hombres no.

Allí donde va un cristiano
no hay soledad, sino amor,
pues lleva toda la Iglesia
dentro de su corazón.
Y dice siempre «nosotros»,
incluso si dice «yo». Amén.

SALMO 91: ALABANZA DEL DIOS CREADOR

Ant. Por la mañana proclamamos, Señor, tu misericordia y de noche tu fidelidad.

Es bueno dar gracias al Señor
y tocar para tu nombre, oh Altísimo,
proclamar por la mañana tu misericordia
y de noche tu fidelidad,
con arpas de diez cuerdas y laúdes,
sobre arpegios de cítaras.

Tus acciones, Señor, son mi alegría,
y mi júbilo, las obras de tus manos.
¡Qué magníficas son tus obras, Señor,
qué profundos tus designios!
El ignorante no los entiende
ni el necio se da cuenta.

Aunque germinen como hierba los malvados
y florezcan los malhechores,
serán destruidos para siempre.
Tú, en cambio, Señor,
eres excelso por los siglos.

Porque tus enemigos, Señor, perecerán,
los malhechores serán dispersados;
pero a mí me das la fuerza de un búfalo
y me unges con aceite nuevo.
Mis ojos despreciarán a mis enemigos,
mis oídos escucharán su derrota.

El justo crecerá como una palmera,
se alzará como un cedro del Líbano:
plantado en la casa del Señor,
crecerá en los atrios de nuestro Dios;

en la vejez seguirá dando fruto
y estará lozano y frondoso,
para proclamar que el Señor es justo,
que en mi Roca no existe la maldad.

Gloria al Padre al Hijo y al Espíritu Santo
Como era en el principio, ahora y siempre,
por los siglos de los siglos.

Ant. Por la mañana proclamamos, Señor, tu misericordia y de noche tu fidelidad.

CÁNTICO del DEUTERONOMIO: BENEFICIOS DE DIOS PARA CON SU PUEBLO

Ant. Dad gloria a nuestro Dios.

Escuchad, cielos, y hablaré;
oye, tierra, los dichos de mi boca;
descienda como lluvia mi doctrina,
destilo como rocío mi palabra;
como llovizna sobre la hierba,
como orvallo sobre el césped.

Voy a proclamar el nombre del Señor:
dad gloria a Dios nuestro.
Él es la Roca, sus obras son perfectas,
sus caminos son justos,
es un Dios fiel, sin maldad;
es justo y recto.

Hijos degenerados, se portaron mal con él,
generación malvada y pervertida.
¿Así le pagas al Señor,
pueblo necio e insensato?
¿No es él tu padre y tu creador,
el que te hizo y te constituyó?

Acuérdate de los días remotos,
considera las edades pretéritas,
pregunta a tu padre, y te lo contará,
a tus ancianos, y te lo dirán:

Cuando el Altísimo daba a cada pueblo su heredad
y distribuía a los hijos de Adán,
trazando las fronteras de las naciones,
según el número de los hijos de Dios,
la porción del Señor fue su pueblo,
Jacob fue el lote de su heredad.

Lo encontró en una tierra desierta,
en una soledad poblada de aullidos:
lo rodeó cuidando de él,
lo guardó como a las niñas de sus ojos.

Como el águila incita a su nidada,
revolando sobre los polluelos,
así extendió sus alas, los tomó
y los llevó sobre sus plumas.

El Señor solo los condujo,
no hubo dioses extraños con él.

Gloria al Padre al Hijo y al Espíritu Santo
Como era en el principio, ahora y siempre,
por los siglos de los siglos.

Ant. Dad gloria a nuestro Dios.

SALMO 8: MAJESTAD DEL SEÑOR Y DIGNIDAD DEL HOMBRE

Ant. ¡Qué admirable es tu nombre, Señor, en toda la tierra!

Señor, dueño nuestro,
¡qué admirable es tu nombre
en toda la tierra!

Ensalzaste tu majestad sobre los cielos.
De la boca de los niños de pecho
has sacado una alabanza contra tus enemigos,
para reprimir al adversario y al rebelde.

Cuando contemplo el cielo, obra de tus dedos,
la luna y las estrellas que has creado,
¿qué es el hombre, para que te acuerdes de él,
el ser humano, para darle poder?

Lo hiciste poco inferior a los ángeles,
lo coronaste de gloria y dignidad,
le diste el mando sobre las obras de tus manos,
todo lo sometiste bajo sus pies:

rebaños de ovejas y toros,
y hasta las bestias del campo,
las aves del cielo, los peces del mar,
que trazan sendas por el mar.

Señor, dueño nuestro,
¡qué admirable es tu nombre
en toda la tierra!

Gloria al Padre al Hijo y al Espíritu Santo

Como era en el principio, ahora y siempre,
por los siglos de los siglos.

Ant. ¡Qué admirable es tu nombre, Señor, en toda la tierra!

LECTURA: Rm 12, 14-16a

Bendecid a los que os persiguen, bendecid, sí, no maldigáis. Con los que ríen, estad alegres; con los que lloran, llorad. Tened igualdad de trato unos con otros: no tengáis grandes pretensiones, sino poneos al nivel de la gente humilde.

RESPONSORIO BREVE

R/ Te aclamarán mis labios, Señor.
V/ Te aclamarán mis labios, Señor.

R/ Mi lengua recitará tu auxilio.
V/ Mis labios, Señor

R/ Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo.
V/ Te aclamarán mis labios, Señor.

CÁNTICO EVANGÉLICO

Ant. Guía nuestros pasos, Señor, por el camino de la paz

Benedictus. EL MESÍAS Y SU PRECURSOR. Lc 1, 68-79

Bendito sea el Señor, Dios de Israel,
porque ha visitado y redimido a su pueblo,
suscitándonos una fuerza de salvación
en la casa de David, su siervo,
según lo había predicho desde antiguo
por la boca de sus santos profetas.

Es la salvación que nos libra de nuestros enemigos
y de la mano de todos los que nos odian;
realizando la misericordia
que tuvo con nuestros padres,
recordando su santa alianza
y el juramento que juró a nuestro padre Abrahán.

Para concedernos que, libres de temor,
arrancados de la mano de los enemigos,
le sirvamos con santidad y justicia,
en su presencia, todos nuestros días.

Y a ti, niño, te llamarán profeta del Altísimo,
porque irás delante del Señor
a preparar sus caminos,
anunciando a su pueblo la salvación,
el perdón de sus pecados.

Por la entrañable misericordia de nuestro Dios,
nos visitará el sol que nace de lo alto,
para iluminar a los que viven en tinieblas
y en sombra de muerte,
para guiar nuestros pasos
por el camino de la paz.

Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre,
por los siglos de los siglos. Amén.

Ant. Guía nuestros pasos, Señor, por el camino de la paz

PRECES

Celebremos la sabiduría y la bondad de Cristo, que ha querido ser amado y servido en los hermanos, especialmente en los que sufren, y supliquémosle insistentemente, diciendo:

Haznos perfectos en la caridad, Señor.

Al recordar eta mañana tu santa resurrección,
— te pedimos, Señor que extiendas los beneficios de tu redención a todos los hombres.

Que todo el día de hoy sepamos dar buen testimonio del nombre cristiano
— y ofrezcamos nuestra jornada como un culto espiritual agradable al Padre.

Enséñanos, Señor, a descubrir tu imagen en todos los hombres
— y a servirte a ti en cada uno de ellos.

Se pueden añadir algunas intenciones libres

Oh Cristo, vid verdadera de la que nosotros somos sarmientos,
— haz que permanezcamos en ti y demos fruto abundante, para que con ello reciba gloria Dios Padre.

Con la misma confianza que nos da nuestra fe, acudamos ahora al Padre, diciendo, como nos enseñó Cristo:
Padre nuestro…

ORACION

Que nuestra voz, Señor, nuestro espíritu y toda nuestra vida sean una continua alabanza en tu honor; y, pues toda nuestra existencia es puro don de tu liberalidad, que también cada una de nuestras acciones te esté plenamente dedicada. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios por los siglos de los siglos.

Amén.

CONCLUSIÓN

V/. El Señor nos bendiga, nos guarde de todo mal y nos lleve a la vida eterna.
R/. Amén.