Notas para fijarnos en el evangelio

Contemplamos a Jesús

• Jesús reúne (30) a quienes antes había dispersado (Mc 6,7). Es lo que hace con nosotros cada domingo en la Eucaristía: reúne a quienes el domingo anterior había dispersado a la misión, a dar testimonio.

• El “lugar tranquilo, despoblado” (31-32) que Jesús ofrece es equivalente al desierto, en el cual Él mismo hacía estancias (Mc 1,12-13). Es lugar simbólico de encuentro con Dios, de contrastar con Él la vida y acción.

• En Él hay/está el verdadero reposo/descanso (31): “Venid a mí todos los que estáis cansa- dos y agobiados, y yo os aliviaré. Cargad con mi yugo y aprended de mí (haceos discípulos míos), que soy manso y humilde de corazón, y encontraréis el reposo. Porque mi yugo es suave, y mi carga, ligera” (Mt 11,28-30); Así decía el Señor: «Paraos a mirar por dónde vais, preguntad por la vieja senda: ¿Cuál es el buen camino?. Seguidlo y encontraréis reposo» (Jr 6,16).

• Jesús se deja encontrar por aquel pueblo que busca, que tiene necesidad de “pastor” (33- 34).

• Ve el pueblo, “un gran gentío” (34), lo mira con actitud amorosa –“le dio lastima” (34)–, y se entregó a él – “se puso a enseñarles”– (34).

• Él es alimento para su pueblo. Alimento que se da como Palabra –“se puso a instruirlos largamente” (34)– y como Pan (lo veremos los próximos domingos: Mc 6,35-44 y Jn 6). Son los dos sacramentos de su presencia que alimentan nuestra fe cada domingo.

Contemplamos a los Apóstoles

• Los Apóstoles son conscientes de que su misión tiene el origen en Jesús (Mc 6,7-13); y que, por lo tanto, también se debe revisar con Él (30). Así se expresa, también, que Jesús no abandona aquellos a quienes ha embarcado.

• La misión de los Apóstoles consiste a “hacer” y “enseñar” (30), como la de Jesús.

• Están a disposición del pueblo, y esto es agotador (31). El evangelista ya había explicado anteriormente una situación parecida: Volvió Jesús con sus discípulos a casa y se juntó tanta gente, que no les daba tiempo ni de comer (Mc 3,20).

• En Jesús encuentran el “reposo” (31), un reposo que no evade de la realidad sino que nos devuelve a la misma (33-34).

Contemplamos el Pueblo al queJesús se da

• Es un pueblo que busca, que “corre” buscando a alguien que le parece que le hará bien (31 y 33).

• Busca porque necesita “pastor” (34), necesita palabras de vida, palabras que no agobien (Mt 11,28-30). Es un pueblo hecho de gente que también necesita “reposo” (31), agobiados por muchas cosas, dificultades de la vida…

• La experiencia del pueblo “como ovejas sin pastor” (34) que Marcos describe, recuerda una experiencia común en toda la historia de la salvación. Los profetas lo habían denunciado y habían anunciado que Dios mismo seria pastor de las ovejas: Yo mismo buscaré mis ovejas, las tomaré de las manos y no las volverán a apacentar. Los pastores no se apacentarán más a ellos mismos; salvaré de su boca mis ovejas, y nunca las podrán devorar… (Ez 34,10ss).