Meditación – Sábado XVI de Tiempo Ordinario

Hoy es sábado XVI de Tiempo Ordinario.

La lectura de hoy es del evangelio de Mateo (Mt 13, 24-30):

En aquel tiempo, Jesús propuso a las gentes otra parábola, diciendo: «El Reino de los Cielos es semejante a un hombre que sembró buena semilla en su campo. Pero, mientras su gente dormía, vino su enemigo, sembró encima cizaña entre el trigo, y se fue. Cuando brotó la hierba y produjo fruto, apareció entonces también la cizaña. Los siervos del amo se acercaron a decirle: ‘Señor, ¿no sembraste semilla buena en tu campo? ¿Cómo es que tiene cizaña?’. Él les contestó: ‘Algún enemigo ha hecho esto’. Dícenle los siervos: ‘¿Quieres, pues, que vayamos a recogerla?’. Díceles: ‘No, no sea que, al recoger la cizaña, arranquéis a la vez el trigo. Dejad que ambos crezcan juntos hasta la siega. Y al tiempo de la siega, diré a los segadores: Recoged primero la cizaña y atadla en gavillas para quemarla, y el trigo recogedlo en mi granero’».

Hoy, Jesús nos descubre con mucho realismo la lucha que entraña el Reino a causa de la presencia y la acción de un «enemigo» que siembra «cizaña» en medio del grano. Los siervos del amo del campo querrían arrancarla, pero éste no se lo permite.

Esta parábola explica la coexistencia del bien y del mal en el mundo, en nuestra vida y en la misma historia de la Iglesia. Jesucristo nos enseña a ver las cosas con realismo cristiano y a afrontar cada problema con claridad de principios, pero también con prudencia y paciencia. Esto supone una visión «trascendente» (sobrenatural) de la historia, en la que se sabe que todo pertenece a Dios y que todo resultado final es obra de su Providencia.

—Dios, Padre y Señor de misericordia, haz que el recuerdo del destino final de los buenos (la recogida del grano en el granero) y de los malos (la quema de la cizaña) impida que abusemos de tu paciencia.

Rev. D. Antoni CAROL i Hostench

Liturgia – Sábado XVI de Tiempo Ordinario

SÁBADO DE LA XVI SEMANA DE TIEMPO ORDINARIO o SANTA MARÍA EN SÁBADO, memoria libre

Misa de sábado (verde) o de la memoria de santa María (blanco)

Misal: Para el sábado cualquier formulario permitido / para la memoria de santa María en sábado del común de la bienaventurada Virgen María o de las «Misas de la Virgen María»; Prefacio común o de la memoria.

Leccionario: Vol. III-impar.

  • Éx 24, 3-8. Esta es la sangre de la alianza que el Señor ha concertado con vosotros.
  • Sal 49. Ofrece a Dios un sacrificio de alabanza.
  • Mt 13, 24-30. Dejadlos crecer juntos hasta la siega.

Antífona de entrada          Sal 53, 6. 8
Dios es mi auxilio, el Señor sostiene mi vida. Te ofreceré un sacrificio voluntario dando gracias a tu nombre, que es bueno.

Monición de entrada y acto penitencial
Hermanos, al celebrar hoy la memoria de la Santísima Virgen María, la mujer agraciada por Dios, que concibió en su seno y dio a luz a Jesús, el Hijo del Altísimo, comencemos la celebración de la Eucaristía reconociendo nuestras infidelidades, y pidiéndole perdón por nuestros pecados.

Yo confieso…

Oración colecta
MUÉSTRATE propicio con tus siervos, Señor,
y multiplica compasivo los dones de tu gracia sobre ellos,
para que, encendidos de fe, esperanza y caridad,
perseveren siempre, con observancia atenta, en tus mandatos.
Por nuestro Señor Jesucristo.

Oración de los fieles
Oremos ahora, hermanos, a Dios Padre, que por la luz de su palabra hace posible la victoria de la gracia sobre las asechanzas del enemigo.

1.- Por la Santa Iglesia; para que Dios se digne custodiarla y defenderla. Roguemos al Señor.

2.- Por las vocaciones sacerdotales; para que Dios nos conceda los sacerdotes necesarios. Roguemos al Señor.

3.- Por los que rigen los destinos de los pueblos; para que protejan la libertad de los ciudadanos y gobiernen con rectitud y justicia. Roguemos al Señor.

4.- Por los enfermos, los moribundos y todos los que sufren; para que encuentren el consuelo y la salud. Roguemos al Señor.

Por nosotros; para que celebremos con fe esta Eucaristía y vivamos con agradecimiento Dios todopoderoso y eterno, refugio en toda clase de peligro, a quien nos dirigimos en nuestra angustia; te pedimos con fe que mires compasivamente nuestra aflicción; líbranos de la epidemia que estamos padeciendo, concede descanso eterno a los que han muerto, consuela a los que lloran, sana a los enfermos, da paz a los moribundos, fuerza a los trabajadores sanitarios, sabiduría a nuestros gobernantes y valentía para llegar a todos con amor glorificando juntos tu santo nombre. Por nuestro Señor Jesucristo.

Oración sobre las ofrendas
OH, Dios, que has llevado a la perfección del sacrificio único
los diferentes sacrificios de la ley antigua,
recibe la ofrenda de tus fieles siervos
y santifica estos dones como bendijiste los de Abel,
para que la oblación que ofrece cada uno de nosotros
en alabanza de tu gloria,
beneficie a la salvación de todos.
Por Jesucristo, nuestro Señor.

Antífona de comunión          Sal 110, 4-5
Ha hecho maravillas memorables, el Señor es piadoso y clemente. Él da alimento a los que lo temen.

Oración después de la comunión
ASISTE, Señor, a tu pueblo
y haz que pasemos del antiguo pecado
a la vida nueva
los que hemos sido alimentados
con los sacramentos del cielo.
Por Jesucristo, nuestro Señor.

Laudes – Sábado XVI de Tiempo Ordinario

LAUDES

SÁBADO XVI TIEMPO ORDINARIO

INVOCACIÓN INICIAL

V/. Señor, ábreme los labios.
R/. Y mi boca proclamará tu alabanza

INVITATORIO

Se reza el invitatorio cuando laudes es la primera oración del día.

Ant. Escuchemos la voz del Señor, para que entremos en su descanso.

SALMO 99: ALEGRÍA DE LOS QUE ENTRAN EN EL TEMPLO

Aclama al Señor, tierra entera,
servid al Señor con alegría,
entrad en su presencia con vítores.

Sabed que el Señor es Dios:
que él nos hizo y somos suyos,
su pueblo y ovejas de su rebaño.

Entrad por sus puertas con acción de gracias,
por sus atrios con himnos,
dándole gracias y bendiciendo su nombre:

«El Señor es bueno,
su misericordia es eterna,
su fidelidad por todas las edades».

Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre,
por los siglos de los siglos. Amén.

HIMNO

Bello es el rostro de la luz, abierto
sobre el silencio de la tierra; bello
hasta cansar mi oración, Dios mío.

Un pájaro remueve la espesura
y luego, lento, en el azul se eleva,
y el canto le sostiene y pacifica.

Así mi voluntad, así mis ojos
se levantan a ti; dame temprano
la potestad de comprender el día.

Despiértame, Señor, cada mañana,
hasta que aprenda a amanecer, Dios mío,
en la gran luz de la misericordia. Amén.

SALMO 91: ALABANZA DEL DIOS CREADOR

Ant. Es bueno tocar para tu nombre, oh Altísimo, y proclamar por la mañana tu misericordia.

Es bueno dar gracias al Señor
y tocar para tu nombre, oh Altísimo,
proclamar por la mañana tu misericordia
y de noche tu fidelidad,
con arpas de diez cuerdas y laúdes,
sobre arpegios de cítaras.

Tus acciones, Señor, son mi alegría,
y mi júbilo, las obras de tus manos.
¡Qué magníficas son tus obras, Señor,
qué profundos tus designios!
El ignorante no los entiende
ni el necio se da cuenta.

Aunque germinen como hierba los malvados
y florezcan los malhechores,
serán destruidos para siempre.
Tú, en cambio, Señor,
eres excelso por los siglos.

Porque tus enemigos, Señor, perecerán,
los malhechores serán dispersados;
pero a mí me das la fuerza de un búfalo
y me unges con aceite nuevo.
Mis ojos despreciarán a mis enemigos,
mis oídos escucharán su derrota.

El justo crecerá como una palmera,
se alzará como un cedro del Líbano:
plantado en la casa del Señor,
crecerá en los atrios de nuestro Dios;

en la vejez seguirá dando fruto
y estará lozano y frondoso,
para proclamar que el Señor es justo,
que en mi Roca no existe la maldad.

Gloria al Padre al Hijo y al Espíritu Santo
Como era en el principio, ahora y siempre,
por los siglos de los siglos.

Ant. Es bueno tocar tu nombre, oh Altísimo, y proclamar por la mañana tu misericordia.

CÁNTICO de EZEQUIEL: DIOS RENOVARÁ A SU PUEBLO

Ant. Os daré un corazón nuevo, y os infundiré un espíritu nuevo.

Os recogeré de entre las naciones,
os reuniré de todos los países,
y os llevaré a vuestra tierra.

Derramaré sobre vosotros un agua pura
que os purificará:
de todas vuestras inmundicias e idolatrías
os he de purificar;
y os daré un corazón nuevo,
y os infundiré un espíritu nuevo;
arrancaré de vuestra carne el corazón de piedra,
y os daré un corazón de carne.

Os infundiré mi espíritu,
y haré que caminéis según mis preceptos,
y que guardéis y cumpláis mis mandatos.

Y habitaréis en la tierra que di a vuestros padres.
Vosotros seréis mi pueblo,
y yo seré vuestro Dios.

Gloria al Padre al Hijo y al Espíritu Santo
Como era en el principio, ahora y siempre,
por los siglos de los siglos.

Ant. Os daré un corazón nuevo, y os infundiré un espíritu nuevo.

SALMO 8: LAS MARAVILLAS DE LA CREACIÓN

Ant. De la boca de los niños de pecho, Señor, has sacado tu alabanza

Señor, dueño nuestro,
¡qué admirable es tu nombre
en toda la tierra!

Ensalzaste tu majestad sobre los cielos.
De la boca de los niños de pecho
has sacado una alabanza contra tus enemigos,
para reprimir al adversario y al rebelde.

Cuando contemplo el cielo, obra de tus dedos,
la luna y las estrellas que has creado,
¿qué es el hombre, para que te acuerdes de él,
el ser humano, para darle poder?

Lo hiciste poco inferior a los ángeles,
lo coronaste de gloria y dignidad,
le diste el mando sobre las obras de tus manos,
todo lo sometiste bajo sus pies:

rebaños de ovejas y toros,
y hasta las bestias del campo,
las aves del cielo, los peces del mar,
que trazan sendas por el mar.

Señor, dueño nuestro,
¡qué admirable es tu nombre
en toda la tierra!

Gloria al Padre al Hijo y al Espíritu Santo
Como era en el principio, ahora y siempre,
por los siglos de los siglos.

Ant. De la boca de los niños de pecho, Señor, has sacado una alabanza.

LECTURA: 2P 3, 13-15a

Nosotros, confiados en la promesa del Señor, esperamos un cielo nuevo y una tierra nueva en que habite la justicia. Por tanto, queridos hermanos, mientras esperáis estos acontecimientos, procurad que Dios os encuentre en paz con él, inmaculados e irreprochables. Considerar que la paciencia de Dios es nuestra salvación.

RESPONSORIO BREVE

R/ Te aclamarán mis labios, Señor.
V/ Te aclamarán mis labios, Señor.

R/ Mi lengua recitará tu auxilio.
V/ Mis labios, Señor

R/ Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo.
V/ Te aclamarán mis labios, Señor.

CÁNTICO EVANGÉLICO

Ant. Guía nuestros pasos, Señor, por el camino de la paz

Benedictus. EL MESÍAS Y SU PRECURSOR. Lc 1, 68-79

Bendito sea el Señor, Dios de Israel,
porque ha visitado y redimido a su pueblo,
suscitándonos una fuerza de salvación
en la casa de David, su siervo,
según lo había predicho desde antiguo
por la boca de sus santos profetas.

Es la salvación que nos libra de nuestros enemigos
y de la mano de todos los que nos odian;
realizando la misericordia
que tuvo con nuestros padres,
recordando su santa alianza
y el juramento que juró a nuestro padre Abrahán.

Para concedernos que, libres de temor,
arrancados de la mano de los enemigos,
le sirvamos con santidad y justicia,
en su presencia, todos nuestros días.

Y a ti, niño, te llamarán profeta del Altísimo,
porque irás delante del Señor
a preparar sus caminos,
anunciando a su pueblo la salvación,
el perdón de sus pecados.

Por la entrañable misericordia de nuestro Dios,
nos visitará el sol que nace de lo alto,
para iluminar a los que viven en tinieblas
y en sombra de muerte,
para guiar nuestros pasos
por el camino de la paz.

Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre,
por los siglos de los siglos. Amén.

Ant. Guía nuestros pasos, Señor, por el camino de la paz

PRECES

Adoremos a Dios, que por su Hijo ha dado vida y esperanza al mundo, y supliquémosle diciendo:

Escúchanos, Señor.

Señor, Padre de todos, que nos has hecho llegar al comienzo de este día,
— haz que toda nuestra vida, unida a la de Cristo, sea alabanza de tu gloria.

Que vivamos siempre arraigados en la fe, esperanza y caridad
— que tú mismo has infundido en nuestras almas.

Haz que nuestros ojos estén siempre levantados hacia ti,
— para que respondamos con presteza a tus llamadas.

Se pueden añadir algunas intenciones libres

Defiéndenos de los engaños y seducciones del mal,
— y preserva nuestros pasos de todo pecado.

Contentos por sabernos hijos de Dios, digamos a nuestro Padre:
Padre nuestro…

ORACION

Dios omnipotente y eterno, luz resplandeciente y día sin ocaso, al volver a comenzar un nuevo día, te pedimos que nos visites con el esplendor de tu luz y disipes así las tinieblas de nuestros pecados. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios por los siglos de los siglos.

Amén.

CONCLUSIÓN

V/. El Señor nos bendiga, nos guarde de todo mal y nos lleve a la vida eterna.
R/. Amén.