Liturgia – Domingo XXIII de Tiempo Ordinario

XXIII DOMINGO DE TIEMPO ORDINARIO

Misa del Domingo (verde)

Misal: Antífonas y oraciones propias. Gloria, Credo. Prefacio dominical.

Leccionario: Vol. I (B)

  • Is 35, 4-7a. Los oídos de los sordos se abrirán, y cantará la lengua del mudo.
  • Sal 145. Alaba, alma mía, al Señor.
  • Sant 2, 1-5. ¿Acaso no eligió Dios a los pobres como herederos del Reino?
  • Mc 7, 31-37. Hace oír a los sordos y hablar a los mudos.

Antífona de entrada          Sal 118, 137. 124
Señor, tú eres justo, tus mandamientos son rectos. Trata con misericordia a tu siervo.

Monición de entrada
Como todos los domingos nos hemos reunido para escuchar a Jesús, nuestro Maestro, aprender a seguirle, y unirnos a Él por el alimento de su Cuerpo y de su Sangre.

Acto penitencial
Así pues, con espíritu de acción de gracias, comencemos la celebración de la Eucaristía, y en silencio, pidámosle a Dios que disponga nuestro corazón para que la vivamos con fruto, pidiéndole perdón por nuestros pecados.

• Tú, que abres los ojos a los ciegos. Señor, ten piedad.
• Tú, que haces oír a los sordos. Cristo, ten piedad.
• Tú, que curas todas nuestras heridas. Señor, ten piedad.

Gloria

Oración colecta
OH, Dios, por ti nos ha venido la redención
y se nos ofrece la adopción filial;
mira con bondad a los hijos de tu amor,
para que cuantos creemos en Cristo
alcancemos la libertad verdadera y la herencia eterna.
Por nuestro Señor Jesucristo.

Credo
Confesemos ahora nuestra fe, recordando las intervenciones maravillosas de Dios en la historia de la salvación, como son la creación, la Pascua, la venida del Espíritu Santo sobre y la Iglesia y la promesa de la vida eterna.

Oración de los fieles
Oremos al Señor, cuyos oídos están atentos a la voz de nuestras súplicas, y que nos ha enviado a Jesucristo para curar nuestra sordera y nuestro mutismo.

1.- Para que la Iglesia, abierta al diálogo con el mundo de hoy, pueda llevar a los oídos de todos la Buena Noticia de la salvación. Roguemos al Señor.

2.- Para que nunca falten en nuestra diócesis sacerdotes que sepan ser hospitalarios, comprensivos y sensibles con todos. Roguemos al Señor.

3.- Para que los que tienen en sus manos la autoridad sirvan con dedicación y acierto a los pueblos que tienen encomendados. Roguemos al Señor.

4.- Para que los enfermos, especialmente los que no tienen fe, sepan descubrir en el sufrimiento un motivo para acercarse a Dios, y no para rebelarse contra Él. Roguemos al Señor.

5.- Para que todos nosotros escuchemos con gusto e interés la palabra de Dios, y meditándola en nuestro corazón la llevemos a la práctica. Roguemos al Señor.

Oh Padre, que has elegido a los humildes y los pobres para hacerlos ricos en fe y herederos de tu reino; escucha nuestras peticiones y ayúdanos a anunciar tu palabra de aliento a todos los extraviados de corazón, para que soltándose las lenguas de la humanidad enferma, incapaz siquiera de orar, canten con nosotros tus maravillas. PorJesucristo nuestro Señor.

Oración sobre las ofrendas
OH, Dios,
autor de la piedad sincera y de la paz,
te pedimos que con esta ofrenda veneremos dignamente tu grandeza
y nuestra unión se haga más fuerte
por la participación en este sagrado misterio.
Por Jesucristo, nuestro Señor.

Antífona de comunión          Sal 41, 2-3
Como busca la cierva corrientes de agua, así mi alma te busca a ti, Dios mío; mi alma tiene sed de Dios, del Dios vivo.
     O bien:          Cf. Jn 8, 12
Yo soy la luz del mundo; el que me sigue no camina en tinieblas, sino que tendrá la luz de la vida, dice el Señor.

Oración después de la comunión
CONCEDE, Señor, a tus fieles,
alimentados con tu palabra
y vivificados con el sacramento del cielo,
beneficiarse de los dones de tu Hijo amado,
de tal manera que merezcamos
participar siempre de su vida.
Él, que vive y reina por los siglos de los siglos.

Bendición solemne
El Dios de la paz os consagre totalmente,

y que todo vuestro espíritu, alma y cuerpo,
sea custodiado sin reproche
hasta la venida de nuestro Señor Jesucristo

Y la bendición de Dios todopoderoso
Padre, Hijo y Espíritu Santo,
descienda sobre vosotros.
R./ Amén.