Liturgia – Miércoles XXV de Tiempo Ordinario

MIÉRCOLES DE LA XXV SEMANA DE TIEMPO ORDINARIO, feria

Misa de la feria (verde)

Misal: Cualquier formulario permitido, Prefacio común.

Leccionario: Vol. III-impar.

  • Esd 9, 5-9. Dios no nos ha abandonado en nuestra esclavitud.
  • Salmo: Tob 13, 1-10. Bendito sea Dios, que vive eternamente.
  • Lc 9, 1-6. Los envió a proclamar el reino de Dios y a curar a los enfermos.

Antífona de entrada          Cf. Sal 90, 11
A sus ángeles ha dado Dios órdenes para que te guarden en tus caminos.

Monición de entrada y acto penitencial
Son muchos los que, por diversos motivos, se ven obligados, en contra de su deseo, a abandonar el lugar donde tienen sus raíces, su familia, sus amigos, su ambiente propio: prófugos, exiliados, inmigrantes y refugiados. Sintámonos solidarios con la irregularidad de su situación y con el sufrimiento que para ellos comporta la separación y el desarraigo, y encomendémoslos al Señor.

  • Tú, que levantas del polvo al desvalido. Señor, ten piedad.
  • Tú, que siendo rico te hiciste pobre por nosotros. Cristo, ten piedad.
  • Tú, que eres nuestro camino y nuestra vida. Señor, ten piedad.

Oración colecta
OH, Señor,
para quien nadie es extraño,
y ninguno está lejos de tu protección,
mira compasivo a los exiliados y prófugos,
a los hombres discriminados y a los niños perdidos,
para que se les conceda el regreso a la patria,
y a nosotros un amor como el tuyo hacia el pobre y el desterrado.
Por nuestro Señor Jesucristo.

Oración de los fieles
Hermanos, en esta oración pública y comunitaria que vamos a hacer, no se limite cada uno a orar por sí mismo o por sus necesidades, sino oremos a Cristo, el Señor, por todo el pueblo.

1.- Imploremos la largueza de los dones espirituales para todos los no creyentes. Roguemos al Señor.

2.- Pidamos al Señor que gobierna el mundo, por los migrantes y refugiados. Roguemos al Señor.

3.- Oremos al Juez de todos los hombres por el descanso eterno de los fieles difuntos. Roguemos al Señor.

4.- Imploremos la misericordia de Cristo, el Señor, a favor nuestro y de nuestros familiares, confiando en la bondad del Señor. Roguemos al Señor.

Atiende en tu bondad nuestras súplicas, Señor, y escucha las oraciones de tus fieles. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Oración sobre las ofrendas
TÚ quisiste, Señor,
que tu Hijo entregara su vida
para congregar en la unidad a tus hijos dispersos,
concédenos que esta ofrenda de paz
logre la unión de las voluntades
y aumente nuestra caridad fraterna.
Por Jesucristo, nuestro Señor.

Antífona de comunión          Cf. Sal 90, 2
Refugio mío, alcázar mío, Dios mío, confío en ti.

Oración después de la comunión
SEÑOR,
que nos has alimentado con un mismo pan y con un mismo cáliz,
danos humanidad para acoger con amor sincero
a los inmigrantes y a los abandonados,
de manera que, al fin,
merezcamos reunirnos todos en la tierra de los vivos.
Por Jesucristo, nuestro Señor.