Liturgia – Témporas de acción de gracias y de petición

TÉMPORAS DE ACCIÓN DE GRACIAS Y DE PETICIÓN, memoria obligatoria

Misa de la memoria (blanco)

Misal: Antífonas y oraciones propias, Prefacio común IV.

Leccionario: Vol. IV

  • Dt 8, 7-18. Dios te da la fuerza para adquirir esa riqueza.
  • Salmo: 1Crón 29, 10-12. Tú eres Señor del universo.
  • 2Cor 5, 17-21. Os pedimos que os reconciliéis con Dios.
  • Mt 7, 7-11. Todo el que pide recibe.

Antífona de entrada          Ef 5, 19-20
Cantad y tocad con toda el alma para el Señor, dad siempre gracias a Dios Padre por todo, en nombre de nuestro Señor Jesucristo.

Monición de entrada y acto penitencial
Presentamos en este día de acción de gracias y de petición nuestra gratitud a Dios Padre, de quien procede todo don, por todos los beneficios recibidos. Es la acción de gracias de la Iglesia, que recoge en su plegaria los sentimientos de toda la humanidad.

Y con nuestra acción de gracias, nuestra súplica: pedimos perdón y presentamos humildemente nuestras peticiones por cuanto necesitamos, con la confianza de ser escuchados por quien nos ama más que nosotros mismos. Con nuestras súplicas, nos hacemos eco de los deseos y anhelos de todos los que sufren.

• Tú, que eres la gracia que nos renueva. Señor, ten piedad.
• Tú, que eres la verdad que nos ilumina. Cristo, ten piedad.
• Tú, que eres la vida nueva que nos libera. Señor, ten piedad.

Oración colecta
SEÑOR Dios, Padre lleno de amor,
que diste a nuestros padres de Israel
una tierra buena y fértil,
para que en ella encontraran descanso y bienestar,
y con el mismo amor
nos das a nosotros fuerza para dominar la creación
y sacar de ella nuestro progreso y nuestro sustento,
al darte gracias por todas tus maravillas,
te pedimos que tu luz nos haga descubrir siempre
que has sido tú, y no nuestro poder,
quien nos ha dado fuerza
para crear las riquezas de la tierra.
Por nuestro Señor Jesucristo.

Oración de los fieles
Imploremos al Dios de misericordia e invoquemos su nombre con sentimientos dignos de él:

1.- Acuérdate, Señor, del pueblo rescatado por la sangre de tu Hijo: concédele el espíritu de justicia, paz y concordia, haz que termine la división en tu Iglesia y danos el espíritu de caridad. Roguemos al Señor.

2.- Acuérdate, Señor, de tu Iglesia santa, católica y apostólica, extendida por todo el universo: concédele, según tu misericordia infinita, los dones del Espíritu Santo y poder cantar eternamente tus alabanzas. Roguemos al Señor.

3.- Acuérdate, Señor, de nuestro santo Padre el Papa y de todos los obispos que proclaman la Palabra de Dios, de los sacerdotes de nuestra comunidad y de toda la Iglesia, de los diáconos y de todos los ministros, de toda la familia humana y de todo el pueblo que ama a Jesucristo. Roguemos al Señor.

4.- Acuérdate, Señor, de los que gobiernan las naciones, frena a los pueblos que buscan la guerra, ayuda y fortalece a los cristianos: para que llevemos una vida honesta y pacífica, glorificando tu nombre. Roguemos al Señor.

5.- Acuérdate, Señor, de los que trabajan en la industria, en la agricultura y en los servicios: concédenos un tiempo favorable, lluvias bienhechoras y abundantes cosechas, pues en tiempo oportuno abres tu mano y sacias de favores a todo viviente. Roguemos al Señor.

6.- Acuérdate, Señor, de todos los necesitados, los ancianos, los inválidos, los enfermos, los prisioneros, los emigrantes, los desterrados, los que a causa de tu nombre son perseguidos, y de todos los que sufren. Roguemos al Señor.

7.- Acuérdate, Señor, en tu gran misericordia, de nosotros, pobres pecadores e indignos servidores tuyos, y ven a socorrernos, para que donde abundó nuestro pecado sobreabunde la gracia. Roguemos al Señor.

8.- Acuérdate, Señor, de aquellos a quienes hoy recordamos: por las riquezas perecederas dales las riquezas inmortales; por todo lo temporal concédeles lo eterno, según la promesa que nos hiciste en Jesucristo, dueño de la vida y de la muerte. Roguemos al Señor.

Dios de bondad, ven en ayuda de tus fieles, ven en ayuda de los que te imploran; que no se vean privados de auxilio en la tierra los llamados al reino eterno. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Oración sobre las ofrendas
TE ofrecemos, Señor, este sacrificio de alabanza
en acción de gracias por los dones que nos has dado,
concédenos ofrecer, para gloria de tu nombre,
lo que hemos recibido sin merecerlo.
Por Jesucristo, nuestro Señor.

Prefacio: puede utilizarse el prefacio común IV.

Antífona de comunión           Cf. Sal 64, 12. 6
Coronas el año con tus bienes, Señor, y serás la esperanza del confín de la tierra.

Oración después de la comunión
SEÑOR, tú que nos has hecho participar
en la mesa de la unidad y del amor,
danos tu fuerza para que, con nuestra actividad,
cooperemos en la construcción de la ciudad terrena
y trabajemos con fe para la llegada de tu reino.
Por Jesucristo. nuestro Señor.