Liturgia – Sábado XXVIII de Tiempo Ordinario

SÁBADO DE LA XXVIII SEMANA DE TIEMPO ORDINARIO o SANTA MARÍA EN SÁBADO, memoria libre

Misa de sábado (verde) o de la memoria de santa María (blanco)

Misal: Para el sábado cualquier formulario permitido / para la memoria de santa María en sábado del común de la bienaventurada Virgen María o de las «Misas de la Virgen María»; Prefacio común o de la memoria.

Leccionario: Vol. III-impar.

  • Rom 4, 13. 16-18. Apoyado en la esperanza, creyó contra toda esperanza.
  • Sal 104. El Señor se acuerda de su alianza eternamente.
  • Lc 12, 8-12. El Espíritu Santo os enseñará en aquel momento lo que tenéis que decir.

Antífona de entrada          Sal 53, 6. 8
Dios es mi auxilio, el Señor sostiene mi vida. Te ofreceré un sacrificio voluntario dando gracias a tu nombre, que es bueno.

Monición de entrada y acto penitencial
Hermanos, al celebrar hoy la memoria de la bienaventurada Virgen María, que llevó en sus seno al Autor del universo, Jesucristo, y permanece virgen para siempre, comencemos la celebración de la Eucaristía conscientes de nuestra debilidad y necesitados de la misericordia divina, reconociendo humildemente nuestros pecados.

Yo confieso…

Oración colecta
DIOS de misericordia, concédenos,
a cuantos recordamos a la santa Madre de Dios,
fortaleza en nuestra debilidad, para que,
con el auxilio de su intercesión,
nos levantemos de nuestros pecados.
Por nuestro Señor Jesucristo.

Oración de los fieles
Oremos a Dios Padre.

1.- Para que proteja y guíe a su Iglesia. Roguemos al Señor.

2.- Para que conceda al mundo la justicia y la paz. Roguemos al Señor.

3.- Para que socorra a los necesitados. Roguemos al Señor.

4.- Para que nos conforte y conserve en su servicio. Roguemos al Señor.

Te pedimos, Señor que te muestres favorable a la oración de los que te suplican. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Oración sobre las ofrendas
ACEPTA, Señor,
la ofrenda de nuestra devoción
para que el ejemplo de la santísima Virgen María
confirme en el amor a ti y al prójimo
a quienes celebramos el inmenso amor de tu Hijo.
Él, que vive y reina por los siglos de los siglos.

Antífona de comunión          Sal 110, 4-5
Ha hecho maravillas memorables, el Señor es piadoso y clemente. Él da alimento a los que lo temen.

Oración después de la comunión
COMO partícipes de la redención eterna,
quienes hacemos memoria de la Madre de tu Hijo,
te pedimos, Señor,
que nos gloriemos en la plenitud de tu gracia
y sintamos el aumento continuo de la salvación.
Por Jesucristo nuestro Señor.