Lectio Divina – Dedicación de la Basílica de Letrán

Dedicación de la Basílica de Letrán

“No conviertan en mercado la casa de mi Padre”

1.- Oración introductoria.

Señor, lo primero que me llama la atención en este evangelio de hoy son estas palabras tuyas: “La casa de mi Padre”. No dices “la casa de Dios” sino de tu Padre. ¿Qué hay entre Tú y tu Padre? ¿Qué misterio se esconde? ¿Qué centro de gravedad te atrae que eres capaz de privarte del sueño para pasar la noche con Él? Hazme, Señor, partícipe de esa experiencia maravillosa. Haz que, con solo pronunciar la palabra “Padre” me sienta fuertemente atraído hacia Él.

2.- Lectura reposada del evangelio: Juan 2, 13-22

         Cuando se acercaba la Pascua de los judíos, Jesús llegó a Jerusalén y encontró en el templo a los vendedores de bueyes, ovejas, palomas, y a los cambistas con sus mesas. Entonces hizo un látigo de cordeles y los echó del templo, con todo y sus ovejas y bueyes; a los cambistas les volcó las mesas y les tiró al suelo las monedas; y a los que vendían palomas les dijo: «Quiten todo de aquí y no conviertan en un mercado la casa de mi Padre». En esos momentos, sus discípulos se acordaron de lo que estaba escrito: El celo de tu casa me devora. Después intervinieron los judíos para preguntarle: «¿Qué señal nos das de que tienes autoridad para actuar así?» Jesús les respondió: «Destruyan este templo y en tres días lo reconstruiré». Replicaron los judíos: «Cuarenta y seis años se ha llevado la construcción del templo, ¿y tú lo vas a levantar en tres días?» Pero Él hablaba del templo de su cuerpo. Por eso, cuando resucitó Jesús de entre los muertos, se acordaron sus discípulos de que había dicho aquello y creyeron en la Escritura y en las palabras que Jesús había dicho.

3.- Qué dice el texto.

Meditación-reflexión

Este evangelio de hoy es tan importante que lo traen los cuatro evangelistas. Los sinópticos  lo ponen al final de la vida de Jesús. Históricamente es lo más probable. San Juan lo pone al principio de su evangelio como un “gesto programático” que debe figurar desde el principio  de la actividad de Jesús, ya que desde el principio el lector tiene que enterarse del punto decisivo del enfrentamiento de Jesús con los judíos. Como buen judío, Jesús desarro­lló su vida espiritual en torno al templo; pero su fidelidad a Dios le hizo comprender que lo que allí se cocía no era lo que Dios esperaba de los seres humanos. Cuando se escribe este evangelio, el templo de Jerusalén ya lleva años destruido por los romanos. Esto significó para los judíos el más duro golpe. En cambio, Juan nos viene a decir que no debemos preocuparnos del templo material porque ha llegado ya el tiempo mesiánico anunciado por Zac 14,21 “En aquel día  no habrá más comerciantes en el Templo de Yavé”. El Templo ya no va a ser renovado o restaurado sino “sustituido”.   Jesús hablaba del templo de su cuerpo Resucitado. Al «sustituir» el templo por su cuerpo, el autor del evangelio nos invita a vivir el encuentro con Dios en el centro de nuestra persona y de la vida misma. Es lo que ya había anunciado en el diálogo con la Samaritana: «Ha llegado la hora en que los que rinden verdadero culto al Padre, lo adoran en espíritu y en verdad. El Padre quiere ser adorado así. Dios es espíritu, y los que lo adoran deben hacerlo en espíritu y en verdad» (Jn 4,23-24). Hemos de hacer de nuestras comunidades cristianas un espacio donde todos nos podamos sentir en la «casa del Padre». Una casa acogedora y cálida donde a nadie se le cierran las puertas, donde a nadie se excluya ni discrimine. En esta casa debemos aprender a rezar como lo hacía Jesús: llenándose de la ternura del Padre, disfrutando de su presencia, gozándose de poder convertir esta experiencia maravillosa con el Padre en cariño y cercanía con los hermanos.  Precisamente en esta casa grande de nuestro Padre, aprendemos a escuchar el sufrimiento de los hijos más desvalidos, más marginados. En esta casa todos podemos invocar a Dios como Padre porque nos sentimos sus hijos y buscamos vivir como hermanos.

Palabra del Papa

“El templo es un lugar donde la comunidad va a rezar, a alabar al Señor, a darle gracias, pero sobre todo a adorar: en el templo se adora al Señor. Y este es el punto importante. También, esto es válido para las ceremonias litúrgicas, ¿qué es más importante? Lo más importante es la adoración: toda la comunidad reunida mira al altar donde se celebra el sacrificio y adora. Pero, yo creo – humildemente lo digo – que nosotros cristianos quizá hemos perdido un poco el sentido de la adoración y pensamos: vamos al templo, nos reunimos como hermanos – ¡es bueno, es bonito! – pero el centro está donde está Dios. Y nosotros adoramos a Dios. ¿Nuestros templos, son lugares de adoración, favorecen la adoración? ¿Nuestras celebraciones favorecen la adoración? Jesús echa a los mercaderes que habían tomado el tempo por un lugar de comercio más que de adoración”. (Cf. S.S. Francisco, 22 de noviembre de 2013, homilía en Santa Marta).

4.- Qué me dice hoy a mí este texto ya meditado. (Silencio)

5.- Propósito: Hoy, en cada hombre, en cada mujer, voy a descubrir el verdadero templo del Dios vivo.

6.- Dios me ha hablado hoy a mí a través de su Palabra. Y ahora yo le respondo con mi oración.

Señor, al acabar esta oración, me dan ganas de salir a la calle y ponerme de rodillas delante de cualquier persona con la que me encuentre en el camino. Cada uno de ellos es “casa de Dios”, templo del Dios vivo. Tendré un gran respeto por la dignidad de cada ser humano. Todos somos hijos de Dios, todos vivimos en la misma casa, a todos alumbra el mismo sol y todos respiramos el mismo aire. Que las diferencias que nos marcamos por razones del tener nunca nos lleven a olvidarnos de lo que somos.

Comentario – Martes XXXII de Tiempo Ordinario

(Lc 17, 7-10)

Los seres humanos, con nuestra visión limitada, muchas veces nos confundimos, nos desubicamos, porque perdemos la verdadera dimensión de las cosas. Somos criaturas pequeñas, limitadas, hemos recibido la vida como un regalo. Por eso nuestra actitud debe ser ante Dios la de un servidor generoso, humilde, siempre agradecido. La vida y todo lo que es parte de la vida es un don permanente; si Dios dejara de actuar en nosotros con su infinito poder, nos desvaneceríamos en la nada.

Somos servidores, y está completamente fuera de lugar pretender que Dios esté a nuestro servicio por lo poco que nosotros podamos ofrecerle; como sería tonto pretender que, por nuestro trabajo, un patrón se pusiera a servirnos como si fuéramos su amo. Es simplemente sentido común, el cual a veces perdemos por centrarnos en nuestro propio yo. Sin embargo, Jesús mismo se arrodilló ante sus discípulos y les lavó los pies (Jn 13, 45), pero fue para que advirtieran que la misión que recibían era para servir, no para dominar (Jn 13, 15-16). El mismo nos dijo: «aprendan de mí que soy manso y humilde de corazón» (Mt 11, 29), porque él, siendo Dios, «se anonadó a sí mismo y tomó la condición del servidor» (Flp 2, 7).

A nosotros, que dependemos permanentemente del auxilio de Dios, nos conviene recordar la reflexión de San Pablo: «¿Qué tienes que no hayas recibido? Y si lo has recibido, ¿por qué te glorías como si no lo hubieras recibido?» (1Cor 4, 7). «Esta es la confianza que tenemos delante de Dios por Cristo. No somos capaces de atribuirnos cosa alguna, como propia nuestra, sino que nuestra capacidad viene de Dios» (2Cor 3, 4-5).

Así lo explica el Catecismo de la Iglesia Católica: «Frente a Dios no hay, en el sentido de un derecho estricto, mérito alguno por parte del hombre. Entre él y nosotros la desigualdad no tiene medida, porque nosotros lo hemos recibido todo de él, nuestro creador… Los méritos de las obras buenas deben atribuirse a la gracia de Dios en primer lugar y al fiel seguidamente» (CATIC 2007-2008).

Oración:

«Tu, Señor, que siendo infinito, quisiste hacerte un servidor humilde, sin reclamar glorias ni reconocimientos, renueva mi vida con tu luz, para que descubra mi realidad, para que no olvide que no soy más que tú, y que mi verdad es la de ser un simple servidor».

VÍCTOR M. FERNÁNDEZ
El Evangelio de cada día

Música – Domingo XXXIII de Tiempo Ordinario

Entrada: Alabanza a Dios creador CLN A16; Que sea tu palabra  CLN 733; El Señor nos llama. CLN A5 La bondad y el amor del Señor (Cantos varios)
Introito en latin: Dicit  Dominus
Salmo y Aleluya: Protégeme , Dios mio. (Propio)
Ofertorio: Bendito seas, Señor CLN-H 6
Santo: CLN-I 4.
Doxología: 1CLN-K 1.
Comunión: ; El pan que compartimos (Cantos varios)  Veante mos ojos CLN 272; Canta mi alma tu grandeza  CLN 034.  Tú eres, Señor, el pan de vida CLN 041
Final:  Marcha de la Iglesia (Cantos varios) 

Recursos – Ofertorio Domingo XXXIII de Tiempo Ordinario

PRESENTACIÓN DE LOS SACERDOTES: UNA ESTOLA GRANDE Y ROJA

(Convendría que hiciera la ofrenda el mismo presidente de la Asamblea o el responsable de Consejo Pastoral de la Comunidad)

ORACIÓN – EXPLICACIÓN: Señor y Padre nuestro: en la carta a los Hebreos de hoy (en la segunda lectura) se nos ha presentado el Sacerdocio de Cristo y su papel tan significativo para con nosotros y nosotras. Nosotros y nosotras, tu Comunidad, hoy queremos ofrecerte a nuestros SACERDOTES, su vida entera, con su entrega y con sus cansancios, compartiendo de manera especial la Misión del mismo Señor Jesús. Te pedimos, Padre, que bendigas a cada uno de los Sacerdotes, y llénales de gozo en su caminar y en el ejercicio de su tarea. Te lo pedimos.

PRESENTACIÓN DE UN JUGUETE BÉLICO

(Hace la ofrenda un niño o una niña)

ORACIÓN – EXPLICACIÓN: Mira, Señor, yo te traigo este juguete que tanto nos atrae a los niños de hoy. Al ofrecértelo, quiero renunciar a él y a cuanto significa el ver la vida desde la guerra y el poder del más fuerte. Ayúdame y ayuda a todos los niños, como también a los y a las jóvenes y mayores, a comprender la importancia de la paz; a saber que sólo, desde unos corazones pacificados, se puede sembrar y vivir la paz con los y las demás y en medio de la sociedad y del mundo. Y que sólo así podremos llegar a ser bienaventurados y bienaventuradas.

PRESENTACIÓN DE UN CORAZÓN

(Esta ofrenda debiera haber sido preparada previamente por alguno de los grupos de catequesis de la comunidad. Consistiría en la elaboración de un gran corazón de cartulina, en el que se han pegado multitud de rostros humanos de todo tipo, raza y condición. Lo puede llevar todo el grupo, aunque uno solo es quien hace la ofrenda)

ORACIÓN – EXPLICACIÓN: Señor, nosotros y nosotras nos hemos reunido y elaborado este gran corazón, repleto de rostros humanos, rostros a los que Tú amas porque son tus hijos e hijas. Hoy te lo queremos ofrecer como signo de nuestra apertura al amor universal. Que no se nos escape ninguno, por muy lejos que se encuentre de nosotros y de nosotras, tanto en la distancia, como ideológica y culturalmente. Comprometemos en esta ofrenda nuestra capacidad de tolerancia y optamos por actitudes de misericordia, como Tú mismo lo haces. Y te pedimos nos des fuerzas para amar a todos, incluso a los poco amables.

RESENTACIÓN DE UN PUZZLE

(Puede hacer la presentación uno/a de los adolescentes)

ORACIÓN – EXPLICACIÓN: Aquí tienes, Señor, este puzzle. Como bien sabes, es un juego de niños que, para formar una imagen, necesita mil pequeñas piezas. Yo te lo ofrezco hoy como el símbolo de nuestra disponibilidad a la colaboración y la cooperación con todos los hombres y mujeres. Que allí donde haya un problema o una necesidad de una persona, estemos nosotros y nosotras siempre dispuestos/as a colaborar con todos los demás en la búsqueda de su solución y en la construcción de tu Reino.

RESENTACIÓN DE UN RELOJ

(Lo presenta cualquier joven o persona adulta de la comunidad)

ORACIÓN – EXPLICACIÓN: Por mi parte, Señor, te ofrezco este reloj, símbolo del tiempo e instrumento para su medición. Pero hoy te lo traigo como imagen de tu señorío sobre la historia. Tú la diriges y, sentado a la derecha del Padre, la atraes hasta Ti como a su único sentido. Haznos colaboradores tuyos, para que en Ti todo logre su plenitud.

PRESENTACIÓN DEL GRUPO DE PASTORAL JUVENIL

(Sería bueno y deseable que hubiera una representación maja de los animadores de la pastoral juvenil de la Comunidad. Uno de ellos o una de ellas realiza la ofrenda y el símbolo que ellos mismos han preparado)

ORACIÓN – EXPLICACIÓN: Señor, nos presentamos un grupo de los y las animadores de la pastoral con los y las jóvenes de nuestra Comunidad. Tú sabes bien que no es nada fácil la tarea que tenemos entre manos. Por eso mismo te la ofrecemos y ofrecemos también el PROYECTO que tenemos para este curso pastoral y las acciones que, con tu ayuda, nos proponemos llevar adelante. Ayúdanos en la tarea y haz que seamos TESTIGOS de Ti mismo en medio de nuestros/as adolescentes y jóvenes.

Oración de los fieles – Domingo XXXIII de Tiempo Ordinario

Tu Señor de cielo y tierra; refugio y consuelo del afligido, levantamos a Ti, nuestros ojos y nuestra voz para presentarte estas súplicas:

MÁNDANOS TU LUZ, SEÑOR.

1. – Por el Papa Francisco, para que la luz que transmite con su palabra y sus obras ilumine los corazones de todos los que tiene a su cuidado. OREMOS

2.- Por nuestra diócesis, nuestro obispo y todos los fieles que la componen para que este día de celebración nos ayude a verla y amarla como nuestra Iglesia más cercana. OREMOS

3.- Por todas los que están alejados de la luz de Cristo, para que se sientan llamados por El y brille en ellos la alegría de la vida eterna. OREMOS

4.- Por las familias cristianas, para que el servicio al otro sea la fuente de inspiración a la hora de construir el hogar. OREMOS

5.- Por todos aquellos que no tienen trabajo o éste no es estable para que la sociedad les de una oportunidad para desarrollar los talentos que Dios les ha dejado. OREMOS

6.- Por todos los dirigentes políticos y todos los que tienen algún cargo público, para que su única meta sea el servicio para alcanzar el bienestar de su pueblo. OREMOS

7.- Por todos los que asistimos a esta eucaristía, para que al compartir el cuerpo de Cristo nazcan en nosotros los mismos sentimientos de amor y compasión hacia nuestros hermanos. OREMOS

Padre, escucha la oración de tu pueblo y atiéndela con tu infinita bondad. Por Jesucristo nuestro Señor.

Amen.


Tenemos los ojos levantados hacia el Señor, sabemos que Él es nuestro auxilio, esperamos en su misericordia y con esta seguridad ponemos en sus manos nuestras peticiones. Y respondemos:

SEÑOR VEN PRONTO A SOCORRERNOS

1. – Por la Iglesia; para que con su vida comunique a todos los pueblos la grandeza de la redención. OREMOS

2. – Por la igualdad entre los hombres; para que cese tanta injusticia y cada día consigamos vivir un poco más cerca de la paz y el amor. OREMOS

3. – Por los que se olvidan de Dios; para que caigan en la cuenta de que sólo desde Dios podrán obtener esa felicidad que tanto ansían. OREMOS

4. – Por todos los que tienen algún servicio en la Iglesia; para que estén abiertos a todos los que llegan buscando ayuda y comprensión. OREMOS

5. – Por las familias; para que sepan transmitir a sus hijos los auténticos valores, tan olvidados en el momento actual. OREMOS

6. – Por todos los que nos hemos reunido para celebrar la eucaristía; para que perseveremos en la fe y en la fidelidad al evangelio. OREMOS

Padre, mira con bondad a los que confiamos en ti y atiende nuestras súplicas. Te lo pedimos por Jesucristo nuestro Señor.

Amén

Comentario al evangelio – Dedicación de la Basílica de Letrán

Es la fiesta de la dedicación de la Basílica de Letrán, construida en el año 324 por el emperador  Constantino, primer emperador cristiano, que se bautizó en su inauguración. Dejando la historia a parte, que sería muy interesante, es la sede del Obispo de Roma, el Papa es Papa, por ser el Obispo de Roma, como nos ha recordado alguna vez el actual. Su titulo no es el de Romano Pontífice, Vicario de Cristo (que por cierto, estos eran los pobres), Sumo Pontífice, Santo Padre y otros nombres que le atribuimos sacados del momento en que el cristianismo pasó de ser perseguido a religión oficial del imperio. Por lo tanto esta Basílica es el centro de toda la cristiandad: “Madre y cabeza de todas las iglesias de la ciudad y del mundo”, aunque la mayoría  consideramos el centro al Vaticano.

En el Evangelio y en San Pablo se dice qué nosotros somos los verdaderos “templos”, qué podemos adorar a Dios en cualquier sitio “en espíritu y verdad”, “hablaba del templo de su cuerpo”, parece ser la persona y no el templo lo más sagrado. No es cuestión de llenar esto de citas, pero Jesús no parece que fuese en demasiadas ocasiones al templo, tenía otros templos en las calles, en las casas, en los caminos. Y para celebrar la última cena (Eucaristía), tampoco escogió un templo, más aún, los primeros cristianos se reunían en las casas para celebrar, rezar, charlar. Iglesia significaba la comunidad reunida, no un edificio, menos aún si la llamamos Basílica que es un término auténticamente romano. Nos paso algo… Quizás Jesús tenga que liar otra vez el látigo, como hoy en el evangelio, para recordarnos quién son los templos vivos a los que no se puede injuriar, machacar, expropiar, denigrar, matar, esclavizar…

¿Qué sentido tiene la fiesta de hoy?, nuestra tradición ha hecho de los edificios un lugar de encuentro, en el templo material recibimos los sacramentos, nos encontramos con la comunidad, rezamos, son lugar de referencia en las plazas de nuestros pueblos, está Cristo sacramentado, recuerda la historia de tantos siglos, nos evoca la Iglesia universal. Son un oasis en medio de la ciudad, lugares donde beber del Evangelio y de otros templos vivos para salir y continuar el camino. Cuando Jesús dice dónde quiere estar, dónde se le tiene que reconocer, se trata de lugares sencillos, cargados de humanidad, de cotidianidad, lleno de rostros, y donde las piedras sólo son las personas, las piedras sólo sirven si visibilizan y celebran todas estas presencias.

La fiesta de la Dedicación de la Basílica de Letrán nos tiene que ayudar a recordar que toda la Iglesia trasparenta el Reino de Dios, que el lugar sólo sirve si hace visible los sueños de Dios.  Que unidos a nuestro Papa Francisco, buscamos ser una Buena Noticia en el mundo, ser “defensores de los empobrecidos”. El templo debe de ser lugar de encuentro con Dios, nuestras asambleas, nuestra vida comunitaria expresan, dicen, trasparentan, invitan a ser lugares de encuentro. Y sobre todo nos unen a toda la Iglesia y al Papa que nos ha dicho que los pastores deben de oler a oveja y por deducción nuestros templos, los de piedra y argamasa huelan a pueblo, una casa donde la alfombra es para los empobrecidos, (los Vicarios de Cristo).

Ciudad Redonda

Meditación – Dedicación de la Basílica de Letrán

Hoy celebramos la fiesta de la Dedicación de la Basílica de Letrán.

La lectura de hoy es del evangelio de Juan (Jn 2, 13-22):

Cuando se acercaba la Pascua de los judíos, Jesús subió a Jerusalén. Y encontró en el Templo a los vendedores de bueyes, ovejas y palomas, y a los cambistas en sus puestos. Haciendo un látigo con cuerdas, echó a todos fuera del Templo, con las ovejas y los bueyes; desparramó el dinero de los cambistas y les volcó las mesas; y dijo a los que vendían palomas: «Quitad esto de aquí. No hagáis de la Casa de mi Padre una casa de mercado». Sus discípulos se acordaron de que estaba escrito: El celo por tu Casa me devorará.

Los judíos entonces le replicaron diciéndole: «Qué señal nos muestras para obrar así?». Jesús les respondió: «Destruid este templo y en tres días lo levantaré». Los judíos le contestaron: «Cuarenta y seis años se han tardado en construir este Santuario, ¿y tú lo vas a levantar en tres días?». Pero Él hablaba del Santuario de su cuerpo. Cuando resucitó, pues, de entre los muertos, se acordaron sus discípulos de que había dicho eso, y creyeron en la Escritura y en las palabras que había dicho Jesús.

Hoy celebramos la Dedicación de la basílica de San Juan de Letrán, llamada «madre y cabeza de todas las Iglesias de la urbe y del orbe». Esta basílica fue la primera en ser construida después del edicto del emperador Constantino (año 313 dC), concediendo al cristianismo la libertad de religión. Constantino también donó al Papa Melquíades la antigua propiedad de la familia de los Laterani, y allí hizo construir la basílica, el baptisterio y la residencia del Obispo de Roma, donde habitaron los Papas hasta el período aviñonés.

El Papa Silvestre celebró la dedicación de la basílica hacia el año 324, y el templo fue consagrado al Santísimo Salvador. Más tarde se le añadieron los nombres de san Juan Bautista y san Juan Evangelista, de donde deriva su denominación más conocida. Esta fiesta, a partir de 1565, se extendió a todas las Iglesias de rito romano.

—Honrando el edificio sagrado queremos expresar amor y veneración a la Iglesia romana que preside en la caridad a toda la comunión católica.

REDACCIÓN evangeli.net

Liturgia – Dedicación de la Basílica de Letrán

DEDICACIÓN DE LA BASÍLICA DE LETRÁN, fiesta

Misa de la fiesta (blanco)

Misal: Antífonas y oraciones propias. Gloria. Prefacio en el aniversario de la dedicación fuera de la iglesia dedicada. No se puede decir la Plegaria Eucarística IV.

Leccionario: Vol. IV

  • Ez 47, 1-2. 8-9. 12. Vi agua que manaba del templo, y habrá vida allí donde llegue el torrente.

O bien: 1Cor 3, 9c-11. 16-17. Sois templo de Dios.

  • Sal 45. Un río y sus canales alegran la ciudad de Dios, el Altísimo consagra su morada.
  • Jn 2, 13-22. Hablaba del templo de su cuerpo.

Antífona de entrada          Cf. Ap 21, 2
Vi la ciudad santa, la nueva Jerusalén que descendía del cielo, de parte de Dios, preparada como una esposa que se ha adornado para su esposo.

Monición de entrada
Celebramos hoy el aniversario de la dedicación de la basílica de Letrán en honor de Cristo Salvador, construida por el emperador Constantino como sede de los obispos de Roma. Su anual celebración en toda la Iglesia latina es un signo permanente de amor y de unidad con el romano pontífice.

            Yo confieso…

Se dice Gloria.

Oración colecta
OH, Dios,
que preparas una morada eterna a tu majestad
con piedras vivas y elegidas,
multiplica en tu Iglesia
el espíritu de gracia que le has dado,
de modo que tu pueblo fiel crezca siempre
para la edificación de la Jerusalén del cielo.
Por nuestro Señor Jesucristo.

Oración de los fieles
En este templo de piedras vivas que somos nosotros, oremos a Dios Padre.

1.- Por la Iglesia, la casa de Dios, que va edificándose sobre el cimiento de los apóstoles y profetas, cuya piedra angular es Cristo. Roguemos al Señor.

2.- Por las familias que viven en condiciones penosas. Roguemos al Señor.

3.- Por los que tienen la responsabilidad de buscar soluciones justas y eficaces al problema de la vivienda. Roguemos al Señor.

4.- Por nosotros, llamados a integrarnos en la construcción de la Iglesia de nuestra comunidad. Roguemos al Señor.

Escucha, Señor, nuestras súplicas; son la oración de tu Iglesia, que ora en el Espíritu, en nombre de tu Hijo, Jesucristo nuestro Señor.

Oración sobre las ofrendas
RECIBE, Señor, esta ofrenda
y concede a los que te invocamos
la gracia de los sacramentos
y el fruto de nuestros ruegos.
Por Jesucristo, nuestro Señor.

Prefacio del aniversario de la dedicación de una iglesia: fuera de la iglesia.

Antífona de comunión          Cf. 1 Pe 2, 5
Como piedras vivas, entráis en la construcción de una casa espiritual para un sacerdocio santo.

Oración después de la comunión
OH, Dios,
que has querido hacer de tu Iglesia
signo temporal de la Jerusalén del cielo,
concédenos,
por la participación en este sacramento,
ser transformados en templo de tu gracia
y entrar en la morada de tu gloria.
Por Jesucristo, nuestro Señor.

Bendición solemne
Dios, fuente de todo consuelo,
que con amor inefable creó al hombre
y en la resurrección de su Hijo
ha dado a los creyentes la esperanza de resucitar,
derrame sobre vosotros su bendición.
R./ Amén.

Él conceda el perdón de toda culpa a los que aún vivimos en el mundo,
y otorgue a los que han muerto el lugar de la luz y de la paz.
R./ Amén.

Y a todos nos conceda vivir eternamente felices con Cristo;
al que proclamamos resucitado de entre los muertos.
R./ Amén.

Y la bendición de Dios todopoderoso,
Padre, Hijo † y Espíritu Santo,
descienda sobre vosotros y os acompañe siempre.
R./ Amén.