Lectio Divina – Martes II de Adviento

¿Quién es el más grande en el Reino de los cielos?

1.- Introducción

Espíritu Santo, dame tu luz en este momento de oración. Con la confianza de un niño ante su papá, a quien considera muy cercano, te pido docilidad para escuchar la Palabra y seguirla, como una oveja sigue a su pastor. Jesús, concédeme el don de buscar, con la sencillez y la nobleza de un niño, el amor, el cariño, la ternura.

2.- Lectura reposada del evangelio. Mateo 18, 1-5. 10, 12-14

En cierta ocasión, los discípulos se acercaron a Jesús y le preguntaron: «¿Quién es el más grande en el Reino de los cielos?» Jesús llamó a un niño, lo puso en medio de ellos y les dijo: «Yo les aseguro a ustedes que si no cambian y no se hacen como los niños, no entrarán en el Reino de los cielos. Así pues, quien se haga pequeño como este niño, ése es el más grande en el Reino de los cielos. Y el que reciba a un niño como éste en mi nombre, me recibe a mí. Cuidado con despreciar a uno de estos pequeños, porque yo les digo que sus ángeles, en el cielo, ven continuamente  el rostro de mi Padre, que está en el cielo.  ¿Qué les parece? Si un hombre tiene cien ovejas y se le pierde, ¿acaso no deja las noventa y nueve en los montes, y se va a buscar a la que se le perdió? Y si llega a encontrarla, les aseguro que se alegrará más por ella, que por las noventa y nueve que no se le perdieron.  De igual modo, el Padre Celestial no quiere que se pierda ni uno solo de estos pequeños«.

3.- Qué dice el texto.

Meditación-reflexión

En este capítulo 18 de Mateo, llamado capítulo eclesial, el evangelista nos propone las condiciones necesarias para toda comunidad cristiana. Y Jesús nos dice que lo primero para entrar en el reino de los cielos es hacerse niño. ¿Qué cualidades observamos en los niños?  a) Mientras es niño vive en una gozosa dependencia del papá. Ser cristiano es disfrutar de tener a un Dios que es mi Abbá, mi papá. b) El niño no tiene pasado. Y, por lo tanto, no tiene prejuicios: todos son sus tatos, sus familiares. Recibe todo lo que le dan: un caramelo, un juguete, y también sabe recibir un beso de un desconocido. El niño se deja querer. c) El niño va descubriendo todo y se deja sorprender. Y ser cristianos es dejarse sorprender por Dios. 4) El niño tiene un futuro por delante, desea hacer un año más, vive impulsado por una ley, la ley del crecimiento.  En nuestra vida espiritual nunca hay que decir: ¡basta! La muerte nos tiene que sorprender ¡vivos!

Palabra autorizada del Papa

“Hay una relación entre Dios y nosotros pequeños: Dios, el grande y nosotros pequeños. Dios, cuando debe elegir a las personas, también a su pueblo, siempre elige a los pequeños. Dios elige a su pueblo porque es el más pequeño, tiene menos poder que los otros pueblos. Hay un diálogo entre Dios y la pequeña raza humana. También la Virgen María dijo: «El Señor ha mirado la humillación de su sierva». El Señor ve el corazón. El Señor elige según sus criterios y elige a los débiles y los humildes, para confundir a los poderosos de la tierra. Y  siempre habrá un  diálogo entre nuestra pequeñez y la grandeza del Señor”. (Cf Homilía de S.S. Francisco, 21 de enero de 2014, en Santa Marta).

4.- Qué me dice ahora a  mí esta palabra que acabo de meditar. (Guardo silencio).

5.-Propósito Seré delicado con el Señor y evitaré todo aquello que no le gusta a Dios.

6.- Dios me ha hablado hoy a través de su Palabra. Y ahora yo le respondo con mi oración.

Gracias, Señor, porque te has revelado a los pequeños. Ya sabes que yo no puedo presumir de grandezas; tampoco las necesito. Sí puedo presumir de ser un niño que necesita de Papá. Mi orgullo es el tener un Padre tan bueno, tan maravilloso, tan comprensivo y misericordioso. De eso me gloriaré y de nada más.

Comentario – Martes II de Adviento

Mateo 18, 12-14

¿Qué pensáis de esto? Si un hombre tiene cien ovejas, y una de ellas se descarría, ¿no dejará las noventa y nueve en el monte, e irá en busca de la descarriada?

Es una pregunta. ¿Qué os parece? también hoy, nos dice Jesús.

He aquí una imagen sacada de la vida cotidiana de sus oyentes. Jesús se mantenía cercano a la vida de las gentes de su pueblo, de su tiempo. Sabía observar sus reacciones espontáneas. Había visto a los pastores abandonar la guarda del conjunto del rebaño para ir por los riscos a buscar la oveja perdida.

Dios es así, dice Jesús. Por su parte no hay nunca ruptura. Cuando una sola alma se aleja de El, esto no le deja indiferente. Procuro contemplar, en el mundo de hoy y para con los hombres y mujeres que conozco, este anhelo del corazón de Dios.

Un Dios a la búsqueda… del hombre. Un Dios que mantiene el contacto.

Y si por dicha la encuentra —en verdad os digo— que más se alegra por causa de ésta, que por las noventa y nueve que no se le han perdido.

El centro de esta parábola es: ¡la alegría de Dios! Su alegría es encontrar de nuevo, es perdonar, es salvar, es devolver la felicidad.

La «misericordia» de Dios. Palabra que ciertos hombres modernos no pueden ya soportar, porque les suena a algo así como a hueco, a paternalismo, como ellos llaman… Y sin embargo es una de las maravillas de Dios: la misericordia es la actitud de Dios ante el pecado del hombre.

Un Dios que no condena. Un Dios que no riñe al descarriado.

Un Dios que va en su búsqueda, y que es feliz al encontrarle. Quiere a todas las otras ovejas; pero ésta le ha dado una particular alegría; y desde ahora se sentirá más vinculado a ella: Jorque le ha salvado la vida. Habría muerto desgraciada, lejos del rebaño. Y he ahí que trota alegremente entre sus compañeras. Detiene sobre ella su mirada: «es por la que ha tenido tanto temor» ¿Por qué tendrían envidia las otras ovejas?

Pero, se comprende la pregunta de Jesús: «a vosotros, ¿qué os parece?»

Así que no es la voluntad de vuestro Padre, que está en los cielos, el que perezca uno solo de estos pequeñuelos.

Es esta una frase absolutamente capital.

Es la culminación del evangelio, o un corazón, un centro, del evangelio.

Es lo que explica el resto: la encarnación, la pasión de Jesús. ¡Dios quiere» la salvación de todos!
La fórmula, aunque esté expresada de otro modo, no es menos fuerte.

¡Dios «no quiere» que uno sólo se pierda!

Debo meditar sosegadamente sobre esta frase de Jesús. ¡Aquí está la «voluntad de Dios! ¡Aquí está su querer! He ahí por lo que se afana cada día: salvar… salvar… salvar…

Uno sólo de estos «pequeños»

El más «pequeño», el más insignificante en apariencia…¡es importante a los ojos de Dios! Dios no se resigna a que ningún hombre ni ninguna mujer se pierdan.

Y ¿nosotros? ¿nos contentamos con la presencia segura y tranquilizante de las noventa y nueve?

Noel Quesson
Evangelios 1

Comentario – Martes II de Adviento

(Mt 18, 12-14)

Esta parábola de la oveja perdida aparece aquí y en el evangelio de Lucas. En Lucas se la encuentra entre las parábolas de la misericordia, y nos habla en primer lugar de la misericordia del Padre Dios que se refleja en la actitud de Jesús ante los pecadores. En el evangelio de Mateo, en cambio, está ubicada dentro del discurso comunitario, e invita a los cristianos a estar particularmente atentos ante el hermano descarriado.

Por eso inmediatamente después de esta parábola se habla de la corrección fraterna. Porque corregir con amor al hermano que se desvía del buen camino es una forma de buscar la oveja perdida.

Se destaca en esta parábola el aspecto personal del amor, que no se deposita genéricamente en la humanidad, sino en cada individuo, particularmente en el descarriado, en el que más necesita redención.

Esa misma dedicación personal es la que se espera de los discípulos ante los hermanos que se alejan del buen camino; y también se espera de ellos un corazón capaz de alegrarse sinceramente por el hermano que retorna al rebaño del Señor.

Este mensaje apunta contra la cómoda indiferencia de algunos cristianos, que miran impasibles cómo otros se hunden en la miseria.

Pero también quiere hacernos ver que no bastan los lamentos y los buenos deseos. Se trata de abandonar la propia comodidad y de ponerse en camino hasta llegar a la oveja perdida para rescatarla.

Oración:

“Dame tu gracia Señor, para no despreciar al hermano que se desvía del camino; ayúdame a dedicarle mi tiempo, mi delicadeza, mi ayuda fraterna para que vuelva al buen camino; y lléname del gozo celestial de ver al hermano en tus brazos”.

VÍCTOR M. FERNÁNDEZ
El Evangelio de cada día

Música – Domingo III de Adviento

Entrada: A ti Señor. CLN (Apéndice); CLN A-10;  Ven Salvador CLN 3; Preparad los caminos CLN  25
Introito: (En latín) Gaudete in Domino
Corona de Adviento: Ven Señor. CLN 15.
Misa: En este tiempo Puede cantarse la Misa In Tempore Adventi.
Acto Penitencial: Señor ten piedad. CLN B
Salmo: Gritad jubilosos .. (Propio) .
Ofertorio: Rorate Coeli;  CLN 32
Comunión: Palabra que fue luz CLN 18; El Dios de paz. CLN 1; Toda la tierra (Cantos varios)
Final: Alma Redemptoris; (Antifona A) La Virgen sueña caminos (1CLN-16).

Recursos – Ofertorio Domingo III de Adviento

PRESENTACIÓN Y ENCENDIDO de la TERCERA VELA DE LA CORONA DE ADVIENTO

(Como en los domingos anteriores, la corona es el único adorno floral del altar. Hoy la puede encender la persona que tenga más fama de inconformista en la comunidad o que trabaje de forma más entregada en las instituciones civiles: el ayuntamiento, sindicato y la asociación de vecinos o de tipo profesional)

ORACIÓN – EXPLICACIÓN: Señor, la comunidad me ha designado hoy para prender esta tercera vela, que se une a las otras, para ofrecer ya una llama y una luz más poderosas. Quieren ser signos del compromiso en medio de la sociedad civil. Señor, que los y las que creemos en Ti, descubramos que el compromiso político y sindical es una forma de expresar la caridad. Despiértanos, Señor, de nuestro letargo y ayúdanos a que nuestra presencia en medio de la sociedad sea un signo de que Tú estás viniendo a nosotros, cuando hacemos posible que la justicia, la libertad y la paz sean las características de la vida ciudadana.

PRESENTACIÓN DE UN PANTALÓN TEJANO

(Esta tercera ofrenda la debe hacer una de las personas jóvenes de la comunidad, chico o chica, da lo mismo)

ORACIÓN – EXPLICACIÓN: Señor, ahí tienes un pantalón tejano. Es el símbolo, desde hace años de la cultura juvenil. Tras él se esconde nuestra sed de consumo, que se manifiesta en la moda, la música, las motos, las diversiones, el alcohol, cuando no en la droga. En todas esas cosas buscamos la felicidad. Y, la verdad, es que nos dura demasiado poco. Con este pantalón, Señor, quisiera expresarte que, ojalá, nuestra búsqueda de alegría y felicidad supiéramos enfocarla hacia Ti y en Ti encontráramos su satisfacción.

PRESENTACIÓN DE LA ACTUACIÓN DE LOS NIÑOS Y NIÑAS

(Esta ofrenda, que quiere significar la alegría de la comunidad, puede consistir en una actuación musical, teatral o un baile, de acuerdo a las posibilidades de los niños o niñas de la comunidad. En primer lugar, se procede a la actuación y, concluida, quien la ha preparado o dirigido, hace oralmente la ofrenda)

ORACIÓN – EXPLICACIÓN: Señor, hoy te hemos traído la alegría de la comunidad en esta breve actuación de nuestros más pequeños y pequeñas. Seguro que se te ha conmovido un poco tu corazón de Padre. No permitas que esta alegría se marchite a lo largo de la vida. Haz que se incremente de la misma manera que nuestra esperanza en la vuelta definitiva de tu Hijo para inaugurar tu Reino.

PRESENTACIÓN DE UN DISCO O CASSETE CON EL «HIMNO DE LA ALEGRÍA»

(Hace la ofrenda uno de los niños o niñas de la comunidad, que se lo entrega a una persona adulta, para que lo haga sonar tras sus palabras)

ORACIÓN – EXPLICACIÓN: Por mi parte, Señor, yo te traigo este disco con el Himno de la alegría, que va a sonar inmediatamente después de mis palabras de ofrenda. Con él, y en nombre de todos los niños y niñas de la comunidad, te traigo nuestro compromiso de ser, entre los adultos, la alegría que calme sus preocupaciones e inquietudes.

PRESENTACIÓN DEL INICIO DEL MONTAJE DEL BELÉN

(Reivindicamos este año el Belén. Previamente se debería haber montado la infraestructura sobre la que irá. En este momento, algunas personas se adelantan y colocan con la mayor celeridad posible las figuritas de personas que figurarán en él. Concluida la operación, una de ellas hace la ofrenda)

ORACIÓN – EXPLICACIÓN: Señor, hoy hemos iniciado el montaje del Belén de nuestra comunidad. Con ello queremos expresar nuestro deseo de prepararnos a la Navidad de tu Hijo. Hoy hemos situado las figurillas que representan a las personas. Evocan tanto las que rechazaron y no quisieron saber nada de tu Hijo, como aquellos pocos y aquellas pocas, más bien pobres, que fueron capaces de divisar bajo la apariencia humilde de un niño recién nacido la profundidad de tu vida divina. Como estos pocos quisiéramos ser nosotros.

PRESENTACIÓN DE LA «OPERACIÓN KILO»

(Hoy sería un buen momento para presentar alguna acción de este tipo, si se quiere realizar. Es necesario ser conscientes de que una acción de éstas, bien planteada, es la mejor de las catequesis acerca del sentido de la Navidad)

ORACIÓN – EXPLICACIÓN: Dios y Padre nuestro, Tú has querido COMPARTIR con nosotros y con nosotras cuanto tenías, y soñabas con lo mejor para que pudiéramos ser plenamente felices. Para llevarlo a cabo, decidiste darnos lo más entrañable que tenías: tu mismo Hijo, el amado, para que compartiera todo con nosotros y con nosotras. Hoy te presentamos esta acción, la “OPERACIÓN KILO”, porque quiere ser signo de nuestro compartir, especialmente, con las personas que peor lo pasan en nuestro entorno. Acepta, Padre, esta ofrenda; hazla fecunda y generosa y signo de solidaridad.

Oración de los fieles – Domingo III de Adviento

La alegría inunda nuestro corazón ante la inminente venida de Jesús. Para terminar de acondicionar nuestro interior elevamos estas súplicas al Padre repitiendo:

INUNDANOS CON TU ALEGRÍA

1.- Por el Papa, los obispos y sacerdotes, que sigan mostrando al mundo la novedad y alegría del mensaje de Amor que nos trae Jesús. OREMOS.

2.- Por los enfermos, los desplazados, los que viven en soledad, para que encuentren la alegría de Cristo que ayuda a sobrellevar los problemas. OREMOS

3.- Por la paz en todos los países, ciudades, familias y personas de la tierra. OREMOS

4.- Por todos los que trabajan en las parroquias y movimientos cristianos para que irradien la alegría de sentirse hijos de Dios. OREMOS

5.- Por todos los cristianos que dejaron este mundo, acógelos Padre en tu morada eterna. OREMOS

6.- Por los que celebramos esta eucaristía para que al compartir tu mesa nos sintamos más unidos a Cristo y a los hermanos. OREMOS

En tus manos ponemos Padre estas súplicas atiéndelas con tu Amor infinito y haz que germine la semilla de tu Reino entre nosotros.

Por Jesucristo Nuestro Señor.

Amén.


Acudamos a Dios Padre con la mayor confianza para pedirle por nosotros y por todos los hombres y mujeres del mundo.

MUÉSTRANOS, SEÑOR, TU MISERICORDIA.

1. – Por la Iglesia testigo de la luz; para que revise constantemente las veces que no transparenta la verdadera Luz que ilumina a todos los hombres. Y por el Papa, los obispos, los sacerdotes, los religiosos y todos los que trabajan por el bien de la Iglesia; para que hagan posible con su vida que Dios nazca de nuevo en cualquier rincón de la tierra. OREMOS

2. – Por las familias; para que no les falte el pan de cada día, ni el hogar donde vivir, ni la educación de sus hijos, ni la fortaleza de la palabra de Dios. OREMOS

3. – Por todos los que viven intranquilos, esclavos del consumismo y del lujo; para que busquen el auténtico espíritu de la navidad que les devuelva la paz. OREMOS

4. – Por los que rigen las naciones y los pueblos; para que busquen el bien de todos los hombres, especialmente de aquellos más indefensos y necesitados. OREMOS

5. – Por los aquí reunidos; para que vivamos este tiempo que falta hasta la llegada del Señor vigilantes, en oración y en amor fraterno. OREMOS

Ayúdanos Señor a acoger la Buena Noticia del evangelio y convierte nuestro duro corazón.

Por Jesucristo Nuestro Señor

Amén.


Cada vez está más cerca, algo importante para nuestra vida. El Mesías que esperábamos ya viene. Te pedimos Padre que nos ayudes a preparar nuestro corazón para recibir a tu Hijo:

VEN SEÑOR JESÚS.

1.- Padre, fortalece al Papa Francisco, a los obispos y a toda tu Iglesia, para que siga anunciando la Buena noticia que nos trae tu Hijo. OREMOS

2.- Padre, llena de tu Sabiduría los corazones de los que dirigen las naciones, para que sus decisiones se ajusten a las necesidades de sus gentes. OREMOS

3.- Padre, anima a los que se hunden, a los que sufren o están cautivos para que ante la nueva luz que nos viene, vean la solución a todos sus problemas. OREMOS

4.- Padre, consuela a los pobres y afligidos de la tierra, ellos son tus favoritos, manda sobre ellos tus favores. OREMOS

5.- Padre, ilumina el proceder de las familias, para que estén siempre alegres, sean constantes en orar y den gracias en toda ocasión. OREMOS

6.- Padre, cuida a todos los catequistas y a los que proclaman tu Palabra, para que tengan la actitud y el ejemplo del Bautista. OREMOS

7.- Padre, acoge también todas las súplicas que cada uno de nosotros lleva en su corazón y encamínanos hacía Ti. OREMOS

Padre, no tardes en aliviar a tu Pueblo que sin tu Luz anda perdido, concédele lo que confiado te pide. Por Jesucristo nuestro Señor.

Amen.

Comentario al evangelio – Martes II de Adviento

¿A qué se dedica Dios? ¿En qué emplea su tiempo? Básicamente en hacer tres cosas: llamar constantemente, perdonar a todas horas y consolar con infinita ternura. Por eso, cuando llevamos y dejamos salir al Espíritu Santo que llevamos dentro, lo que nos sale es consolar. El que está lleno de Dios no maldice, ni reniega, ni condena. Lo que le sale es lo contrario. De ahí el mandato de hoy de Isaías, su primera palabra: “consolad/consuelen”. Es lo que deberíamos hacer con más frecuencia los cristianos, consolar, llevar más amor, dar buenas noticias. Porque este mundo, nuestras realidades, necesitan más palabras de consuelo y menos palabras de condena. Hay que amar nuestra realidad y nuestro mundo, también con sus negatividades (y las nuestras personales) que tenemos que aceptar. Pero tenemos que recordar cada vez que nos levantamos por la mañana, que sólo el amor es capaz de transformarlo todo. Necesitamos más consuelo y menos condenas.

Hoy podíamos hacerle esta pregunta al Señor en nuestra oración personal: ¿dónde y a quién puedo y tengo que llevar palabras y gestos de consuelo y no lo estoy haciendo? Dímelo Señor. Dame tu luz para darme cuenta y la fuerza para hacerlo. Que yo pueda preparar tu venida sembrando esta estrella en el corazón de aquel que vive a mi lado o que veo todos los días en mi trabajo. Que de mis labios salgan palabras de consuelo y ternura y de mis manos gestos de acogida, especialmente hacia los que más me cuesta, que suelen ser los que necesitan más amor en sus vidas.

Jesús lo dice bien claro en el Evangelio de hoy: Dios no quiere que se pierda nadie, por eso arriesga lo que nosotros no haríamos, dejar las noventa y nueve ovejas. Fíjate si arriesga. ¿Es la “política” de Dios la condenación? Por si a alguno/a todavía dudaba…

Ciudad Redonda

Meditación – Martes II de Adviento

Hoy es martes II de Adviento.

La lectura de hoy es del evangelio de Mateo (Mt 18, 12-14):

En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: «¿Qué os parece? Si un hombre tiene cien ovejas y se le descarría una de ellas, ¿no dejará en los montes las noventa y nueve, para ir en busca de la descarriada? Y si llega a encontrarla, os digo de verdad que tiene más alegría por ella que por las noventa y nueve no descarriadas. De la misma manera, no es voluntad de vuestro Padre celestial que se pierda uno solo de estos pequeños».

Hoy, oyendo a Cristo captamos algo más que palabras humanas: escuchándolas, entrevemos el «corazón» de Dios. Palabras de Jesús; palabras redactadas por Mateo; palabras de alcance divino. La Sagrada Escritura no es simple literatura humana: ha surgido en y del sujeto vivo del Pueblo de Dios en camino.

Tres sujetos interactúan entre sí en la «Biblia». 1º El grupo de autores a los que debemos la redacción de los distintos libros que integran la Escritura. 2º Estos autores no son escritores autónomos, sino que forman parte del sujeto común «Pueblo de Dios»: hablan a partir de él y a él se dirigen, hasta el punto de que el Pueblo es el «autor» de la Escritura. 3º Este Pueblo no es autosuficiente, sino que se sabe guiado por Dios mismo que, en el fondo, es quien habla a través de los hombres y su humanidad.

—En el Pueblo de Dios —la Iglesia— como sujeto vivo de la Escritura las palabras de la «Biblia» son siempre una presencia del Dios vivo.

REDACCIÓN evangeli.net

Liturgia – San Ambrosio

SAN AMBROSIO, obispo y doctor de la Iglesia, memoria obligatoria

Misa de la memoria (blanco)

Misal: Antífonas y oraciones propias. Prefacio I o III de Adviento o de la memoria.

Leccionario: Vol. II

  • Is 40, 1-11. Dios consuela a su pueblo.
  • Sal 95. Aquí está nuestro Dios, que llega con fuerza.
  • Mt 18, 12-14. Dios no quiere que se pierda ni uno de estos pequeños.

Antífona de entrada Cf. Eclo 15, 5
En medio de la Iglesia le abrirá la boca, y el Señor lo llenará del espíritu de sabiduría y de inteligencia, lo revestirá con un vestido de gloria.

Monición de entrada y acto penitencial
Hermanos, sabiendo que vendrá el Señor y con Él todos sus santos; y que aquel día habrá una luz espléndida, comencemos la celebración de la Eucaristía, en la que veneramos la memoria de san Ambrosio, obispo y doctor de la Iglesia, pidiendo perdón a Dios por nuestros pecados.

• Conviértenos a Ti. Señor, ten piedad.
• Muéstranos tu salvación. Cristo, ten piedad.
• Reúnenos contigo. Señor, ten piedad.

Oración colecta
OH, Dios,
que hiciste al obispo san Ambrosio doctor de la fe católica
y ejemplo de fortaleza apostólica,
suscita en tu Iglesia hombres según tu corazón
que la gobiernen con fortaleza y sabiduría.
Por nuestro Señor Jesucristo.

Oración de los fieles
Aguardando la manifestación de Jesucristo, presentemos nuestras plegarias a Dios nuestro Padre, que vela siempre por su pueblo como un pastor por su rebaño.

1.- Para que la Iglesia, al recordar hoy a san Ambrosio, se fortalezca con el ejemplo de su vida generosa y con la sabiduría de su admirable doctrina. Roguemos al Señor.

2.- Para que los jóvenes sientan la fortaleza del Señor y no tengan miedo a seguir a Jesús en la vocación sacerdotal. Roguemos al Señor.

3.- Para que los gobernantes de todos los pueblos de la tierra tengan entre ellos sentimientos de paz y concordia. Roguemos al Señor.

4.- Para que los pobres y los afligidos experimenten el consuelo de Dios, que trae la salvación a todos los hombres. Roguemos al Señor.

5.- Para que la palabra de Dios nos ayude a todos a vencer nuestro egoísmo y nuestra falta de fraternidad. Roguemos al Señor.

Oh Dios, que has manifestado tu salvación hasta los confines de la tierra, concédenos esperar con alegría la gloria del nacimiento de tu Hijo. Él, que vive y reina contigo.

Oración sobre las ofrendas
AL celebrar estos divinos misterios,
te pedimos, Señor,
que el Espíritu Santo nos ilumine con aquella luz de la fe
que alumbró a san Ambrosio para propagar siempre tu gloria.
Por Jesucristo, nuestro Señor.

Antífona de comunión          Cf. Sal 1, 2-3
El que medita la ley del Señor día y noche da fruto en su sazón.

Oración después de la comunión
FORTALECIDOS, Señor,
con el vigor de este sacramento,
concédenos seguir de tal modo las enseñanzas de san Ambrosio que,
caminando con decisión por tus sendas,
nos preparemos para el gozo del banquete eterno.
Por Jesucristo, nuestro Señor.