Comentario al evangelio – Santísimo Nombre de Jesús

¿Qué se esconde en un nombre?

El nombre es importante. En las tradiciones bíblicas, encontramos a los padres eligiendo cuidadosamente los nombres para sus hijos. María recibió instrucciones de llamar Jesús a su hijo. Zacarías llamó a su hijo Juan, siguiendo instrucciones. Jesús rebautizó a Simón. Cada nombre conlleva un significado y una importancia. Tal vez podamos crecer en el significado completo de nuestros nombres.

Hoy celebramos el ‘Santo Nombre de Jesús’. Su nombre proviene del nombre hebreo Yeshua, que significa ‘liberar’, ‘rescatar’. Eso es lo que era: El Evangelio de hoy nos dice que declaró abierto el Reino de Dios y que iba por ahí liberando a la gente de sus enfermedades físicas y espirituales. Juan nos dice que Dios quiere «que creamos en el nombre de su Hijo Jesucristo». Entonces, ¿qué hay en un nombre? ¡Más de lo que podemos imaginar! ¡Bienaventurados son aquellos cuyos nombres han sido elegidos con sentido y oración! Y ¡bienaventurado el que cree en el nombre del Hijo!

Paulson Veliyannoor, CMF

Meditación – Santísimo Nombre de Jesús

Hoy conmemoramos el Santísimo Nombre de Jesús.

La lectura de hoy es del evangelio de Lucas (Lc 2, 21-24):

Ocho días después, llegó el tiempo de circuncidar al niño y se le puso el nombre de Jesús, nombre que le había sido dado por el Angel antes de su concepción.

Cuando llegó el día fijado por la Ley de Moisés para la purificación, llevaron al niño a Jerusalén para presentarlo al Señor, como está escrito en la Ley: «Todo varón primogénito será consagrado al Señor». También debían ofrecer un sacrificio un par de tórtolas o de pichones de paloma, como ordena la Ley del Señor.

Hoy, inmersos en el ciclo de Navidad, celebramos el mismo Nombre de Jesús. La veneración de este Santísimo Nombre surgió en el siglo XIV. San Bernardino de Siena y sus discípulos difundieron esta devoción: «Éste es aquel santísimo nombre anhelado por los patriarcas, esperado con ansiedad, suplicado con gemidos, invocado con suspiros, requerido con lágrimas, dado al llegar la plenitud de la gracia» (San Bernardino).

Después de diversas vicisitudes litúrgicas, san Juan Pablo II restableció esta celebración en el misal romano. En este día —justamente— los jesuitas celebran el título de su “Compañía de Jesús”.

Es propio de las personas —ángeles y hombres, es decir, seres espirituales— distinguirse en su singularidad única con un nombre propio. Pero el caso de Dios es especial: propiamente, no le encaja ningún nombre. Él, por su infinita perfección está por encima de todo y de todos, está por encima de todo nombre (cf. Fil 2,9), es el Inefable, es el Innombrable…

Sin embargo, por su infinita Misericordia, se ha inclinado hacia el hombre e, incluso, ha aceptado ponerse un “nombre propio”. La primera revelación de su nombre la hizo en el desierto cuando Moisés le pidió: «’Cuando me pregunten cuál es tu nombre, ¿qué tengo que decirles?’. Dios le dijo a Moisés: ‘Yo soy el que soy’» (Ex 3, 13-14). Mientras que nosotros tenemos que decir que “soy hombre”, “soy mujer”, “soy arquitecto”… (hemos de especificar de muchas maneras lo que somos), Dios —en cambio— simplemente “ES”. Por tanto, podríamos decir que “Yo soy el que soy” es el nombre filosófico que se adapta de alguna manera a Dios. 

Pero en su generosa condescendencia, Dios Hijo se ha encarnado para salvarnos: Él es perfecto Dios y perfecto hombre. Y, como tal, sus padres «le pusieron el nombre de Jesús» (Lc 2,21). “Jeshua” significa “Dios es salvación”. He aquí un Nombre —el Santísimo Nombre de Jesús— que merece toda la veneración y total respeto. Así lo indica el segundo mandamiento de la Ley de Dios… Y así nos lo enseñó el propio Jesús: «Padre nuestro que estás en el cielo, santificado sea tu Nombre…».

Rev. D. Antoni CAROL i Hostench

Liturgia – Santísimo Nombre de Jesús

SANTÍSIMO NOMBRE DE JESÚS, memoria libre

Misa de la memoria (blanco)

Misal: Antífonas y oraciones propias. Prefacio de Navidad.

Leccionario: Vol. II.

  • Fil 2, 1-11. Tened entre vosotros los sentimientos propios de una vida en Cristo Jesús.
  • Sal 8. No ¡Señor, Dios nuestro qué admirable es tu nombre en toda la tierra!
  • Lc 2, 21-24. Le dieron el nombre de Jesús.

Antífona de entrada          Flp 2, 10-11
Al Nombre de Jesús toda rodilla se doble en el cielo, en la tierra, en el abismo, y toda lengua proclame: Jesucristo es Señor para gloria de Dios Padre.

Monición de entrada y acto penitencial
Conmemoramos en esta celebración el santísimo Nombre de Jesús, ante el cual toda rodilla se dobla, en el cielo, en la tierra y en el abismo, para gloria de la Divina Majestad.

Yo confieso…

Oración colecta
OH, Dios,
que cimentaste en la encarnación de tu Verbo
la salvación del género humano,
concede a tu pueblo la misericordia que implora,
para que todos sepan que no ha de ser invocado
otro nombre que el de tu Unigénito.
Él, que vive y reina contigo.

Oración de los fieles
Hermanos, oremos al Dios y Señor de cielos y tierra, que nos ha amado de tal manera que podamos llamarnos hijos suyos.

1.- Para que la Iglesia muestre a Cristo, en nuestros días, como el Cordero de Dios que toma sobre sí el pecado del mundo. Roguemos al Señor.

2.- Para que no falten en nuestra diócesis sacerdotes santos que anuncien a todos que Jesús es el verdadero Cordero de Dios que quita el pecado del mundo. Roguemos al Señor.

3.- Para que la Navidad empuje a los gobernantes de todo el mundo a borrar la diferencia entre los países ricos y los países pobres. Roguemos al Señor.

4.- Para que los que sufren a causa de las injusticias humanas sientan la presencia del Enmanuel y se vean liberados de su situación. Roguemos al Señor.

5.- Para que, como Juan Bautista, todos nosotros seamos también precursores de Cristo para los demás. Roguemos al Señor.

Atiende, Padre, las oraciones de tu pueblo y acógelas en tu bondad, para que al recordar el misterio del nacimiento de tu Hijo, que se manifestó para quitar los pecados, se avive nuestra fe, y seamos capaces de pedirte lo que es agradable a tus ojos. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Oración sobre las ofrendas
AL presentar, Señor, los dones de tu generosidad,
te rogamos que, así como a Cristo, obediente hasta la muerte,
le otorgaste el Nombre que nos salva,
nos concedas también
la fuerza de su protección.
Por Jesucristo, nuestro Señor.

Antífona de comunión           Sal 8, 2
Señor, Dueño nuestro, qué admirable es tu Nombre en toda la tierra.

Oración después de la comunión
SEÑOR, la Víctima recibida
que hemos ofrecido a tu majestad en honor del Nombre de Cristo
infunda en nosotros tu gracia abundante,
para alegrarnos también porque nuestros nombres
están escritos en el cielo.
Por Jesucristo, nuestro Señor.

Martirologio 3 de enero

ELOGIOS DEL 3 DE ENERO

 

El santísimo Nombre de Jesús,  a cuyo solo nombre toda rodilla se dobla, en el cielo, en la tierra y en el abismo, para gloria de la Divina Majestad.

2. En Roma, en el cementerio de Calixto, en la vía Apia, san Antero, papa, que tuvo un breve pontificado después del papa mártir san Ponciano.(236)

3. En Nicomedia, de la provincia romana de Bitinia, actualmente Turquía, santos Teopempo y Teonas, quienes sufrieron el martirio en la persecución llevada a cabo bajo Diocleciano.(c. 304)

4. En Cesarea de Capadocia, igualmente en la actual Turquía, san Gordio, mártir, al que san Basilio consideró émulo, como centurión que era, del que estuvo junto a la Cruz, por cuanto confesó a Jesús, Hijo de Dios, durante la persecución desencadenada bajo Diocleciano.(304)

5. En Padua, en la región actualmente italiana de Venecia, conmemoración de san Daniel, diácono y mártir. (c. 304)

6. En Parios, en el Helesponto, hoy Turquía, san Teógeno, mártir, quien, al negarse a formar parte de la milicia a causa de su fe cristiana, en tiempo del emperador Licinio fue martirizado en la cárcel y finalmente arrojado al mar.(320)

7. En Vienne, en la Galia Lugdunense, actual Francia, san Florencio, obispo, que participó en el concilio celebrado en Valence. (d. 377)

8. En París, en la Galia, de nuevo Francia actualmente, santa Genoveva, virgende Nanterre, que a los quince años, aconsejada por el obispo Germán de Auxerre, tomó el velo de las vírgenes. Animó a los habitantes de la ciudad, amedrentados por las incursiones de los hunos, y ayudó a sus conciudadanos en tiempo de hambre. (c. 500)

9*. En Lentini, lugar de Sicilia, en Italia, san Luciano, obispo. (s. X)

10*. En el monasterio de Mannanam, en Kerala, estado de la India, san Ciriaco Elías Chevara, presbítero, fundador de la Congregación de Hermanos Carmelitas de María Inmaculada. (1871) Canonizado 2014.