Lectio Divina – Martes I de Tiempo Ordinario

¡Y quedaban asombrados de su doctrina!

1.- Oración introductoria.

Señor, quiero acercarme a la oración para que arranques de mi corazón todo espíritu malo, todo aquello que me esclaviza y no me deja disfrutar de la auténtica libertad. Dame el espíritu de amor, de servicio, de entrega, de alegría profunda. Dame, Señor, tu Santo Espíritu.

2.- Lectura sosegada del evangelio. Marcos 1, 2b-28

Llegan a Cafarnaúm. Al llegar el sábado entró en la sinagoga y se puso a enseñar. Y quedaban asombrados de su doctrina, porque les enseñaba como quien tiene autoridad, y no como los escribas. Había precisamente en su sinagoga un hombre poseído por un espíritu inmundo, que se puso a gritar: «¿Qué tenemos nosotros contigo, Jesús de Nazaret? ¿Has venido a destruirnos? Sé quién eres tú: el Santo de Dios». Jesús, entonces, le conminó diciendo: «Cállate y sal de él». Y agitándole violentamente el espíritu inmundo, dio un fuerte grito y salió de él. Todos quedaron pasmados de tal manera que se preguntaban unos a otros: «¿Qué es esto? ¡Una doctrina nueva, expuesta con autoridad! Manda hasta a los espíritus inmundos y le obedecen». Bien pronto su fama se extendió por todas partes, en toda la región de Galilea

3.- Qué dice el texto

Meditación-Reflexión.

Hay cosas que nos llama la atención en este evangelio de hoy. En primer lugar que Jesús no va a la sinagoga sólo a rezar sino a interesarse por las personas que sufren, en concreto, por ese hombre que tenía un espíritu inmundo que lo martirizaba. No puede uno rezar a Dios-Padre de todos, sin interesarse por los hermanos. Llama también la atención el asombro que produce su doctrina. Jesús hablaba con autoridad y no como los escribas y fariseos. Éstos hablaban desde las interpretaciones de las leyes que Dios les había dado. Y, como diría Jesús, “eran cargas pesadas que las ponían sobre los hombros de la gente”. (Mt. 23,4). Jesús hablaba “con autoridad”. Y autoridad viene de “autor”. Jesús no enseñaba normas y leyes aprendidas en las escuelas de los fariseos. Tenía una capacidad de crear, de sugerir, de cautivar. La gente, cansada ya de los viejos maestros de Israel, descubría en Jesús constantes impactos de novedad. Con Jesús no cabe lo viejo, lo cansado, lo aburrido, lo repetido.  Estando con  Jesús es imposible envejecer.

Palabra del Papa

La gente estaba impresionada por la enseñanza de Jesús, porque su palabra tenía autoridad. Jesús no era un predicador común porque su autoridad le venía de la unción especial del Espíritu Santo. Jesús es el Hijo de Dios ungido y enviado para traer la salvación, traer la libertad. Y algunos se escandalizaban de este estilo de Jesús, de su identidad y libertad.

Y nosotros, ¿podemos preguntarnos cuál es nuestra identidad de cristianos? Y Pablo lo dice bien. ‘De estas cosas nosotros hablamos no con palabras sugeridas por la sabiduría humana’. La predicación de Pablo no es porque ha hecho un curso en la Lateranense, en la Gregoriana… ¡No, no, no! ¡Sabiduría humana, no! Sino enseñadas por el Espíritu: Pablo predicaba con la unción del Espíritu, expresando cosas espirituales del Espíritu en términos espirituales. Pero, el hombre abandonado a sus fuerzas no comprende las cosas del Espíritu de Dios: el hombre solo no puede entender esto. (Cf. S.S. Francisco, 2 de septiembre de 2014, homilía en Santa Marta).

4. Qué me dice hoy a mí este texto. (Guardo silencio).

5. Propósito.  Para evitar la rutina, hoy voy a hacer todo como si fuera la primera vez que lo hago.

6. Dios me ha hablado hoy por medio de su Palabra. Y yo ahora le respondo con mi oración. Gracias, Señor, por enseñarme que lo fundamental en mi vida es la caridad. Un mandamiento de hace más de dos mil años y lo tenemos todavía sin estrenar. Haz, Señor, que yo estrene los ojos del amor, que caigan de mis ojos las escamas, como sucedió a Pablo, y comience a ver a las personas como Tú las ves.

Comentario – Martes I de Tiempo Ordinario

Mc 1, 21-28

Jesús. acompañado de sus discípulos, llega a Cafarnaúm. 

Jesús no espera. En cuanto tiene cuatro discípulos, entra en acción y desde la primera jornada, veremos una especie de resumen de toda esta acción, es la famosa «primera jornada de Cafarnaúm»:

Jesús enseña… Jesús expulsa a los demonios y sana a los enfermos…

Jesús reza… Todo esto por delante y con cuatro discípulos.

Enseguida, el día de sábado, entrando en la sinagoga, enseñaba. 

He aquí su primer acto: Va al lugar público de reunión y de plegaria el día en que todo el mundo está allí, y hace la homilía. Jesús se inserta primero en la vida religiosa clásica de su tiempo. Pero no se encerrará en ella: se le verá predicar preferentemente en la vida profana. Incluso lo hará, con mayor frecuencia. Marcos sólo tres veces nos muestra a Jesús hablando en el cuadro de una sinagoga: la tercera y última en Nazaret, de donde se le expulsa bruscamente (Mc 6, 2).

Se maravillaban de su doctrina pues hablaba como hombre que tiene autoridad y no como los escribas… 

Los escribas no hacían sino repetir las lecciones aprendidas.

Jesús se distingue por su autoridad soberana, que viene del interior de sí mismo. He aquí otra observación indirecta sobre su «misteriosa persona»‘ que un día se descubrirá como «divina». Por el momento se quedan asombrados.

Si tengo ocasión de hablar de Dios, o de Cristo, a mis hijos, a los amigos, ¿cómo lo hago? ¿Cómo un «escriba» preocupado sólo de repetir exactamente fórmulas escolares? o como un testigo que ha sabido interiorizar personalmente el evangelio y que se compromete con lo que dice? Pero ¿cómo un testigo servidor de la Palabra divina, que desaparece ante aquél del cual está hablando?…

Entre los asistentes en la Sinagoga un hombre poseído por un espíritu impuro empezó a gritar diciendo: «¿Qué hay entre Tú y nosotros, Jesús Nazareno? ¿Has venido a perdernos? Te conozco, tú eres el Santo, el Santo de Dios.»

Son los demonios los primeros en descubrir «quién» es Jesús. Por su naturaleza espiritual ¿serían ellos más sutiles que los hombres? Mientras los hombres se preguntan y se asombran solamente… los demonios saben.

Jesús les mandó: «Cállate y sal de este hombre.»

Será un tema esencial de todo el evangelio según san Marcos: el secreto mesiánico. Jesús hace callar a los que se apresuran a afirmar que El es el «Hijo de Dios»; quiere revelar este misterio progresivamente, a fin de evitar un entusiasmo popular que falsearía el sentido de su misión. Una revelación demasiado rápida hubiera sido el mejor medio de hacer desviar esta misión: «si tú eres el Hijo de Dios, haz esto…haz aquello…» ¿Qué hubiéramos hecho en su lugar? «¡Ved, hermanos, los mismos demonios reconocen quién soy yo!» ¡No!, Dios es desconcertante, no le interesa esta publicidad ruidosa. Quizá una razón por la que Dios no se ha encarnado en la época de los «periodistas» y de la «televisión».

¿Acepto yo francamente la discreción de Dios?

¿LIego hasta pedir a Dios que manifieste su poder? ¿Me escandalizo de las debilidades de la Iglesia? Todos se preguntaban: «¿Qué significa todo esto? ¡He aquí una enseñanza nueva, proclamada con autoridad! ¡Manda incluso a los espíritus impuros y le obedecen!» Una pregunta. Todo el evangelio según san Marcos no bastará para contestarla; No estamos más que en la primera página, en el primer día de predicación.

Noel Quesson
Evangelios 1

Recursos – Ofertorio Domingo II de Tiempo Ordinario

PRESENTACIÓN DEL LIBRO DE LAS LECTURAS

(Un adulto de la Comunidad, -acaso el que ha realizado alguna de las lecturas-, coge el LIBRO de las LECTURAS y lleva en procesión, hasta delante del altar, donde se encuentra el Presidente de la celebración; lo entrega de forma bien visible y pronuncia la oración-explicación. Terminada la explicación, el Presidente, hoy deja el Libro abierto encima del altar)

ORACIÓN – EXPLICACIÓN: Señor y Padre nuestro: hemos escuchado la confesión de Juan, el Bautista, que nos decía: “Éste es el Cordero de Dios”. Aquí nos tienes, Padre, a toda la comunidad, como Andrés y el otro discípulo, dispuestos y dispuestas a seguirle a Jesús y a vivir de acuerdo a tu Palabra, realizando tu voluntad en medio de nuestro mundo. Pero necesitamos y confiamos en tu gracia. Por eso, dejamos hoy tu Palabra sobre la Mesa de la fraternidad, para que la Palabra y el Pan de la vida sean nuestro alimento para el camino.

PRESENTACIÓN DE UN FAROL ENCENDIDO

(Hace esta ofrenda cualquiera de las personas adultas que está comprometida en alguna actividad social, política, sindical o cívica. Entrega el farol al presidente, que lo deposita sobre la mesa del altar. Luego dice:)

ORACIÓN – EXPLICACIÓN: Señor, yo te traigo hoy este farol encendido, en este domingo en el que recordamos la figura del profeta Juan, el Bautista. Esta luz es el símbolo de Jesucristo resucitado y del compromiso que tantos profetas han vivido a lo largo de los tiempos. Te la ofrezco, hoy, como expresión de la lucha de tu Iglesia y de tantos hombres y mujeres empeñados por la transformación del mundo. Acéptala con tu bondad de Padre, empeñado por la causa de los y las más débiles.

PRESENTACIÓN DE UN TRANSISTOR

(Lo puede hacer cualquier miembro de la comunidad. Tras entregárselo al Presidente, dice:)

ORACIÓN – EXPLICACIÓN: Señor, yo te traigo este transistor, que me sirve para ponerme en contacto con uno de los medios de comunicación más populares y que utiliza el oído, como el sentido fundamental de la persona. Con él quiero expresar que todos nosotros y nosotras somos oyentes de tu Palabra, que queremos vivir a tu escucha en todo momento y con nuestra sensibilidad bien dispuesta. Así podemos escuchar invitaciones como las de Juan, el Bautista.

PRESENTACIÓN DE UNA FAMILIA

(A pesar de que sea la familia al completo la que se acerque hasta el presbiterio, sólo el padre o la madre será quien haga la ofrenda, y diga:)

ORACIÓN – EXPLICACIÓN: Aquí nos tienes, Señor, a la familia al completo. Sin embargo, en nombre de mi esposa/o y en el mío propio, te quiero manifestar nuestros deseos de ser mediadores tuyos en la educación de nuestros hijos e hijas. No permitas que nuestras palabras oscurezcan las tuyas, ni que nuestra voluntad se imponga sobre la tuya. Al fin y al cabo, Tú nos llamaste para ser tu representación en esta familia.

PRESENTACIÓN DE UN PARAGUAS

(Hace la ofrenda una persona adulta de la comunidad)

ORACIÓN – EXPLICACIÓN: Señor, yo te traigo hoy este paraguas. Es y ha sido muchas veces, en mi vida y en la de muchos de nosotros y de nosotras, el símbolo de nuestras actitudes evasivas ante los compromisos y las exigencias que Tú nos has transmitido a través de tu Palabra. Muchas veces, o hemos mirado hacia otro lado o hacia otras personas. Hoy, con esta ofrenda, te queremos pedir que nos cambies el corazón y nos lo hagas receptivo a tu Palabra y a sus exigencias.

Oración de los fieles – Domingo II de Tiempo Ordinario

Señor, que guiados por María, como aquella pareja de Caná, hagamos siempre lo que tú nos dices:

SEÑOR, QUE HAGAMOS TU VOLUNTAD.

1. – Por el Papa, los obispos y las personas para que siguiendo el consejo de María, sean fieles a tu Palabra. OREMOS

2. – Por los gobernantes y los que dirigen nuestros pueblos para que en todo momento busquen la Paz y prosperidad para sus ciudadanos. OREMOS

3. – Por los protestantes, ortodoxos, anglicanos y católicos, para que, como quiso Cristo, todos seamos uno. OREMOS

4. – Por los matrimonios, para que en sus problemas cotidianos acudan a Cristo que es Verdad y Vida OREMOS

5. – Por todas las personas que se encuentran lejos de Dios, o lo buscan donde no se encuentra, para que atiendan a la invitación que el Señor les hace a seguirle. OREMOS

6. – Por todos los que sufren algún mal, o están enfermos, para que sientan, que en ese momento de dificultad, el Señor también los llama. OREMOS

7.- Por todos los aquí reunidos para que este tiempo ordinario nos ayude a crecer y a asemejarnos más a Cristo. OREMOS

Señor, concédenos cuanto te pedimos para que cada día nuestro corazón tienda más hacia ti, y así ir avanzando en el camino que nos lleva a la casa del Padre.

Te lo pedimos por Jesucristo Nuestro Señor

Amen.


En comunión con todos los que invocan la grandeza y el poder del Señor, oremos por nuestras necesidades y las de todo el mundo.

SEÑOR ESCUCHA NUESTRA ORACIÓN.

1. – Por la Iglesia; para que esté atenta a las necesidades de todos los hombres que buscan al Señor desde sus distintas realidades. OREMOS

2. – Por los que viven alejados de Dios, envueltos en sus comodidades y caprichos; para que encuentren en los cristianos el testimonio que necesitan para cambiar de actitud. OREMOS

3. – Por los enfermos y por todos los que sufren; para que el vino de nuestro amor endulce su amargura y mitigue su dolor. OREMOS

4. – Por los que han perdido la fe, pero buscan a Dios sin saberlo; para que les llegue su luz y su verdad. OREMOS

5. – Por nosotros, invitados a participar de esta eucaristía; para que sepamos ofrecer a los demás el vino que alegra y fortalece. OREMOS

Escucha Señor nuestra oración que traemos a tu presencia, y ayúdanos a cumplir tu voluntad.

Por Jesucristo nuestro Señor.

Amén.

Música – Domingo II de Tiempo Ordinario

Entrada: La Asamble dominical CLN A!8; Reunidos en el nombre del Señor CLN A9; Juntos cantando la alegría 410
En Latin: Omnis terra adoret te (Gregoriano)
Salmo y Aleluya: Contad a todos los pueblos las maravillas…  (Propio)
Ofrendas: Señor todo os pertenece (Cantos varios)
Santo: 1CLN-I2.
Comunión: ¿Cómo pagaré al Señor CLN 021;  Oh Señor, delante de ti  (Cantos varios); La cena del Señor CLN 018.  Fiesta del banquete CLN 023
Final: Marcha de la Iglesia (Cantos varios)

Comentario al evangelio – Martes I de Tiempo Ordinario

Llevamos ya dos años de pandemia. Un pequeño organismo, un virus, está poniendo en jaque nuestra salud, nuestras sociedad, nuestra economía.. de una manera que nunca hubieramos pensado. Todas nuestra capacidad tecnológica y científica parece que no acaba de ser suficiente para liberarnos definitivamente de este invisible enemigo que ha surgido de repente. Las pandemias forman parte de la historia de la humanidad y dramaticamente han producido todas ellas grandes cambios en nuestra manera de vivir y de relacionarnos. Las concecuencias de esta que vivimos ahora las veremos con claridad con el paso del tiempo.

En la Palabra de hoy se nos muestran otros imprevistos de la historia: a Ana, mujer estéril, tras desear y orar al Señor, le es dado el hijo que tanto esperaba. Y de ese gozo, le sale el cántico que expone cómo Dios es capaz de dar la vuelta a las cosas, para que los últimos sean los primeros su proyecto siga su curso.

Leyendo el evangelio, me parece entender para qué vino Jesús: para dar la vuelta a las cosas. Porque no es normal, y no deberíamos acostumbrarnos a verlo así, que en el mundo domine el egoísmo, el odio o las desigualdades que deshumanizan. Él viene a poner las cosas en su sitio, lo cual pasa por cosas tan paradójicas como que “los últimos serán los primeros” o “amar a los enemigos”.

Hoy aparece sometiendo a los espíritus inmundos. Cada época tiene los suyos, con sus manifestaciones. Pero está claro que donde entra Jesús, se ponen a temblar. No hay sitio para ellos. Con su sola presencia…

Jesús comenzó a someter a los espíritus que pretenden destruir el proyecto de Dios. Desde entonces, la lucha continúa. Con las armas de Dios: saber mirar, discernir, reconocer, anunciar, denunciar, actuar, pedir perdón, reconciliar, acompañar, bendecir, entregar, devolver bien por mal, saber renunciar, volver a confiar… Para que el mundo deje de ser inmundo, recupere su dignidad y vuelva a ser lo que está llamado a ser.

Ciudad Redonda

Meditación – Martes I de Tiempo Ordinario

Hoy es martes I de Tiempo Ordinario.

La lectura de hoy es del evangelio de Marcos (Mc 1, 21-28):

En la ciudad de Cafarnaún, el sábado entra Jesús en la sinagoga a enseñar; estaban asombrados de su enseñanza, porque les enseñaba con autoridad y no como los escribas. Había precisamente en su sinagoga un hombre que tenía un espíritu inmundo y se puso a gritar: «¿Qué tenemos que ver nosotros contigo, Jesús Nazareno? ¿Has venido a acabar con nosotros? Sé quién eres: el Santo de Dios». Jesús lo increpó: «¡Cállate y sal de él!». El espíritu inmundo lo retorció violentamente y, dando un grito muy fuerte, salió de él. Todos se preguntaron estupefactos: «¿Qué es esto? Una enseñanza nueva expuesta con autoridad. Incluso manda a los espíritus inmundos y lo obedecen». Su fama se extendió enseguida por todas partes, alcanzando la comarca entera de Galilea.

Por más espectacular que nos parezca la expulsión del demonio, el centro del mensaje de la Palabra de hoy lo encontramos en que, a diferencia de los fariseos y escribas, Jesús enseña con autoridad. Jesús aparece en un pueblo del norte de Israel, Cafarnaún, y Marcos se detiene a narrar el episodio. Jesús enseña con autoridad y expulsa demonios con autoridad. Esto claramente lo podemos entender en el marco simbólico y metafórico y no literal, no se refiere a los exorcismos que muchas veces vemos en películas, sino que lo que nos quiere dar a entender el texto es que “demonio” es todo aquello que oprime al hombre y no lo deja entrar en relación con Dios. Es todo aquello que separa al hombre de Dios, lo aleja, lo excluye. Por eso el evangelio de hoy tiene una fuerza nueva y renovadora. Nos encontramos en presencia del Hijo de Dios que tiene autoridad. Esa misma que según los judíos de su época, habían perdido los escribas. Por eso no pueden enseñar ni expulsar demonios. Sólo lo puede hacer Jesús. Sólo lo puede hacer quien tiene autoridad. Los escribas se atan a la Ley y lejos de engendrar en el corazón del hombre libertad, lo que engendra es esclavitud. Toda la carta a los romanos de Pablo es testimonio de esto. Por eso los judíos han perdido autoridad. Porque se han corrompido, se han alejado, se han dejado llevar por meras reglas externas, por observancias caducas, por ritos vacíos, por meras costumbres, por seguir adelante con una tradición que no se renueva y por eso, pierde novedad, pierde autoridad, deja entonces de engendrar vida y va poco a poco degenerándose hasta morir. Jesús aparece como aquel que sí tiene autoridad. Y la palabra autoridad viene de “autor”. Jesús tiene autoridad porque es el autor de la Vida. La vida de Jesús, enviado por el Padre y por la fuerza del Espíritu Santo, engendra Vida. La vida de Jesús nos hace libres, rompe las ataduras del pecado, del mal, de la oscuridad y de la muerte. Es el triunfo de la Vida que se hace presente para que nunca más gane la Muerte. Es aquel capaz de hacer nuevas todas las cosas y renovar con su gracia nuestro corazón. Por eso puede enseñar: porque su Palabra no se contamina con nada del mundo ni se ata a ninguna Ley que oprime. Por eso expulsa el mal: porque es la Vida que viene a imponerse frente a la cultura del descarte y de la Muerte. Jesús realiza lo que nadie puede hacer: darnos verdadera libertad para no atarnos ni a leyes, ni ritos, ni observancias, ni rituales vacíos, ni repeticiones monótonas que no pueden engendrar libertad y por tanto no tienen valor salvífico. Jesús viene a dar sentido definitivo a nuestra vida. Jesús viene a ser nada más ni nada menos que el autor de nuestra libertad. Y allí radica su autoridad. ¡Dejate tocar por este Jesús que viene a darnos vida! Cuántos de nosotros todavía estamos atados a observancias y ritualismos vacíos que nos secan la fe y no nos permiten que la libertad de los hijos de Dios se engendre en nosotros. Vivamos como hijos de la Luz y salgamos al encuentro de los pobres y de todos nuestros hermanos: para encontrarnos con Aquel que tiene autoridad y por esa autoridad, que no es otra cosa que la vida de la gracia, nos renueve y nos salve. Y así pongamos en obras -¡basta de palabras!- tanto amor que recibimos de Dios y libres y liberados, construyamos una patria, más justa, más fraterna y más soberana. Te abrazo fuerte en el corazón de Jesús. Que tengas un lindo domingo lleno de la luz de Jesús y siempre déjate salvar por Él.

P. Sebastián García

Liturgia – Martes I de Tiempo Ordinario

MARTES DE LA I SEMANA DEL TIEMPO ORDINARIO, feria

Misa de la feria (verde)

Misal: cualquier formulario permitido. Prefacio común.

Leccionario: Vol. III-par

  • 1Sam 1, 9-20. El Señor se acordó de Ana, y dio a luz a Samuel.
  • Sal 1Sam 2, 1. 4-8. Mi corazón se regocija en el Señor, mi Salvador.
  • Mc 1, 21b-28. Les enseñaba con autoridad.­­

Antífona de entrada          Cf. Sal 64, 12
Coronas el año con tus bienes, tus carriles rezuman abundancia.

Monición de entrada y acto penitencial
Hoy vamos a traer al altar todo el cúmulo de esperanzas, de temores, de proyectos y de interrogantes que ha traído consigo el año nuevo, poniéndolos confiadamente en manos del Señor, dejándonos llevar, con espíritu filial, por la providencia del Padre, que nos ama y quiere siempre nuestro bien.

Y para celebrar dignamente estos sagrados misterios, a los que traemos todas nuestras intenciones, pidamos humildemente perdón por nuestros pecados.

• Tú, que has gustado la muerte por todos. Señor, ten piedad.
• Tú, que estás coronado de gloria y honor. Cristo, ten piedad.
• Tú, que no te avergüenzas de llamarnos hermanos. Señor, ten piedad.

Oración colecta
OH, Dios,
que sin principio ni fin eres el origen de todo lo creado,
concédenos que este año, cuyo comienzo te ofrecemos,
transcurra de tal modo que abundemos en lo necesario,
y nos distingamos por la santidad de nuestras obras.
Por nuestro Señor Jesucristo.

Oración de los fieles
Dios nos ama y sabe lo que necesitamos. Con esta seguridad y confianza de hijos, le presentamos nuestras súplicas.

1.- Por la Iglesia, que peregrina por el mundo en esta hora de la historia, para que, interpretando los signos de los tiempos, cumpla fielmente la misión que Cristo le encomendó. Roguemos al Señor.

2.- Por todas las naciones, para que, superando toda clase de violencias y egoísmos, pongan sus riquezas al servicio de la gran familia humana. Roguemos al Señor.

3.- Por los que trabajan por la paz, la reconciliación, el reconocimiento de los derechos humanos, para que sus esfuerzos logren las metas deseadas. Roguemos al Señor.

4.- Por todos los hombres que comenzamos este año civil, para que, libres de todo peligro, sintamos, en todo momento, la protección del Padre, que está en los cielos. Roguemos al Señor.

Concédenos, Dios y Padre nuestro, que nuestros años transcurran en tu amor y que podamos servirte con plena libertad y paz todos los días de nuestra vida. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Oración sobre las ofrendas
EL sacrificio que te ofrecemos, Señor,
sea grato a tu mirada,
para que todos los que celebramos con alegría el comienzo de este año
merezcamos recorrer el resto, día a día, en tu amor.
Por Jesucristo, nuestro Señor.

Antífona de comunión          Heb 13, 8
Jesucristo es el mismo ayer y hoy y siempre.

Oración después de la comunión
ACOMPAÑA, Señor,
al pueblo que ha participado en estos santos misterios,
para que, a lo largo de todo el año,
no se vean afectados por ningún peligro
los que confían en tu protección.
Por Jesucristo, nuestro Señor.

Martirologio 11 de enero

ELOGIOS DEL 11 DE ENERO

 

En Roma, san Higinio, papa, que fue el octavo en ocupar la sede de san Pedro. (142)

2. En África, san Salvio, mártir, en el aniversario de cuya muerte habló san Agustín ante el pueblo de Cartago, en la actual Túnez. (c. s. III)

3. En Tigava, ciudad de la provincia romana de Mauritania, hoy Argelia, san Tipaso, mártir, quien, habiéndose retirado legítimamente del ejército, al ser reclamado de nuevo se negó a sacrificar a los dioses, y por ello fue decapitado. (297/298)

4. En Cesarea de Palestina, san Pedro,llamado «Apselami» o «Balsami«, mártir, que en tiempo del emperador Maximino, invitado, tanto por el presidente del tribunal como por los demás asistentes al juicio a reconsiderar su juventud, sin ceder a tales persuasiones demostró su fe en Cristo y murió con ánimo esforzado en el fuego, como oro purísimo. (309)

5. En Brindisi, en la región de Apulia, en la actual Italia,san Leucio, considerado como el primer obispo de esa ciudad. (s. IV)

6. En Pavía, en la región italiana de Liguria, traslación de santa Honorata, virgenconsagrada a Dios y hermana de san Epifanio, obispo. (s. V)

7. En un eremo de Judea, en la actual Israel, san Teodosio, cenobita, amigo de san Sabas, quien, después de una larga vida de soledad, aceptó junto a sí a muchos discípulos e inculcó la vida comunitaria en los monasterios que construyó, y, ya centenario, tras haber padecido persecución a causa de la fe católica, descansó en la paz de Cristo.(529)

8*. En Friuli, en la región de Venecia, hoy Italia, san Paulino, obispo de Aquilea, que se esforzó en convertir a los ávaros y a los eslovenos, y presentó al rey Carlomagno un poema insigne sobre la Regla de la fe. (802)

9*. En la ciudad de Catania, en la isla de Sicilia, también en Italia, beato Bernardo Scammacca, presbítero de la Orden de Predicadores, que se distinguió por su misericordia hacia los pobres y enfermos. (1487)

10*. En Londres, en Inglaterra, beato Guillermo Carter, mártir, que, estando casado, por haber publicado un tratado sobre el cisma, durante el reinado de Isabel I fue colgado y descuartizado en Tyburn. (1584)

11. En Bellegra, lugar de la región italiana del Lacio,santo Tomás de Cori (Francisco Antonio) Placidi, presbítero de la Orden de los Hermanos Menores, insigne por la austeridad de vida, por la predicación, e lustre fundador, también, de eremitorios. (1729)

12*. En Gdansk, ciudad de Polonia, beato Francisco Rogaczewski, presbítero y mártir, que por su fe fue fusilado durante la ocupación de Polonia, en tiempo de guerra, por un régimen contrario a Dios. (1940)