Lectio Divina – Martes II de Tiempo Ordinario

El Hijo del hombre es Señor del sábado

1.- Oración introductoria.

Señor, en este día te pido que me hagas comprensivo con los errores y defectos de los demás. Para eso sólo debo hacer una cosa: mirarme a mí mismo. No necesito buscar escándalos fuera. El escándalo lo llevo en mi propio corazón: no soy coherente, soy duro con los demás, soy demasiado condescendiente conmigo mismo. Hazme bueno para crear bondad a mi alrededor.

2.- Lectura sosegada del evangelio. Marcos 2, 23-28

Caminando Él a través de las mieses en día de sábado, sus discípulos, mientras iban, comenzaron a arrancar espigas. Los fariseos le dijeron: Mira, ¿cómo hacen en sábado lo que no está permitido? Y les dijo: ¿Nunca habéis leído lo que hizo David cuando tuvo necesidad y sintió hambre él y los suyos? ¿Cómo entró en la casa de Dios, bajo el pontificado de Abiatar, y comió de los panes de la proposición, que no es lícito comer sino a los sacerdotes, y los dio asimismo y a los suyos? Y añadió: El sábado ha sido hecho para el hombre, y no el hombre para el sábado. Y dueño del sábado es el Hijo del hombre.

3.- Qué dice el texto.

Meditación-reflexión

Las tres grandes instituciones de los judíos eran el Templo, como consagración del espacio para Dios; el sábado, como consagración del tiempo; y la Ley, como expresión de la voluntad de Dios. Pero las tres instituciones han sido deformadas por el hombre.  El sábado dejó de ser día de descanso para estar con Él       y servir a los hombres. El Templo se convirtió en “lugar seguro” para cometer impunemente todo tipo de injusticias; y la Ley, instrumento de libertad y de vida, se convirtió en carga pesada y fuente de esclavitud. Jesús no podía estar de acuerdo con esa manera de entender la religión. Y dijo la frase más escandalosa para los fariseos de todos los tiempos, pero la más bella para toda la humanidad. “El sábado se hizo para el hombre y no el hombre para el sábado”. Las leyes son para servir al hombre y no para esclavizarlo. Sólo con el cumplimiento de esta ley desaparecería todo fanatismo, toda intransigencia, todo fundamentalismo. El hombre dejaría de ser “lobo para el hombre” y se convertiría en hermano.

Meditación del Papa Francisco

Y la Iglesia está llamada a vivir su misión en la caridad que no señala con el dedo para juzgar a los demás, sino que –fiel a su naturaleza como madre – se siente en el deber de buscar y curar a las parejas heridas con el aceite de la acogida y de la misericordia; de ser «hospital de campo”, con las puertas abiertas para acoger a quien llama pidiendo ayuda y apoyo; aún más, de salir del propio recinto hacia los demás con amor verdadero, para caminar con la humanidad herida, para incluirla y conducirla a la fuente de salvación.

Recuerdo a san Juan Pablo II cuando decía: «El error y el mal deben ser condenados y combatidos constantemente; pero el hombre que cae o se equivoca debe ser comprendido y amado […] Nosotros debemos amar nuestro tiempo y ayudar al hombre de nuestro tiempo». Y la Iglesia debe buscarlo, acogerlo y acompañarlo, porque una Iglesia con las puertas cerradas se traiciona a sí misma y a su misión, y en vez de ser puente se convierte en barrera: «El santificador y los santificados proceden todos del mismo. Por eso no se avergüenza de llamarlos hermanos» (Homilía de S.S. Francisco, 4 de octubre de 2015).

4.- Qué me dice hoy a mí esta palabra ya meditada. (Silencio)

5.- Propósito: No juzgar ni condenar a nadie en este día. Rezar por todos.

6.- Dios me ha hablado hoy a través de su Palabra. Y ahora yo le respondo con mi oración.

Señor, me admira el respeto que tienes al hombre, a todo hombre, sea de la nación que sea. Desde el momento que Tú te has hecho hombre, nada humano te es ajeno. Haz que yo sepa mirar a los demás con esa mirada limpia con que miras Tú. Hazme comprender que el verdadero camino para ir a ti es a través del hombre.

Comentario – Martes II de Tiempo Ordinario

Mc 2, 23-28

… conflicto con los fariseos (continuación)

1º Jesús y sus discípulos perdonan los pecados…

2º Jesús y sus discípulos no ayunan…

3º Jesús y sus discípulos tienen un espíritu muy amplio respecto al día del sábado.

En el día del sábado, caminando Jesús con sus discípulos a través de las mieses, estos comenzaron a arrancar espigas… 

Empiezo por contemplar la escena… humanamente.

Jesús «camina a través de los campos de trigo», con sus cinco discípulos.

Los discípulos arrancan espigas y mordisquean granos de trigo. ¿Tenían hambre? ¿O bien era sólo un gesto maquinal, natural? ¿O bien una pequeña golosina? Es agradable en verano hacer crujir entre los dientes un grano bien maduro.

Un suave sabor a harina fresca nos llena la boca.

Los fariseos le decían «¡Mira lo que están haciendo en sábado!» 

¡Los sempiternos aguafiestas estaban allá! Ellos, los que están siempre a punto de escandalizarse al menor gesto algo espontáneo: en la vida de estos hombres, todo está previsto, regulado, todo es afectado.

¡Los guardianes oficiales de la Ley están aquí! Son los propietarios de la Ley de Moisés, y los únicos intérpretes auténticos: se han atribuido el papel de velar sobre todas las desviaciones.

¡No está permitido! 

El gran criterio legalista y formalista ya está lanzado: «permitido»… «prohibido»… A menudo, yo también soy un fariseo, en mi vida personal, o en el juicio que formo de los demás… Siempre que mi sola referencia es la Ley, tomada en sí misma: ¿tengo derecho de hacer esto o aquello? ¿Hasta dónde puedo llegar sin que sea pecado? Por ejemplo: «no he robado»… pero «¿no he privado a alguien de lo que de mí esperaba? O también, «no he matado, ni asesinado»… pero, «a menudo, ¿no le he dado a alguien motivo de sufrimiento con mis palabras o mi silencio, con mis críticas o mi indiferencia? Señor Jesús, tú me recuerdas hoy que más allá de lo permitido o de lo prohibido, está el amor, que es mucho más exigente que todas las interdicciones.

Jesús les responde: «David, cuando tuvo necesidad y sintió hambre… entró en la casa de Dios y comió los panes de la ofrenda, que no es lícito comer sino a los sacerdotes, y los dio asimismo a sus compañeros…» 

¡Cuan sorprendente es esta palabra de Jesús, Señor! Eres Tú, Dios, quien sale en defensa del «hombre necesitado» tú destacas que la vida del hombre va por delante de las prescripciones cultuales. Los más elementales detalles de la ley natural -el que tiene hambre de~e poder comer-… deben ser observados antes que las prácticas estrictamente religiosas.

¡Qué inversión de valores! ¡Qué novedad! El compartir simplemente humano, la vida del hombre… son más apreciados a tus ojos que las observancias legales.

Revisando los diferentes actos de mi jornada, me pregunto, a la luz de tu Palabra, Señor, lo que es más importante para ti…

Y Jesús añade: «El sábado ha sido hecho para el hombre y no el hombre para el sábado.» 

La Ley está hecha para el hombre, y no a la inversa.

Veremos su aplicación en la lectura de mañana.

Noel Quesson
Evangelios 1

Semana de oración por la unidad de los cristianos

DÍA 2

“¿Dónde está el rey de los judíos recién nacido?” (Mt 2, 2)

La humildad del rey destruye las murallas y reconstruye con amor

Lecturas

Jer 23, 1-6: Será un rey que reinará con prudencia.
Sal 46: Hasta sus confines detiene las guerras.
Flp 2, 5-11: El cual, siendo de condición divina no quiso hacer de ello ostentación.
Mt 20, 20-28: El Hijo del Hombre no ha venido para ser servido, sino para servir.

Reflexión

Jeremías denuncia cómo los reyes de Israel ejercen mal su poder dividiendo y dispersando al pueblo. Estos fueron malos pastores que destruyeron las naciones y llevaron al pueblo al exilio. Por contra, el Señor promete un pastor-rey que “reinará con prudencia, impondrá justicia y derecho en el país” y reunirá a las ovejas de su rebaño.

Nuestro mundo está necesitado de buenos líderes y busca constantemente alguien que haga realidad este anhelo. ¿Dónde podemos encontrar un líder así? Solo en Cristo hemos hallado el modelo de un rey, de un líder, según el corazón de Dios. Nosotros, que estamos llamados a seguirlo, debemos hacerlo a su estilo, el estilo del siervo-rey en el mundo y en la Iglesia. En Cristo encontramos a quien no destruye ni divide, sino al que reconstruye y lleva a plenitud para mayor gloria del nombre de Dios. No gobierna según intereses egoístas, no usa la fuerza. En él encontramos al siervo amoroso yhumilde que “siendo de condición divina no quiso hacer de ello ostentación”. Él es el que vino a para servir y no para ser servido, y sus seguidores está llamados a hacer lo mismo.

Hoy en día, el Próximo Oriente está experimentando la pérdida de su gente en el exilio, pues la «justicia y el derecho» escasean allí y en todo el mundo. Sin embargo, vivimos con la esperanza de que esta tierra no caerá a pesar de que “las naciones se turben” y “los reinos se tambaleen” a nuestro alrededor.

Los líderes, tanto en el mundo como en la Iglesia, tienen la responsabilidad de congregar en lugar de dispersar y dividir al pueblo de Dios. Toda esta división en el mundo y en la Iglesia viene del deseo de alcanzar altos puestos, el ansia de poder y el carrerismo. En la medida en que los cristianos imitemos con fidelidad el liderazgo del siervo al estilo de Cristo, tanto más quedarán superadas las divisiones en el mundo y en la Iglesia. Trabajemos por el derecho, la justicia y la paz para el bien de todos y estaremos dando testimonio humilde del pastor-rey, y así acercaremos a los demás al Señor.

Oración

Dios, nuestro único refugio y fortaleza, te glorificamos porque eres recto y justo. Ante ti confesamos que muchas veces codiciamos modelos mundanos de liderazgo. Ayúdanos a buscar a nuestro Señor Jesucristo no en los palacios de los poderosos, sino en el humilde pesebre y a imitarlo en su mansedumbre. Aliéntanos para que nos vaciemos de nosotros mismos y nos sirvamos unos a otros siendo obedientes a tu voluntad.

Te lo pedimos en nombre de Cristo que contigo y el Espíritu Santo reina para siempre en la gloria. Amén.

Música – Domingo III de Tiempo Ordinario

Entrada: A 14 Alrededor de tu mesa CLN-A4; Sálvanos, Señor Jesús. CLN A 14; Un solo Señor. CIN 708
En Latin: Adorate Deum
Salmo Responsorial y Aleluya: Tus Palabras, Señor, son espiritu y vida (Propio)
Ofrendas: Ofrenda de amor (Cantos varios)
Santo: CLN I-11
Comunión: Como brotes de olivo CLN 528; Hambre de Dios CLN  013; Bendigamos al Señor CLN 707; Este es el pan de los hijos (Cantos varios)
Final: Loado mi Señor (Liturgia de las Horas .Nº 74-75)

Recursos – Ofertorio Domingo III de Tiempo Ordinario

PRESENTACIÓN DEL CARTEL DE LA INFANCIA MISIONERA

(Puede hacer la ofrenda uno de los jóvenes o de las jóvenes de la comunidad. Lo debe situar en un lugar bien visible)

ORACIÓN – EXPLICACIÓN: Señor, yo te traigo este cartel misionero que anuncia la Jornada de la INFANCIA MISIONERA que celebra la Iglesia hoy. Con él, en mi nombre y en el de toda la comunidad, te quiero hacer presente nuestro deseo evangelizador. Sabemos que la fe que nos has regalado no es para nuestro lujo personal, sino para que sea luz puesta sobre el candelero y que alumbre a los demás. Te pedimos que no olvidemos nunca esa dimensión hacia fuera de nuestra fe y que nos des la fortaleza que precisamos para hacerlo. No te olvides, por otra parte, de hacer crecer vocaciones específicamente misioneras.

PRESENTACIÓN DE UNA SOGA

(Puede hacer la ofrenda cualquiera de los o las jóvenes de la comunidad, en representación de uno de los grupos sociales más tentados por el consumismo y, a la vez, más débiles para su defensa. En el transcurso de las palabras que acompañan la ofrenda, el joven o la joven, que lleva unas tijeras o un instrumento cortante, rompe la soga, como símbolo de la liberación de las ataduras)

ORACIÓN – EXPLICACIÓN: Señor, yo te traigo esta soga, que es símbolo de nuestra dependencia del consumismo y de los valores fáciles que nos quiere vender e imponer la sociedad actual. Te la ofrezco y la corto en tu presencia, aceptando el compromiso, en nombre de toda la comunidad, de liberarnos de las ataduras que nos esclavizan e impiden que vivamos la radicalidad de tu Evangelio y de tu seguimiento. Ayúdanos en la tarea, Señor.

PRESENTACIÓN DE UNAS REDES

(Hace la ofrenda cualquiera de los o las catequistas o sencillamente una persona adulta:)

ORACIÓN – EXPLICACIÓN: Mira, Señor, yo te traigo estas redes, símbolo de las que dejaron los apóstoles antes de que Tú les hicieras pescadores de hombres. Con ellas te ofrecemos nuestro compromiso evangelizador y el de tantos hombres y mujeres que han hecho de su vida una respuesta a tu llamada y una donación total en favor de los y las más débiles y marginados y marginadas. Haznos, también a nosotros y a nosotras, allí donde nos toque vivir, anunciadores de tu Buena Noticia, especialmente con nuestra vida, nuestras acciones y con nuestro compromiso. Ayúdanos en la tarea.

PRESENTACIÓN DE UN RECIPIENTE LLENO DE SAL

(Esta ofrenda la puede hacer una persona adulta de la comunidad)

ORACIÓN – EXPLICACIÓN: Señor, yo te traigo, -y lo hago en nombre personal y de la propia comunidad-, este recipiente lleno de sal, como símbolo de nuestra presencia evangelizadora y transformadora del mundo. Igual que otras generaciones de creyentes han evangelizado a tantos pueblos, nosotros y nosotras queremos ser presencia misionera en este mundo, a pesar de las muchas dificultades con las que nos encontramos. Danos, sin embargo, tu gracia, porque sin ella nuestra sal se vuelve insípida.

PRESENTACIÓN DE UN BOTIQUÍN DE URGENCIA

(La presentación de esta ofrenda la podría hacer alguien relacionado con la medicina o con el grupo, si lo hubiere, de pastoral de la Salud o aun de Cáritas)

ORACIÓN – EXPLICACIÓN: Señor, yo te traigo este botiquín de urgencia, símbolo de asistencia sanitaria, aunque lo hago también como compromiso de que sólo seremos luz en medio del mundo, si acompañamos a nuestras palabras, los gestos y las acciones efectivas de servicio ante las necesidades de los y las demás. Sólo, así, seremos tus discípulos y discípulas hoy en medio del mundo. Ayúdanos Tú en esta inmensa tarea y quehacer.

PRESENTACIÓN DE UNA ONG

(Tras la presentación de la Organización No Gubernamental, uno de los miembros de la comunidad, mejor si está relacionado con ella, dice:)

ORACIÓN – EXPLICACIÓN: Señor, yo te traigo hoy el compromiso mío y el de todos y todas de abrir nuestros corazones a los y a las más pobres de todo el mundo. Queremos apoyarles con nuestros bienes, pero también con nuestra solidaridad y nuestro trabajo, porque creemos que, si sólo compartiéramos el dinero, podríamos incurrir en el pecado de lavarnos las manos y tratarles como si fueran meros indigentes. Con ello queremos expresar el amor que Tú tienes a los más necesitados y a las más necesitadas de esta tierra, y que son tus preferidos y preferidas. Ayúdanos a vivir este compromiso solidario.

Oración de los fieles – Domingo III de Tiempo Ordinario

El Señor Jesús se presenta ante todos como el ungido. También hoy está frente a nosotros a nuestro lado. Sintiéndonos necesitados presentamos estas súplicas repitiendo:

SEÑOR, TU ERES NUESTRA FORTALEZA

1.- Por el Papa, los obispos, sacerdotes y cuantos predican tu Palabra para que sean fieles a Cristo el único libertador del hombre. OREMOS.

2.- Por aquellos que sufren algún mal en su vida: pobres, esclavos, ciegos, oprimidos… para que reciban pronto la Nueva Noticia que les permita llevar una vida más agradable. OREMOS.

3.- Por aquellos que viven lejos de Ti, para que descubran en Ti se cumplen todas las esperanzas del hombre. OREMOS.

4.- Por los jóvenes, para que no tengan miedo a decir sí al Señor. OREMOS.

5.- Por la unidad de los cristianos, que todos seamos uno como Dios es uno. OREMOS

6.- Por las almas de aquellos que han muerto a causa de las guerras y el odio, acógelas Señor en tu Reino de Paz y Justicia. OREMOS.

7.- Por todos y cada uno de nosotros para que reconozcamos nuestro papel en la Iglesia como partícipes del cuerpo de Cristo. OREMOS

Señor, acoge estas plegarias y también aquellas que llevamos cada uno de nosotros en nuestro corazón.

Por Jesucristo nuestro Señor.

Amén.


Oremos a Dios Nuestro Padre, y en nombre del Señor Jesús por nuestra liberación y por la de todo el género humano. Respondemos:

HAZNOS LIBRES, SEÑOR, PARA HACER TU VOLUNTAD

1. – Por la Iglesia, el Papa y los Obispos, para que siempre su enseñanza se base en la libertad del hombre, en la solidaridad hacia los más débiles y el amor que Cristo nos enseñó. OREMOS.

2. – Por los gobernantes de todo el mundo, para que respeten la libertad de todos y sean interpretes adecuados de la Declaración Universal de los Derechos Humanos. OREMOS.

3. – Por los fallecidos, víctimas del terrorismo en todos los países y en todos los momentos. OREMOS

4. – Por los emigrantes de todos los países y por sus familiares, para que reciban ayuda y hospitalidad material y espiritual. OREMOS

5. – Por los enfermos, los tristes, los solitarios, los débiles de cuerpo y alma, para que nunca les falte nuestro apoyo. OREMOS

6. – Por los esclavos del dinero, del poder, de la mentira y del odio, para que admitan ser liberados de sus esclavitudes por Jesús. OREMOS

7. – Por quienes asistimos a esta Eucaristía –y por los que no quisieron o no pudieron venir—para que todos formemos la Asamblea de hombres y mujeres libres por el mensaje de Jesús. OREMOS.

Escucha, Dios Padre de todo y todos, nuestra súplica humilde que te presentamos en nombre de Nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que reina contigo en la unidad del Espíritu Santo,

Amen.

Comentario al evangelio – Martes II de Tiempo Ordinario

Seguimos asistiendo al asombro que produce la actitud de Jesús en sus contemporáneos. Acostumbrados a hacer siempre lo mismo, en la calle, en la familia, en la sinagoga, la libertad de Jesús les parecía libertinaje. No podían creer lo que veían.

Jesús sabe siempre poner en primer lugar las necesidades de las personas con las que se encuentra. Y cuando hay hambre, se come. Lo hizo con las multitudes que le seguían, multiplicando los panes y los peces. Y permitió que los Discípulos hicieran lo que no estaba permitido.

Los que “somos de Misa”, los que estamos cerca de la Iglesia, solemos mirar con desconfianza las prácticas que no encajan en lo que siempre se ha hecho. Puede ser nuestra dificultad, cuando nos enfrentamos a los nuevos aires que el Espíritu va suscitando. Después del Concilio Vaticano II, se han abierto muchas posibilidades para vivir la fe, dentro de la Santa Madre Iglesia. Es bueno dar gracias por los diversos dones y carismas que conviven a nuestro lado. No todos, quizá, encajen con nuestra espiritualidad, con nuestra experiencia o con nuestros gustos. Lo principal es caer en la cuenta de que esas formas de vivir la fe ayudan a alguien a ser santo, o lo que es lo mismo, a ser feliz. Y si la iglesia las reconoce, “adelante con los faroles”.

“El sábado para el hombre y no el hombre para el sábado” no puede ser una excusa para hacer lo que queramos. Hay normas que realmente nos ayudan a ser mejores. Por eso siempre debemos tener en cuenta la dignidad de la persona. Todo lo que respeta o desarrolla la dignidad de cada ser humano podemos y debemos aceptarlo. Para eso existe el Magisterio de la Iglesia, que nos va orientando por el buen camino.

“Dios no ve como los hombres, que ven la apariencia; el Señor ve el corazón.” En la primera lectura se nos recuerda que los criterios de Dios no son nuestros criterios. Es buen tenerlo en cuenta, cuando pensemos en nuestra opción de vida. No hay que ser el más alto o el más guapo o el más fuerte para ser seguidor de Cristo. Basta con creer que Dios ve todo lo bueno que hay en ti. Y confiar en Él. Atrévete a seguirle.

Comienza hoy la semana de la oración por la unidad de los cristianos. Vamos hacia los mil años de división con los ortodoxos. Con los luteranos, hemos “celebrado” ya los quinientos años. Recemos para que podamos dar un testimonio creíble al mundo. En este enlace puedes encontrar materiales para la reflexión.

Alejandro Carbajo, cmf

Meditación – Martes II de Tiempo Ordinario

Hoy es martes II de Tiempo Ordinario.

La lectura de hoy es del evangelio de Marcos (Mc 2, 23-28):

Sucedió que un sábado Jesús atravesaba un sembrado, y sus discípulos, mientras caminaban, iban arrancando espigas. Los fariseos le preguntan: «Mira, ¿por qué hacen en sábado lo que no está permitido?». Él les responde: «¿No habéis leído nunca lo que hizo David, cuando él y sus hombres se vieron faltos y con hambre, como entró en la casa de Dios, en tiempo del sumo sacerdote Abiatar, comió de los panes de la proposición, que sólo está permitido comer a los sacerdotes, y se los dio también a los que estaban con él?». Y les decía: «El sábado se hizo para el hombre y no el hombre para el sábado; así que el Hijo del hombre es señor también del sábado».

Jesús no sólo se manifiesta y se muestra con autoridad por sobre la enfermedad y el poder de satanas, sanando a los enfermos, expulsando demonios, sino que también muestra su autoridad , manifestandose como Señor del Sábado. Escuchamos hoy el relato en el cual los discipulos de Jesús arrancan espigas del sembrado en día Sábado, por lo cual los fariseos, atentos a su actuar, enseguida interpelan, cuestionan. Es de notar que no es a los discipulos, sino a Jesús quienes los fariseos ponen en tela de juicio. Sin embargo, el Señor les recuerda que David y quienes lo seguían, comen los panes, que estaban destinado a la ofrenda, para luego manifestar que el Sábado, día del Señor, está hecho para el hombre y no al revés y que Él, el Hijo del Hombre es Señor, dueño del Sábado. Toda la cuestión se centra en que hay normas. Los fariseos hacían consistir la vida religiosa en la observancia de la Ley, el cumplimiento de los preceptos, que eran muchos. En el fondo, más que confiar en la bondad de Dios, ponían su confianza en lo que éllos tenían que hacer. Jesús sin embargo, nos enseña que el sábado, la Ley, la normativa, está hecha para indicar el camino, para formar en la libertad y no para esclavizar, cuando los preceptos, lo que hay que hacer se ubica por encima de la persona concreta, por encima de la misericordia, no sólo hacemos mal al otro condenándolo, sino que además nos privamos de reconocer la providencia de Dios. El cumplimiento de los preceptos, mandamientos y normas que llegan a nosotros desde Dios y por medio de su Palabra y su Iglesia, siempre quieren hacernos más libres, más plenos, y el vivirlos tendría que ser expresión del amor a Dios que está en nuestro interior. Señor Jesús que nuestro seguir tus huellas nunca sea un mero cumplimiento exterior de preceptos (cumplo y miento), sino que sea un amarte con todo el corazón que se exprese en cada hermano, en cada situación, en el vivir de acuerdo a tu Palabra. Que tengas lindo día, Dios te bendiga.

P. Sebastián García

Liturgia – Martes II de Tiempo Ordinario

MARTES DE LA II SEMANA DE TIEMPO ORDINARIO, feria

Misa de la feria (verde)

Misal: Cualquier formulario permitido, Prefacio común

Leccionario: Vol. III-par.

  • 1Sam 16, 1-13. Samuel ungió a David en medio de sus hermanos y el espíritu del Señor vino sobre él.
  • Sal 88. Encontré a David, mi siervo.
  • Mc 2, 23-28. El sábado se hizo para el hombre y no el hombre para el sábado.

Antífona de entrada          Sal 105, 17
Sálvanos, Señor. Dios nuestro, reúnenos de entre los gentiles: daremos gracias a tu santo nombre y alabarte será nuestra gloria.

Monición de entrada y acto penitencial
Hoy comenzamos en toda la Iglesia el octavario de oración por la unidad de los cristianos. Durante estos días, tendremos muy presente en la celebración de la Eucaristía la aspiración unánime de todas las Iglesias a la unidad. La preocupación por el restablecimiento de la unidad es cosa de toda la Iglesia, tanto de los fieles como de los pastores, y nos afecta a todos y a cada uno de nosotros según nuestra propia capacidad.

Ahora, al comenzar la celebración de la Eucaristía, pidamos perdón humildemente a Dios nuestro Señor por las veces que hemos creado división alrededor nuestro y en el seno de la Iglesia por haber pecado.

• Tú, que eres nuestro Dios, nuestra fuerza salvadora. Señor, ten piedad.
• Tú, que miras el corazón. Cristo, ten piedad.
• Tú, que eres Señor de todo y de todos. Señor, ten piedad

Oración colecta
DIOS todopoderoso y eterno,
que reúnes lo que está disperso y conservas lo que has unido,
mira con amor al pueblo de tu Hijo,
para que cuantos han recibido un mismo bautismo,
vivan unidos por la fe y por el mismo amor.
Por nuestro Señor Jesucristo.

Oración de los fieles
Elevemos, hermanos, con fe nuestras súplicas a Dios, principio de unidad y de paz, y pidámosle que escuche las oraciones que todos los creyentes en Cristo le dirigimos estos días:

1.- Para que el Señor, que ha enviado a su Verbo al mundo, para congregar en la unidad a sus hijos dispersos, aleje de su Iglesia todo germen de discordia y división. Roguemos al Señor.

2.- Para que no falten en la Iglesia sacerdotes santos, que trabajen y luchen por conseguir la unidad, deseo de Cristo. Roguemos al Señor.

3.- Para que Dios, que creó al hombre a su imagen y semejanza, destruya todas las murallas que dividen y separan a los hombres, los pueblos y las razas. Roguemos al Señor.

4.- Para que aquellos hermanos nuestros que pertenecen a otras confesiones y sufren cualquier tipo de menosprecio por causa de las diferencias de su propia fe se sientan amados y acogidos por nosotros. Roguemos al Señor.

5.- Para que nosotros mismos, ávidos de la palabra de Dios, nos adhiramos con fuerza a la confesión íntegra de nuestra fe, pero sin decaer en la caridad hacia los demás cristianos. Roguemos al Señor.

Señor, Padre santo, que en la sangre de tu Hijo y con la efusión de tu Espíritu Santo has establecido una alianza nueva y universal, escucha nuestras oraciones y haz que todos tus hijos lleguen a la unidad en la confesión de una fe única e íntegra y perseveren unidos en tu alabanza. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Oración sobre las ofrendas
PRESENTAMOS, Señor,
estas ofrendas en tu altar
como signo de nuestro reconocimiento;
concédenos, al aceptarlas con bondad,
transformarlas en sacramento de nuestra redención.
Por Jesucristo, nuestro Señor.

Antífona de comunión          Cf. Sal 144, 15
Los ojos de todos te están aguardando, Señor; tú les das la comida a su tiempo.

Oración después de la comunión
ESTA comunión, Señor,
que significa la unión de los fieles en ti,
realice también la unidad en tu Iglesia.
Por Jesucristo, nuestro Señor.

Martirologio – 18 de enero

ELOGIOS DEL 18 DE ENERO

En Cartago, en el actual Túnez, santos mártires Suceso, Pablo y Lucio, obispos, que participaron en un concilio celebrado en esa ciudad, y en tiempo del emperador Decio sufrieron el martirio. (259)

2. En Nicea, ciudad de la provincia romana de Bitinia, hoy Turquía,santos Cosconio, Zenón y Melanipo, mártires. (s. III/IV)

3. Cerca de Foix, en la Galia Narbonese, actual Francia, tránsito de san Volusiano, obispo de Tours, que, tras ser capturado por los godos, en el destierro entregó su espíritu a Dios. (c. 498)

4. En Roma, conmemoración de santa Prisca, bajo cuyo nombre fue dedicada la basílica edificada en la colina del Aventino. (a. 499)

5. En el monasterio de Lure, en Burgundia, hoy Francia, san Deicolo, abad, que, oriundo de Irlanda y discípulo de san Columbano, fue el fundador de ese cenobio.(s. VII)

6*. En Ferrara, en la región hoy italiana de Emilia-Romaña, beata Beatriz de Este, monja, que, al morir su esposo, renunció a las obligaciones seculares y se consagró a Dios bajo la Regla de san Benito, en el monasterio que ella misma había fundado. (1262)

7. En Buda, en Hungría, santa Margarita, virgen, la cual, hija del rey Bela IV, fue prometida por sus progenitores a Dios en voto para liberar a la patria de los tártaros, por lo cual, siendo niña aún, entró en el monasterio de monjas de la Orden de Predicadores, donde hizo profesión a los doce años, y allí se consagró totalmente a Dios, dedicada a imitar generosamente a Cristo crucificado. (1270)

8*. En Cremona, en la actual región italiana de Lombardía, beato Facio, el cual, orfebre de profesión, dejo su ciudad natal de Verona y se trasladó a ese lugar, donde llevó una vida penitente y se dedicó a ayudar a peregrinos y enfermos. (1272)

9*. En el convento de Morbegno, en los Alpes, también en Lombardía, beato Andrés de Peschiera Grego, presbítero de la Orden de Predicadores, que andando visitó repetidas veces aquella región, donde vivió austeramente junto a los pobres y trató de conciliar fraternalmente a todos. (1485)

10*. En L’Aquila, en la región también italiana de los Abruzos, beata Cristina (Matías) Ciccarelli, virgen, de la Orden de San Agustín. (1543)

11*. En Braunsberg, en Prusia, actual Alemania, beata Regina Protmann, virgen, que, llena de amor por los pobres, se entregó generosamente a su servicio, y para ello fundó la Congregación de Hermanas de Santa Catalina. (1613)

12*. En Avrillé, en las cercanías de Angers, en Francia, beatas Felicidad Pricet, Mónica Pichery, Carola Lucas y Victoria Gusteau, mártires, que fueron fusiladas durante la Revolución Francesa en odio a su fe cristiana. (1794)

13*. En la ciudad de Cassia, en Italia, beata María Teresa (María Juana) Fasce, abadesa del monasterio de la Orden de San Agustín, que supo unir la ascesis y la contemplación con obras de caridad hacia los peregrinos e indigentes. (1947)