Lectio Divina – Martes V de Tiempo Ordinario

“Este pueblo me honra con los labios, pero su corazón está lejos de mí

1.- Oración introductoria.

Hoy, Señor, quiero darte gracias, necesito darte gracias porque nos has liberado de la esclavitud a las leyes, normas y preceptos que tenían los judíos en tu tiempo y que nos querían imponer a los cristianos. Gracias, Señor, por esa frescura, esa fragancia, ese soplo de libertad que has dado a tu evangelio. En realidad, el evangelio que nos has dejado, más que para ser leído es para ser comido, para ser gustado, para ser saboreado.

2.- Lectura reposada del Evangelio. Marcos 7, 1-13 

En aquel tiempo se acercó a Jesús un grupo de fariseos con algunos letrados de Jerusalén. Y al ver que algunos de sus discípulos comían con manos impuras, es decir no lavadas, – es que los fariseos y todos los judíos no comen sin haberse lavado las manos hasta el codo, aferrados a la tradición de los antiguos, y al volver de la plaza, si no se bañan, no comen; y hay otras muchas cosas que observan por tradición, como la purificación de copas, jarros y bandejas -. Por ello, los fariseos y los escribas le preguntan: «¿Por qué tus discípulos no viven conforme a la tradición de los antepasados, sino que comen con manos impuras?». Él les dijo: «Bien profetizó Isaías de vosotros, hipócritas, según está escrito: Este pueblo me honra con los labios, pero su corazón está lejos de mí. En vano me rinden culto, ya que enseñan doctrinas que son preceptos de hombres. Dejando el precepto de Dios, os aferráis a la tradición de los hombres. Les decía también: «¡Qué bien violáis el mandamiento de Dios, para conservar vuestra tradición! Porque Moisés dijo: Honra a tu padre y a tu madre y: el que maldiga a su padre o a su madre, sea castigado con la muerte. Pero vosotros decís: Si uno dice a su padre o a su madre: «Lo que de mí podrías recibir como ayuda lo declaro Korbán – es decir: ofrenda -«, ya no le dejáis hacer nada por su padre y por su madre, anulando así la Palabra de Dios por vuestra tradición que os habéis transmitido; y hacéis muchas cosas semejantes a éstas.

3.- Lo que dice el texto bíblico

Meditación-reflexión

Jesús no duda en derribar este «vallado» que rodea la ley divina para revalorizar así la pura voluntad de Dios.  “Los ritos son acciones que, por causa del cumplimiento exacto de las normas, se constituyen en un fin en sí” (Gerd Teissen). Jesús elige un caso extremo en que un precepto humano puede llevar al quebrantamiento de un mandamiento divino.

 Lo que Dios siempre ha mandado es “amar al padre y a la madre” y ayudarles cuando éstos lo necesitan. Pero había hijos desnaturalizados que, para liberarse de las obligaciones con sus padres, ofrecían a Dios eso que sus padres necesitaban para vivir. A este acto lo llamaban “corbán” es decir, “ofrenda a Dios”. Y así se quedaban tan tranquilos. Jesús no está de acuerdo con ese chantaje, Lo que Dios quiere es que ese dinero se lo den a sus padres que lo necesitan. Más aún, que ofrezcan a sus padres también su tiempo; que los cuiden, los protejan, les ayuden, les escuchen, y “les quieran”.  Es hermoso pensar que Dios no acepta nuestras ofrendas, nuestros sacrificios, “dando rodeos al hombre”.  En toda persona humana está Dios. Y todo lo que hacemos a nuestros hermanos, se lo hacemos a Él (Mateo 25).

“Su corazón está lejos”. Lo peor que nos puede ocurrir es tener el corazón lejos de Dios. Tener el corazón cerca es dejar que Dios ocupe el lugar que le corresponde: el corazón como sede de mis sentimientos, mis emociones, mis proyectos, mis ilusiones, es decir, dejar en sus manos toda mi existencia.

Palabra del Papa

“Recordemos los grupos que en el tiempo de Jesús querían controlar la gracia: los fariseos, esclavos de las muchas leyes que cargaban sobre las espaldas del pueblo; los saduceos, con sus compromisos políticos; los esenios, buenos, buenísimos, pero tenían mucho miedo y no arriesgaban, terminaban por aislarse en sus monasterios; los zelotes, para los cuales la gracia de Dios era la guerra de la liberación, otra manera de comerciar la gracia.

Pero, la gracia de Dios es otra cosa: es cercanía, es ternura. Esta regla sirve siempre. Si tú en tu relación con el Señor no sientes que Él te ama con ternura, aún te falta algo, aún no has entendido qué es la gracia, aún no has recibido la gracia que está cercana”. (Cf Homilía de S.S. Francisco, 11 de diciembre de 2014, en Santa Marta).

4.- Qué me dice hoy a mí este texto. (Guardo silencio)

5.-Propósito:  Para luchar contra una religión externa, hoy me comprometo a realizar algo que yo sé que le gusta mucho a Dios. Y lo hago sólo por agradarle.

6.- Dios me ha hablado hoy a mí a través de su palabra y ahora yo le respondo con mi oración.

Señor, me siento muy bien contigo. En ningún momento me siento agobiado por tus leyes o normas cuando sé que son expresiones del amor. Mi norma quisiera que fuera ésta tan elegante que Tú elegiste: “Yo hago siempre lo que al Padre le agrada”.  Obrar por agradarle es algo tan bello y tan sublime que sólo el Espíritu me puede conceder. ¡Ven, Espíritu Santo, y ayúdame!

Comentario – Martes V de Tiempo Ordinario

Mc 7, 1-13

Algunos fariseos y escribas, venidos de Jerusalén…

Para Marcos, los lugares tienen un valor simbólico. Hay oposición entre «Galilea» y «Jerusalén». Hasta el capítulo 2, durante toda la primera parte del ministerio de Jesús, cada vez que Jerusalén es citada, es en un sentido hostil: es de Jerusalén -la capital religiosa y política- de donde vienen todos los ataques malévolos… ahí, los responsables de la nación le condenarán a muerte y le entregarán a los paganos.

Se reúnen en torno de Jesús y ven a algunos de sus discípulos comer con las «manos impuras», es decir, sin «lavárselas».

Los fariseos en efecto, como todos los judíos, si no se lavan cuidadosamente las manos, no comen, cumpliendo así la tradición de los antiguos. Y de vuelta del mercado, no comen si antes no se aspergen con agua. Y observan otras muchas prácticas por tradición: lavado de copas, jarros y platos.

Esta es la cuestión. No se trata solamente de higiene sino de prácticas rituales sobre lo «puro y lo impuro» codificadas por la ley de Moisés (Lv II) y considerablemente amplificadas y precisadas por la tradición.

«¿Por qué tus discípulos no siguen la tradición de los antiguos? Se las tienen con Jesús a causa de sus discípulos.

Poco a poco, Jesús forma a sus discípulos en vistas a su papel misionero futuro. Les abre al universalismo. Paulatinamente van comprendiendo que los estrechos marcos de la antigua religión no son ya aptos para responder a las nuevas exigencias: llamados a hacer obra misionera en países de culturas muy diferentes del medio judío, deben atender a «lo que es esencial», sin embarazarse con costumbres que bloquearían inútilmente a los paganos de buena fe, que no tuvieran los mismos usos respecto a los alimentos.

Señor, enséñanos lo «universal’.

Señor, ayúdanos a distinguir lo esencial de tu mensaje… de todos los usos y costumbres de los siglos precedentes, de todos los hábitos particulares.

En una época de mutación cultural, haznos ver, Señor, lo que es inmutable, y lo que puede y debe cambiar… para que las generaciones de mañana no se sientan frenadas y encontradas al evangelio por el hecho de haberlas ligado demasiado a «tradiciones de los antiguos».

Jesús les dice: «Muy bien profetizó Isaías de vosotros, hipócritas, según está escrito: Este pueblo me honra con los labios, pero su corazón está lejos de mí, pues me dan un culto vano, enseñando doctrinas que son preceptos humanos.» (Is 29, 13)

La réplica de Jesús es violenta. Se apoya en la Escritura para contestar a los que le atacan. El sentido global de este pasaje, como tantos otros que van en el mismo sentido en las palabras de los profetas, es el anti-formalismo. Para Dios no son los gestos exteriores lo que cuenta, sino el «corazón». El culto por el culto no tiene valor. El culto debe expresar sentimientos profundos.

Anuláis «el mandamiento de Dios» para aferraros a vuestra tradición.

Jesús hace referencia al mandamiento del amor a los padres: «Honra a tu padre y a tu madre»… que las tradiciones fariseas habían logrado hacer pasar detrás de ciertas reglas de culto. Jesús restablece la verdad de la naturaleza de las cosas: el respeto a los padres es, en todos los pueblos, una necesidad natural ¡que ninguna regla cultual puede anular! Así Jesús prepara a sus apóstoles a ser misioneros universales despegados de los usos demasiado particulares de su propio pueblo de origen… para ser acogedores, y abiertos a los valores universales.

Señor, danos esta lucidez, y esta inteligencia.

Noel Quesson
Evangelios 1

Música – Domingo VI de Tiempo Ordinario

Entrada: Toda la tierra te adore CLN A-16 (Apéndice) Salvanos, Señor Jesús CLN A-14 ;   
Vienen con alegría  CLN 728. Señor, tú eres mi refugio, CLN 701;
En latin: Esto mihi in Deum
Salmo Responsorial y Aleluya: Dichoso el hombre que ha puesto su confianza. (Propio)
Ofertorio: En este mundo que Cristo nos da  (Cantos varios).
Santo: 1CLN-I6.
Comunión: Yo le resucitaré (2CLN-038); Bienaventurados: CLN 736; Con vosotros está (1CLN-723); Hambre de Dios CLN 013
Final: Gracias Señor CLN 604; O  Música de  órgano.

Oración de los fieles – Domingo VI de Tiempo Ordinario

“Bendito quien confía en el Señor y pone en el Señor su confianza”, leíamos en la primera lectura, con esa misma confianza presentamos nuestras necesidades diciendo:

TE LO PEDIMOS CON FE, SEÑOR.

1. – Por el Papa, los obispos y sacerdotes, para que, plantados junto al río de la Vida, no dejen de dar fruto y su sombra cobije a todo tu pueblo que es la Iglesia. OREMOS

2. – Por los gobernantes y los que les rodean, para que vean en las bienaventuranzas, una senda a seguir. OREMOS

3. – Por la paz en el mundo y la fraternidad entre todos los hombres. OREMOS

4.- Por los enfermos y por los que sufren el azote del hambre, para que sepan que hay hermanos dispuestos a ayudarles, consolarlos y darlos de comer. OREMOS

5. – Por todos aquellos que se han alejado de la Iglesia o cuya fe se ha enfriado, para que encuentren en Jesucristo resucitado la luz que lleva a la casa del Padre. OREMOS

6. – Por las familias cristianas, para que encuentren en Cristo la alegría del amor compartido. OREMOS

7. – Por todos nosotros y nuestras necesidades que tu conoces, socórrenos y acompáñanos. OREMOS

Señor, escucha las necesidades que tu pueblo te implora. Te lo pedimos por Jesucristo Nuestro Señor.

Amen.


Con la confianza puesta en el Señor traemos a su presencia nuestra pobreza, nuestro dolor, nuestra incomprensión, con la seguridad de que Él las transformará para llegar a ser “dichosos”. Y respondemos:

GUÍA, SEÑOR. A TU PUEBLO

1.- Por la Iglesia; para que, como Jesús, sienta compasión por esas personas que se sienten marginadas, que no cuentan, que son despreciadas… y les haga ver que está a su lado para ayudarles. OREMOS

2.- Por el Papa, los obispos, los sacerdotes; para que muestren la dicha de trabajar por los valores del evangelio aunque para ello haya que pasar dificultades. OREMOS

3.- Por los que viven tan sólo del poder, del dinero, de la fama; para que entiendan que eso mismo puede llevarles a la esclavitud, a la pobreza, y a la injusticia. OREMOS

4.- Por todos los que lloran a causa del dolor, del desamor, de la incomprensión; para que se den cuenta que esas lágrimas se pueden transformar en dicha buscando los verdaderos valores de confianza, perdón, generosidad, aceptación, paciencia… OREMOS

5.- Y hoy especialmente pedimos por los enfermos y por los hambrientos y pidamos por su curación y por el fin de sus sufimientos. OREMOS

6.- Por las familias, marcadas por la desunión, la violencia, los malos tratos, la incomprensión, la indiferencia; para que busquen remedio en personas que pueden ayudarles y no se refugien en lo fácil de la separación, sino que luchen: por el auténtico encuentro, por el perdón, por la escucha, por el diálogo… OREMOS

7.- Por nosotros; para que salgamos de nuestra comodidad y nos impliquemos en este mundo de pobreza y opresión dando “como decía la Madre Teresa” hasta hacernos daño. OREMOS

Que te sean agradables, Señor, estas peticiones que con la mayor confianza hemos traído a tu presencia, para que tu bondad nos conceda lo que nosotros no podemos esperar con nuestros méritos.

Por Jesucristo nuestro Señor.

Amén.

Comentario al evangelio – Martes V de Tiempo Ordinario

La Palabra de hoy nos muestra la siguiente paradoja: mientras el joven rey Salomón dirige una solemne oración en su templo recién estrenado, de cara al pueblo, invocando la protección de Dios con toda confianza y orgullo, como nos muestra el salmo que rezamos hoy: “Qué deseables son tus moradas, Señor… dichosos los que viven en tu casa alabándote siempre…”, Jesús en el Evangelio se lamenta de que el pueblo tiene su corazón lejos de Él.

Aprovechando este conflicto con los fariseos, el Señor nos dirige dos advertencias en el evangelio de hoy:

La primera es clara y tajante: “este pueblo me honra con los labios, pero su corazón está lejos de mí”. Podemos acostumbrarnos a fórmulas y clichés rutinarios que practicamos muy bien pero que no acercan nuestro corazón al Dios de Jesucristo. La afirmación que hace Jesús no pretende fastidiarnos, sino ponernos en guardia de la tentación de creernos convertidos del todo y la consecuente pereza de dejar de buscarle, de dormirnos. Toda la vida creyente es una continua búsqueda y crecimiento sin descanso.

La segunda: “Dejáis a un lado el mandamiento de Dios para aferraros a la tradición de los hombres”. Necesitamos revisar aquellas actitudes que nos impiden ser los primeros buscadores de Dios. La Iglesia no posee a Dios, es Dios quien la posee.  Despojarse de las tradiciones que no llevan a Dios requerirá gran libertad de espíritu y creatividad y no tendrá éxito si como Iglesia nos anclamos en lenguajes caducos que no motivan a buscar al Señor. Se necesitan nuevos lenguajes de Dios que estén más vinculados a la experiencia, más pegados a la vida, más narrativos e imaginativos…, lenguajes que despierten el deseo de Dios. Es necesario modificar la imagen de un Dios inerte y desvinculado de su creación y de sus criaturas para acabar con el “eclipse” que impide hoy a muchos hombres y mujeres ver a Dios. Que ningún aferramiento obcecado nos impida verle. Contrastar nuestra vida con el Evangelio nos refresca continuamente. Renovarse o morir. Así lo supieron hacer Santa Josefina Bakhita y San Jerónimo Emiliani que hoy traemos a la memoria litúrgica.

Aprovechemos este Sínodo en el que estamos invitados a revisar nuestras estructuras y modos de participación en nuestra Iglesia para que nuestro corazón esté siempre cerca de Jesús.

Juan Lozano, cmf

Meditación – Martes V de Tiempo Ordinario

Hoy es martes V de Tiempo Ordinario.

La lectura de hoy es del evangelio de Marcos (Mc 7, 1-13):

En aquel tiempo, se reunieron junto a Jesús los fariseos y algunos escribas venidos de Jerusalén; y vieron que algunos discípulos comían con manos impuras, es decir, sin lavarse las manos. (Pues los fariseos, como los demás judíos, no comen sin lavarse antes las manos, restregando bien, aferrándose a la tradición de sus mayores, y al volver de la plaza no comen sin lavarse antes, y se aferran a otras muchas tradiciones, de lavar vasos, jarras y ollas). Y los fariseos y los escribas le preguntaron: «¿Por qué no caminan tus discípulos según las tradiciones de los mayores y comen el pan con manos impuras?». Él les contestó: «Bien profetizó Isaías de vosotros, hipócritas, como está escrito: «Este pueblo me honra con los labios, pero su corazón está lejos de mí. El culto que me dan está vacío, porque la doctrina que enseñan son preceptos humanos». Dejáis a un lado el mandamiento de Dios para aferraros a la tradición de los hombres». Y añadió: «Anuláis el mandamiento de Dios por mantener vuestra tradición. Moisés dijo: “Honra a tu padre y a tu madre” y “el que maldiga a su padre o a su madre es reo de muerte”. Pero vosotros decís: “Si uno le dice al padre o a la madre: los bienes con que podría ayudarte son ‘corbán’, es decir, ofrenda sagrada”, ya no le permitís hacer nada por su padre o por su madre; invalidando la palabra de Dios con esa tradición que os transmitís; y hacéis otras muchas cosas semejantes».

Marcos, en su Evangelio, nos va mostrando a Jesús que de modo progresivo revela su identidad en cada acción, en cada Palabra y también en cada encuentro. La Palabra de este día nos presenta a los fariseos y doctores de la ley que se acercan a Jesús y se dan cuenta que los discípulos están comiendo con las manos sucias, lo cual los escandaliza, ya que están desoyendo los preceptos, como sigue explicando la Palabra, y no pueden no preguntar, ¡porque tus discípulos no cumplen la tradición? Jesús les responde duramente, les dice hipocritas citándole al profeta, “este pueblo me honrar con los labios, pero su corazón está lejos de mi” y culmina diciéndoles que anulan el mandamiento de Dios, por cumplir la tradición. Los preceptos y tradiciones terminaron siendo más importantes que el mismo mandamiento de Dios, honra a tu Padre y a tu Madre. Los fariseos por tanto cumplir se habían olvidado de que lo importante era un corazón puro, sencillo, que Ame a Dios y al hermano, si bien sus tradiciones buscaban vivir mejor el mandamiento de Dios, tantas normas y cumplimientos olvidaron lo esencial y sólo quedo el gesto externo, cumplían, sí…pero el corazón estaba lejos de Dios….se transformaron en hipocritas. Hermosa Palabra la de este día, porque también nosotros muchas veces somos externamente re buenos cristianos, vamos a misa, participamos de algun grupo juvenil, rezamos el Rosario o lo llevamos puesto, cumplo pero miento porque mi corazón está lejos de Dios, porque al igual que los fariseos y doctores de la ley, cumplimos pero somos resentidos, porque no miramos con misericordia, sólo miramos, vemos y llamamos la atención en lo que el otro o los otros no cumplen, porque sólo criticamos. Señor que pueda siempre dejarme sorprender por tu Palabra que siempre purifica, interpela y me invita a seguir tus huellas dando vida a los demás, que no me refugie en el mero cumplimiento de normas, sino que pueda vivirlas queriendo tener tu corazón, un corazón manso y humilde, un corazon puro, parecido al tuyo.

P. Cristian Salomón

LIturgia – Martes V de Tiempo Ordinario

SAN JERÓNIMO EMILIANI, memoria libre

Misa de la memoria (blanco)

Misal: 1ª oración propia y el resto del común de santos (para educadores); Prefacio de la memoria.

Leccionario: Vol. III-par

  • 1Re 8, 22-23. 27-30. Declaraste: «Allí estará mi Nombre». Escucha la súplica de tu pueblo Israel.
  • Sal 83. ¡Qué deseables son tus moradas, Señor del universo!
  • Mc 7, 1-13. Dejáis a un lado el mandamiento de Dios para aferraros a la tradición de los hombres.

Antífona de entrada Mc 10, 14
Dejad que los niños se acerquen a mí: no se lo impidáis, de los que son como ellos es el reino de Dios, dice el Señor.

Monición de entrada
Conmemoramos hoy a san Jerónimo Emiliani. Nació en Venecia el año 1486. En su juventud se dejó llevar por la cólera y la lujuria. Abrazó la carrear de las armas, pero tras su encarcelado por sus enemigos se convirtió a Dios, entregándose al cuidado de los más necesitados, especialmente los huérfanos y enfermos. Junto con los compañeros que logró reunir, dio inicio a la llamada Congregación de los Clérigos Regulares de Somasca, población cercana a Bérgamo, en la región italiana de Lombardía, y tiempo después, mientras atendía a los enfermos en esta misma población, contrajo la peste y falleció piadosamente el año 1537.

            Yo confieso…

Oración colecta
OH, Dios,
Padre de las misericordias,
que hiciste a san Jerónimo Emiliani
protector y padre de los huérfanos,
concédenos, por su intercesión,
guardar con fidelidad el espíritu de adopción
por el que nos llamamos y somos hijos tuyos.
Por nuestro Señor Jesucristo.

Oración de los fieles
Oremos, ahora, unidos al Señor. Él nos ofrece su amor y viene entre nosotros para salvarnos.

1.- Para que el Espíritu del Señor viva en su Iglesia. Roguemos al Señor.

2.- Para que los que sufren puedan recibir la Buena Noticia de su liberación. Roguemos al Señor.

3.- Para que cuantos sienten su corazón desgarrado encuentren quien los acompañe y consuele. Roguemos al Señor.

4.- Para que llegue a todos la gracia que el Señor nos ha prometido. Roguemos al Señor.

5.- Para que en nuestra patria brote la justicia. Roguemos al Señor.

6.- Para que entre todos los pueblos pueda renacer la alegría y la paz. Roguemos al Señor.

7.- Para que nuestra fidelidad a la voluntad del Padre nos convierta en sus activos colaboradores en la construcción del mundo que Él desea. Roguemos al Señor.

Padre, que colmas de bienes a los hambrientos y despides vacíos a los ricos. Ven entre nosotros y haznos cada vez más fieles a tu amor. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Oración sobre las ofrendas
ACEPTA, Señor,
los dones de tu pueblo santo
en la conmemoración de san Jerónimo Emiliani
y concédenos, por la participación en este misterio,
dar testimonio de tu amor.
Por Jesucristo, nuestro Señor.

Antífona de comunión          Cf. Mt 18, 3
Si no os convertís y os hacéis como niños, no entraréis en el reino de los cielos, dice el Señor.

Oración después de la comunión
DIOS todopoderoso,
que este sagrado banquete nos ayude a manifestar
con el corazón y las obras el amor fraterno
y la luz de la verdad,
siguiendo el ejemplo de san Jerónimo Emiliani.
Por Jesucristo, nuestro Señor.

Martirologio 8 de febrero

ELOGIOS DEL 8 DE FEBRERO

San Jerónimo Emiliani, que en su juventud se dejó llevar por la cólera y la lujuria, pero tras ser encarcelado por sus enemigos se convirtió a Dios, entregándose al cuidado de los más necesitados, especialmente los huérfanos y enfermos. Junto con los compañeros que logró reunir, dio inicio a la Congregación llamada de los Clérigos Regulares de Somasca, y tiempo después, mientras atendía a los enfermos en esa misma población de Somasca, cerca de Bérgamo, en la región italiana de Lombardía, contrajo la peste y falleció piadosamente. (1537)

2. Santa Josefina Bakhita, virgen, nacida en la región de Darfur, en Sudán, que, siendo aún niña fue raptada y vendida en diversos mercados africanos de esclavos, sufriendo dura cautividad. Al obtener la libertad, abrazó la fe cristiana e ingresó en el Instituto de la Hijas de la Caridad (Canosianas), y pasó el resto de su vida en Schio, en el territorio italiano de Vicenza, entregada a Cristo y al servicio del prójimo. (1947)

3. En Alejandría de Egipto, conmemoración de santa Cointa o Quinta, mártir, a quien los paganos, durante la persecución llevada a cabo bajo el emperador Decio, querían obligar a adorar a los ídolos, pero ella lo rechazó firmemente y, atada de pies y manos, fue arrastrada por calles y plazas, sufriendo un horrendo suplicio.(249)

4. En Pavía, en la región italiana de Liguria, san Jovencio o Evencio, obispo, que trabajó denodadamente en favor del Evangelio.(397)

5. Conmemoración de los santos monjes mártires del monasterio de San Dio, en Constantinopla, hoyEstambul, en Turquía, que fueron asesinados cruelmente por su defensa de la fe católica, con ocasión del envío de la carta del papa san Félix III contra el patriarca Acacio. (c. 485)

6*. En Bretaña Menor, hoy Francia, san Iacuto, abad, hermano de los santos Winwaldo y Guethnoc, que construyó cerca del mar el monasterio que después llevó su nombre. (s. VI)

7. En Milán, en la región Italiana de Lombardía, memoria de san Honorato, obispo, que, ante el inminente ataque de los lombardos, puso a salvo a una buena parte de la población trasladándola a Génova.(c. 570)

8*. En Besanzon, en Burgundia, actualmente Francia, san Nicecio, obispo. (c. 610)

9. En Verdún, en la Galia, también Francia en la actualidad,san Pablo, obispo, que, habiendo abrazado la vida monástica, fue después elevado a la sede episcopal de esta ciudad, en la que promovió el culto divino y la vida regular de los canónigos. (c. 647)

10*. En Albano, lugar del Lacio, en la actual Italia, beato Pedro, llamado “Igneo” por haber pasado ileso por el fuego, que fue monje de Valumbrosa y después obispo de Albano, trabajando siempre sin tregua para restaurar la disciplina eclesiástica. (1089)

11. En Muret, en la región aquitana de Limoges, hoy Francia, san Esteban, abady fundador de la Orden de Grandmont, que confió a los clérigos la alabanza divina y la contemplación, dejando la administración de los asuntos temporales a la caridad de los hermanos legos. (1124)

12*. En Savigliano, localidad del Piamonte, en Italia, beata Josefina Gabriela Bonino, virgen, que fundó una congregación religiosa bajo la protección de la Sagrada Familia de Nazaret, para educar a los huérfanos y asistir a los enfermos pobres. (1906)

– Beata Esperanza de Jesús (1893- Collevalenza, Perugia, Italia 1983). En el siglo María Josefa Alhama Valera, española. Fundadora de las Congregaciones de las Siervas del Amor Misericordioso y de los Hijos del Amor Misericordioso.