«Amaos como yo os he amado»

1.- En un ambiente general teledirigido en el que quien no se enriquece rápido con la mordida y el soborno es un idiota. En el que los ídolos cuentan sus triunfos por el número de catres del revolcón. Y los votos electorales no se dan por razones, sino por bufonadas…

**cuando las virtudes de la honradez, la integridad, la seriedad, la palabra cumplida no valen nada, no nos queda más que meter en la UVI a nuestra sociedad a fuerza de código penal, de nuevas y mayores centros penitenciarios –antes cárceles–, aumentar el número de jueces y policías

**cuando falta la vida desde dentro, no hay medio externo que la supla.

2.- Pues esto que se da en la sociedad civil se da en la sociedad se da en sociedad religiosa. Cuando está baja la fe proliferan los congresos, las reuniones, los estudios teológicos, las concentraciones… Se quiere suplir la interioridad religiosa con ríos de tinta y kilómetros de papel.

Es el Espíritu del Señor el que nos lo enseñará y recordará todo. Y si el no lo hace:

Mira el vacío del hombre

Si Tú faltas por dentro

Mira el poder del pecado

Cuando no envías tu aliento.

Y es lo que Jesús nos dice, que tampoco le van a valer a Él bien codificadas leyes, mandamientos, excomuniones, definiciones, ni encíclicas, que sólo si dejamos hablar al Espíritu en lo hondo de nuestros corazones, donde el mismo Jesús viene a vivir en una nueva real y real presencia, sólo así se cumplirá el único y verdadero mandato del Señor: “Amaos como yo os he amado” y vendrá su Reino.

+Cuando se nos va el Espíritu y buscamos humanas seguridades para que no se nos vacíen las iglesias, todo ese andamiaje con que rodeamos el edificio no es más que una muralla que impide la entrada del Espíritu, si nos encerramos en la sacristía, el que huye de allí es el Señor, que no aguanta el olor a cera rancia.

+Si ante el progreso de las ciencias y sus evidentes peligros de mal uso, lo único que se nos ocurren son negativas y prohibiciones, la ciencia seguirá su camino y dentro de siglos reconoceremos que la tierra es redonda.

+Se persiguió la acomodación de una liturgia encasullada en modas romanas a la manera de ser oriental y se dio un frenazo a siglos de evangelización al cabo de los cuales hemos venido a dar la razón a aquellos jesuitas perseguidos.

Con gran percepción oriental el poeta indio Tagore dice: “si queremos cerrar la puerta a todo error dejaremos en la calle a la misma verdad”.

Por ello el Espíritu empujó a los apóstoles reunidos en el Primer Concilio de Jerusalén a no imponer la ley de Moisés a los conversos del paganismo fuera de la abstención de la idolatría y lo que parece ser dos de sus manifestaciones litúrgicas.

3.- El Espíritu es verdad y vida. Sentimos la vida religiosa en nosotros, con una ilusión operante de ser cada vez más cristianos. Se nos abren las manos con más generosidad y desprendimiento. Se nos abren los brazos con más comprensión para aceptar a todo ser humano, aunque nos parezca equivocado (¡¿Y quién soy yo para juzgarlo?!)

Lo que llamamos vida religiosa, ¿no es una penosa carrera de obstáculos saltando por encima de NOES de los mandamientos calzados con unos zapatos que nos hacen daño?

¿Nos mueve Dios que vive con nosotros o nos mueve la costumbre?

¿Nos movemos a nos empujan, tal amenazadoramente?

¿Vivimos o estamos en la UVI?

José María Maruri, SJ