Meditación – Jueves V de Pascua

Hoy es jueves V de Pascua.

La lectura de hoy es del evangelio de Juan (Jn 15, 9-11):

En aquel tiempo, Jesús habló así a sus discípulos: «Como el Padre me amó, yo también os he amado a vosotros; permaneced en mi amor. Si guardáis mis mandamientos, permaneceréis en mi amor, como yo he guardado los mandamientos de mi Padre, y permanezco en su amor. Os he dicho esto, para que mi gozo esté en vosotros, y vuestro gozo sea colmado».

Hoy escuchamos nuevamente la confidencia que Jesús nos hizo el Jueves Santo: el amor del Padre al Hijo es inmenso, tierno, entrañable. ¡Y así nos ama a nosotros! El Padre ama al Hijo, y Jesús no deja de decírnoslo. El Padre lo ha proclamado bien alto en el Jordán, cuando declaró que Jesús era su Hijo amado en el que se complacía; y, más tarde, de modo parecido, en el Tabor.

Jesús ha respondido, «Abbá», ¡papá! Ahora nos revela, que tal como le ama el Padre, así también nos ama a nosotros. ¿Qué haremos? Mantenernos en su amor, observar sus mandamientos, amar la Voluntad del Padre. Pero nosotros, que somos débiles e inconstantes, ¿perderemos para siempre su amistad? ¡No, Él no permitirá que seamos tentados por encima de nuestras fuerzas!

—Señor, si alguna vez me apartara de tus mandamientos, te pido la gracia de volver corriendo como el hijo pródigo a la casa del Padre por el sacramento de la Penitencia.

Rev. D. Lluís RAVENTÓS i Artés

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