Liturgia – Inmaculado Corazón de María

INMACULADO CORAZÓN DE LA BIENAVENTURADA VIRGEN MARÍA, memoria obligatoria

Misa de la memoria (blanco).

Misal: Antífonas y oraciones propias. Prefacio I de la Bienaventurada Virgen María: “en la fiesta”, o II-V de la Bienaventurada Virgen María.

Leccionario: Vol. III-par

  • Lam 2, 2. 10-14. 18-19. Sus corazones claman al Señor sobre la muralla de la hija de Sión.
  • Sal 73. No olvides sin remedio la vida de los pobres.
  • Lc 2, 41-51. Conservaba todo esto en su corazón.

O bien: cf. vol. IV.


Antífona de entrada   Sal 12, 6
Mi alma gozará con tu salvación y cantaré al Señor por el bien que me ha hecho.

Monición de entrada y acto penitencial
Conmemoramos hoy a la bienaventurada Virgen María. Su Corazón inmaculado es símbolo del amor filial a Dios Padre y del amor maternal a Jesucristo, su Hijo, y a todos nosotros.

Yo confieso…

Oración colecta
OH, Dios,
que has preparado una digna morada al Espíritu Santo
en el Corazón de la Virgen María,
concédenos en tu bondad,
por su intercesión,
que merezcamos ser templo de tu gloria.
Por nuestro Señor Jesucristo.

Oración de los fieles
Dios, Padre de los pobres y de los humildes, ha elegido a María para templo de su gloria. A él dirigimos nuestra confiada oración.

1.- Por la santa Iglesia: para que acogiendo con humildad y fe el don de la salvación, sea, cada vez más, canal de gracia y de perdón para la humanidad. Roguemos al Señor.
2.- Por todos los pueblos de la tierra: para que al compartir los bienes materiales, culturales y espirituales descubran el camino seguro de fraternidad que Dios quiere de nosotros. Roguemos al Señor.
3.- Por los más necesitados de nuestra sociedad: para que reciban la ayuda y el calor por parte de quienes, como María, consagran su vida al servicio de los demás. Roguemos al Señor.
4.- Por todos nosotros, para que el espíritu de gratitud y de alabanza que brilló en la Virgen María nos haga fieles y agradecidos tanto en los momentos de prueba como en los de alegría. Roguemos al Señor.

Padre misericordioso, tú que conoces nuestro corazón, ven en ayuda de nuestra debilidad y, por intercesión de María, Virgen orante, escucha nuestras súplicas. Por Jesucristo nuestro Señor.

Oración sobre las ofrendas
ACOGE, Señor,
las súplicas y ofrendas de los fieles,
que te presentamos en la memoria de santa María,
Madre de Dios, para que te sean agradables
y nos obtengan el auxilio de tu protección.
Por Jesucristo, nuestro Señor.

Antífona de comunión          Lc 2, 19
María conservaba todas estas cosas, meditándolas en su corazón.

Oración después de la comunión
COMO partícipes de la redención eterna,
quienes hacemos memoria de la Madre de tu Hijo
te pedimos, Señor, que nos gloriemos
en la plenitud de tu gracia
y sintamos el aumento continuo de la salvación.
Por Jesucristo, nuestro Señor.