Meditación – Santa Teresa Benedicta de la Cruz

Hoy celebramos la memoria de santa Teresa Benedicta de la Cruz.

La lectura de hoy es del evangelio de Mateo (Mt 10,28-33):

En aquel tiempo, Jesús dijo a sus apóstoles: «No tengáis miedo de los que matan el cuerpo, pero no pueden matar el alma; temed más bien a aquel que puede llevar a la perdición alma y cuerpo en la gehenna. ¿No se venden dos pajarillos por un as? Pues bien, ni uno de ellos caerá en tierra sin el consentimiento de vuestro Padre. En cuanto a vosotros, hasta los cabellos de vuestra cabeza están todos contados. No temáis, pues; vosotros valéis más que muchos pajarillos. Por todo aquel que se declare por mí ante los hombres, yo también me declararé por él ante mi Padre que está en los cielos; pero a quien me niegue ante los hombres, le negaré yo también ante mi Padre que está en los cielos».

Hoy celebramos a una “joven en búsqueda de la verdad” que, gracias al trabajo silencioso de la gracia divina, llegó a ser santa y mártir: es Teresa Benedicta de la Cruz, patrona de Europa, conversa y monja carmelita. Edith Stein (1891-1942), por ser judía, fue deportada a Auschwitz, donde murió en la cámara de gas.

El amor a Cristo fue el fuego que encendió su vida. Mucho antes de darse cuenta, fue completamente conquistada por Él. Al comienzo, su ideal fue la libertad. Durante mucho tiempo Edith Stein vivió la experiencia de la búsqueda. Su mente no se cansó de investigar, ni su corazón de esperar. Recorrió el camino arduo de la filosofía con ardor apasionado y, al final, fue premiada: conquistó la verdad; más bien, la Verdad la conquistó a ella. En efecto, descubrió que la verdad tenía un nombre: Jesucristo, y desde ese momento el Verbo encarnado fue todo para ella.

—Teresa Benedicta de la Cruz, desde el cielo, nos repite a todos las palabras que marcaron su existencia: “En cuanto a mí, ¡Dios me libre de gloriarme si no es en la cruz de nuestro Señor Jesucristo!” (Gal 6,14).

REDACCIÓN evangeli.net