Comentario al evangelio – Viernes XIX de Tiempo Ordinario

El matrimonio como pacto

Hace poco, un amigo mío de muchos años celebró las bodas de plata de su matrimonio. Salvo los primeros años, su vida matrimonial ha sido una experiencia infernal. Maltratado física, emocional y espiritualmente por su mujer, ha sufrido y sigue sufriendo tiempos oscuros. ¿Ha pensado alguna vez en el divorcio? Por supuesto; pero para él, el divorcio no es una opción. Entiende que su esposa tuvo una infancia abusiva que parece exteriorizarse en su relación. «Dios me la ha traído como compañera de vida y, por tanto, así será. Hago todo lo posible por comprenderla y seguir trabajando en nuestra relación, pero nada de divorcio, porque no es la voluntad de Dios». En él veo la fidelidad de Yahvé hacia la descarriada Jerusalén, tal como la narra Ezequiel en la primera lectura de hoy. Dado que el matrimonio es cada vez más frágil en el mundo actual, recemos por la fidelidad de la alianza entre las parejas casadas.

Paulson Veliyannoor, CMF