Liturgia – Jueves XX de Tiempo Ordinario

JUEVES DE LA XX SEMANA DE TIEMPO ORDINARIO, feria

Misa de la feria (verde).

Misal: Cualquier formulario permitido, Prefacio común.

Leccionario: Vol. III-par.

  • Ez 36, 23-28. Os daré un corazón nuevo y os infundiré mi espíritu.
  • Sal 50. Derramaré sobre vosotros un agua pura que os purificará de todas vuestras inmundicias.
  • Mt 22, 1-14. A todos los que encontréis, llamadlos a la boda.

Antífona de entrada
Yo soy la salvación del pueblo, dice el Señor. Cuando me invoquen en la tribulación, los escucharé y seré para siempre su Señor.

Monición de entrada y acto penitencial
Un día más el Señor Jesús viene a nosotros; dispongámonos, pues, a acogerle y, al comenzar la Eucaristía le pedimos de todo corazón perdón por nuestros pecados.

Yo confieso…

Oración colecta
DIOS de clemencia y reconciliación,
que concedes a los hombres días especiales de salvación
para que te reconozcan como creador y padre de todos,
ayúdanos propicio, para que,
aceptando de corazón tu mensaje de paz,
podamos cumplir tu voluntad de instaurar todas las cosas en Cristo.
Él, que vive y reina contigo.

Oración de los fieles
Oremos al Señor nuestro Dios.

1.- Para que la Iglesia sepa anunciar a Cristo. Roguemos al Señor.

2.- Para que los políticos acierten en la solución de los graves problemas. Roguemos al Señor.

3.- Para que crezca entre todos los ciudadanos el sentido de la solidaridad. Roguemos al Señor.

4.- Para que sepamos dar un buen testimonio cristiano. Roguemos al Señor.

Escúchanos, Señor, y concédenos lo que te pedimos. Por Jesucristo nuestro Señor.

Oración sobre las ofrendas
RECUERDA, Señor, que tu Hijo,
que es nuestra paz y nuestra reconciliación,
ha borrado el pecado del mundo con su sangre,
y, al mirar propicio los dones de tu Iglesia,
concédenos, poder llevar a todos la libertad de Cristo.
Él, que vive y reina por los siglos de los siglos.

Antífona de comunión          Cf. Mt 11, 28
Venid a mí todos los que estáis cansados y agobiados, y yo os aliviaré, dice el Señor.

Oración después de la comunión
EL sacramento de tu Hijo que hemos recibido,
aumente, Señor, nuestras fuerzas, para que,
por este misterio de unidad,
nos llenemos de tu amor saludable
y seamos en todas partes constructores de tu paz.
Por Jesucristo nuestro Señor.