Notas para situar el texto

• El comienzo de este texto (22) nos vuelve a situar en lo que empezó en el capítulo 9 (Lc 9, 51): el «camino hacia Jerusalén» (22). Un «camino» en el que Jesús encuentra de todo, camino cargado de vida: «recorría…, enseñando» (22).

• Hay dichos de Jesús que, si no sabemos leerlos en su verdadera perspectiva, nos pueden conducir a una grave deformación de todo el Evangelio. Así sucede con las palabras tan conocidas de este pasaje: «Esforzaos en entrar por la puerta estrecha» (v. 24). Mal interpretadas pueden llevarnos a un rigorismo estrecho, rígido y anti-evangélico en lugar de orientarnos hacia la verdadera radicalidad exigida por Jesús.