Comentario al evangelio – Martes XXVI de Tiempo Ordinario

Tipo de espíritu

Algunos de los discípulos han presenciado la Transfiguración, Pedro ha declarado a Jesús como el Mesías, y Jesús acaba de hablar de su destino pascual… pero los discípulos siguen en un capullo narcisista: se pelean por quién es el más grande entre ellos; impiden que alguien sane a la gente en nombre de Jesús porque no es uno de ellos; y ahora quieren que baje fuego y queme la aldea samaritana porque no fue hospitalaria con ellos… Jesús se vuelve y los reprende. Algunas versiones anteriores de la Biblia nos dicen que los reprendió diciendo: «Ya sabéis de qué espíritu sois. Porque el Hijo del Hombre no ha venido a destruir la vida de los hombres, sino a salvarla» (Versión Reina Valera, 9: 55b-56). Esto debe convertirse en un examen de conciencia diario para los cristianos: «¿Qué clase de espíritu tengo? ¿Es el del tribalismo, los celos, la violencia y la exclusión; o es el de la humildad, la fraternidad, el amor inclusivo y el deleite por el otro?»

Paulson Veliyannoor, CMF