Meditación – Jueves I de Adviento

Hoy es jueves I de Adviento.

La lectura de hoy es del evangelio de Mateo (Mt 7, 21.24-27):

En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: «No todo el que me diga: ‘Señor, Señor’, entrará en el Reino de los cielos, sino el que haga la voluntad de mi Padre celestial. Así pues, todo el que oiga estas palabras mías y las ponga en práctica, será como el hombre prudente que edificó su casa sobre roca: cayó la lluvia, vinieron los torrentes, soplaron los vientos, y embistieron contra aquella casa; pero ella no cayó, porque estaba cimentada sobre roca. Y todo el que oiga estas palabras mías y no las ponga en práctica, será como el hombre insensato que edificó su casa sobre arena: cayó la lluvia, vinieron los torrentes, soplaron los vientos, irrumpieron contra aquella casa y cayó, y fue grande su ruina».

La vida humana se puede edificar sobre roca, sobre arena, sobre humo, sobre castillos en el  aire…

Hemos construido la economía sobre la ambición de poseer, acumular, y la casa se nos hunde.

Hemos construido la vivencia de la fe sobre el yo y la casa común, la comunidad se nos hunde.

El Adviento es oportunidad para edificar nuestra vida en la escucha de la Palabra de Dios y en la puesta en práctica de la misma.

Decir Señor, Señor y no «poner en práctica» es palabrería  que se hunde en el  vacío.

Decir soy cristiano y no soy practicante es contradicción y engaño superficial.

Su Palabra puesta en práctica es el fundamento, es el cimiento, la roca firme, que consolidará  la casa en la paz, la armonía, la esperanza, la alegría, el fraterno compartir. Es Él, el Mesías que va a nacer la fuerza que nos mantendrá en pie en desánimos o dificultades Él es fuerza para vivir, ilusión para edificar convivencia, garantía de futuro salvador.

Reaviva el ánimo, hay esperanza de Salvación porque el Señor viene.

Fr. Isidoro Crespo Ganuza O.P.

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