Liturgia – Viernes I de Adviento

VIERNES DE LA I SEMANA DE ADVIENTO, feria

Misa de feria (morado)

Misal: Antífonas y oraciones propias. Prefacio I o III de Adviento

Leccionario: Vol. II

  • Is 29, 17-24. Aquel día verán los ojos de los ciegos.
  • Sal 26.El Señor es mi luz y mi salvación.
  • Mt 9, 27-31.Jesús cura a dos ciegos que creen en él.

Antífona de entrada
El Señor vendrá con esplendor a visitar a su pueblo con la paz y comunicarle la vida eterna.

Monición de entrada y acto penitencial
En este tiempo de espera, el Adviento, la Palabra de Dios nos da una visión de esperanza. Los poderosos que confían en su propio poder político y en sus alianzas se derrumbarán y serán aplastados, pero los pobres, sordos, ciegos, o sea, los que todavía creen en la presencia y en la acción de Dios en el mundo, verán la salvación. Así lo promete Isaías en nombre de Dios.

Cuando celebramos la eucaristía, profesamos nuestra fe de que Dios, de hecho, comienza, en Jesús, el cumplimiento de su promesa. Él restaura la visión de los ciegos, porque creen. Dios mismo se ha entregado a sí mimo al mundo por medio de Cristo Jesús.

• Jesús, luz de todos los pueblos. Señor, ten piedad.
• Jesús, paz y alegría en los corazones. Cristo, ten piedad.
• Jesús, Dios con nosotros. Señor, ten piedad.

Oración colecta
DESPIERTA tu poder, Señor,
para que merezcamos ser protegidos por ti
y nos veamos libres de los peligros que nos acechan
a causa de nuestros pecados.
Por nuestro Señor Jesucristo.

Oración de los fieles

Pidamos al Señor que seamos siempre alegres y llenos de esperanza, viviendo siempre en el amor de Dios.

1.- Para que aprendamos a ver, más allá de los males de nuestro tiempo, los numerosos signos de bondad, solidaridad y compasión entre los hombres, roguemos al Señor.

2.- Para que sepamos admirar y apreciar todo lo bueno, bello y verdadero en el mundo que nos rodea, roguemos al Señor. 

3.- Para que seamos sensibles y sepamos percibir las necesidades de los otros, aun las silenciadas y escondidas, roguemos al Señor.

Señor Dios nuestro, que eres nuestra luz y nuestra salvación, y en quien tenemos puesta toda nuestra confianza; ten compasión de nosotros, atiende nuestras súplicas e ilumina nuestros corazones, para que no deseemos otra cosa que poder habitar en tu casa por todos los días de nuestra vida. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Oración sobre las ofrendas
QUE los ruegos y ofrendas de nuestra pobreza te conmuevan,
Señor, y al vernos desvalidos y sin méritos propios,
acude, compasivo, en nuestra ayuda.
Por Jesucristo, nuestro Señor.

Prefacio I o III de Adviento

Antífona de comunión Flp 3, 20-21
Aguardamos un Salvador: el Señor Jesucristo. Él transformará nuestro cuerpo humilde, según el modelo de su cuerpo glorioso.

Oración después de la comunión
SACIADOS con el alimento espiritual te pedimos, Señor,
que, por la participación en este sacramento,
nos enseñes a sopesar con sabiduría los bienes de la tierra
y amar intensamente los del cielo.
Por Jesucristo, nuestro Señor.