Liturgia – Jueves III de Cuaresma

JUEVES DE LA III SEMANA DE CUARESMA, feria

Misa de la feria (morado)

Misal: Antífonas y oraciones propias. Prefacio Cuaresma.

Leccionario: Vol. II

            La Cuaresma: Vigilar para no cerrarse a la salvación.

  • Jer 7, 23-28. Esta es la gente que no escuchó la voz del Señor, su Dios.
  • Sal 94. Ojalá escuchéis hoy la voz del Señor: «No endurezcáis vuestro corazón».
  • Lc 11, 14-23. El que no está conmigo está contra mí.

Antífona de entrada
Yo soy la salvación del pueblo, dice el Señor. Cuando me llamen desde el peligro, yo les escucharé y seré para siempre su Señor.

Monición de entrada y acto penitencial
Preparemos bien nuestro corazón y afinemos nuestros oídos para escuchar bien la Palabra de Dios hoy, porque a eso nos llama la liturgia de este día.

Atentos y participando activamente de esta celebración, comencemos con el canto de entrada. De pie, por favor.

  • Señor, ten misericordia de nosotros.
    — Porque hemos pecado contra Ti.
  • Muéstranos, Señor, tu misericordia.
    — Y danos tu salvación.

Oración colecta
INVOCAMOS humildemente, Señor, tu grandeza
para que, a medida que se acerca la fiesta de nuestra salvación,
vaya creciendo en intensidad nuestra entrega
para celebrar dignamente el Misterio pascual.
Por nuestro Señor Jesucristo.

Reflexión
Los excepcionales milagros realizados por Jesús le atraen la admiración de los sencillos y la ira de los pretenciosos. Éstos –al no reconocerlo como el enviado del Padre– llegan incluso a atribuir tales prodigios a la sagaz intervención del diablo. De ahí que osen llegar a pedirle acciones todavía más portentosas e incluso más extraordinarias. Jesús entonces desenmascara su hipocresía y los invita a hacer una opción radical: el que no está con Él, comprometido en la lucha contra el mal, estará simple y llanamente bajo el dominio del Maligno.

Oración de los fieles
Con corazón agradecido por todas sus bendiciones, dirijamos a Dios nuestras oraciones.

1.- Por la Iglesia y por todas las comunidades parroquiales, para que vivan en una escucha profunda de la Palabra de Dios, y sientan como propia la misión de orar por la conversión de todos los hermanos que aún están atados por el mal. Roguemos al Señor.

2.- Por todos los consagrados, especialmente por aquellos que ejercen el ministerio del exorcismo, para que encuentren siempre en la comunión con el Señor Jesús la fuerza para combatir el mal y que, fuertes en la fe y sostenidos el Espíritu Santo, actúen con coraje y generosidad con las personas que se confían a ellos. Roguemos al Señor.

3.- Por aquellos que tienen algún cargo en el gobierno de las naciones,  para que se pongan al servicio del bien y no del mal; para que aprendan a ver las necesidades del pueblo que han sido llamados a gobernar, optando por promover y aprobar leyes que defiendan sobre todo a los más débiles. Roguemos al Señor.

4.- Por aquellos que están gravemente enfermos, por quienes están cerca de la muerte y son tentados por el desánimo, para que, contemplando al Crucificado, encuentren la fuerza para abrazar con esperanza la cruz, con la certeza de que el Señor los acompaña en su sufrimiento cotidiano y en el paso hacia el encuentro con Él. Roguemos al Señor.

5.- Por todos los aquí presentes, para que la Palabra que hemos escuchado la atesoremos en nuestros corazones y la pongamos en práctica en nuestra vida cotidiana. Roguemos al Señor.

Padre celestial, que nos llamas a seguirte sin titubeos, acoge nuestra oración y concédenos una mirada pura para reconocer los signos de tu presencia entre nosotros y líbranos del mal. Por Cristo nuestro Señor. Amén.

Oración sobre las ofrendas
SEÑOR preserva de toda maldad a tu pueblo,
para que sus ofrendas sean gratas a tus ojos,
y no permitas entregarse a los falsos placeres
a quien prometes alcanzar los premios de tu verdad.
Por Jesucristo, nuestro Señor.

Prefacio de Cuaresma

Antífona de comunión          Sal 118, 4-5

Tú promulgas tus mandatos para que se observen exactamente. Ojalá esté firme mi camino para cumplir tus decretos.

Oración después de la comunión
PRESTA benigno tu ayuda, Señor,
a quienes alimentas con tus sacramentos,
para que consigamos tu salvación
en la celebración de estos misterios
y en la vida cotidiana.
Por Jesucristo, nuestro Señor.

Oración sobre el pueblo
CONFIADOS en tu misericordia,
imploramos, Señor, tu clemencia,
pues, así como hemos recibido de ti lo que somos,
por tu gracia, procuremos desear el bien
y poner en práctica lo deseado.
Por Jesucristo, nuestro Señor.

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