Feeds:
Entradas
Comentarios

Archive for the ‘Navidad’ Category

Para la catequesis de los más peques.

Epifanía del Señor

Domingo II de Tiempo Ordinario

Anuncios

Read Full Post »

Para la catequesis de los más peques.

Epifanía del Señor

Epifanía del Señor

 

Descargar

Bautismo del Señor

Read Full Post »

Señor, Dios, dueño del tiempo y de la eternidad,
tuyo es el hoy y el mañana, el pasado y el futuro.
Al terminar este año quiero darte gracias
por todo aquello que recibí de TI.
Gracias por la vida y el amor, por las flores, el aire y el sol,
por la alegría y el dolor, por cuanto fue posible y por lo que no pudo ser.
Te ofrezco cuanto hice en este año, el trabajo que pude realizar
y las cosas que pasaron por mis manos y lo que con ellas pude construir.
Te presento a las personas que a lo largo de estos meses amé,
las amistades nuevas y los antiguos amores,
los más cercanos a mí y los que estén más lejos,
los que me dieron su mano y aquellos a los que pude ayudar,
con los que compartí la vida, el trabajo, el dolor y la alegría.
Pero también, Señor hoy quiero pedirte perdón,
perdón por el tiempo perdido, por el dinero mal gastado,
por la palabra inútil y el amor desperdiciado.
Perdón por las obras vacías y por el trabajo mal hecho,
y perdón por vivir sin entusiasmo.
También por la oración que poco a poco fui aplazando
y que hasta ahora vengo a presentarte.
Por todos mis olvidos, descuidos y silencios nuevamente te pido perdón.
En los próximos días iniciaremos un nuevo año
y detengo mi vida ante el nuevo calendario aún sin estrenar
y te presento estos días que sólo Tú sabes si llegaré a vivirlos.
Hoy te pido para mí y los míos la paz y la alegría,
la fuerza y la prudencia, la claridad y la sabiduría.
Quiero vivir cada día con optimismo y bondad
llevando a todas partes un corazón lleno de comprensión y paz.
Cierra Tú mis oídos a toda falsedad
y mis labios a palabras mentirosas, egoístas, mordaces o hirientes.
Abre en cambio mi ser a todo lo que es bueno:
que mi espíritu se llene sólo de bendiciones y las derrame a mi paso.

Padre Tomás del Valle-Reyes

Read Full Post »

En Navidad

Es difícil detectar El Anuncio
entre tantos anuncios que nos invaden.
¿Existe aún la Navidad?
¿Navidad es Buena Nueva?
¿Navidad es también Pascua?
Sabemos que «no hay lugar para ellos».
Sabemos que hay lugar para todos,
hasta para Dios…

El buey y la mula,
huyendo del latifundio,
se han refugiado en los ojos de este Niño.

El hambre no es sólo un problema social,
es un crimen mundial.
Contra el Agro-Negocio capitalista,
la Agro-Vida, el Bien-Vivir.

Todo puede ser mentira,
menos la verdad de que Dios es Amor
y de que toda la Humanidad
es una sola familia.

Dios continúa entrando por abajo,
pequeño, pobre, impotente,
pero trayéndonos su Paz.
Doña María y el señor José
continúan en la comunidad.
La Veva continúa siendo tapirapé.

La sangre de los mártires
continúa fecundando la primavera alternativa.
Los cayados de los pastores,
(y del Parkinson también),
las banderas militantes,
las manos solidarias
y los cantos de la juventud
continúan alentando la Caminada.

Las estrellas sólo se ven de noche.
Y de noche surge el Resucitado.
«No tengan miedo».
En coherencia, con tesón y en la Esperanza,
seamos cada día Navidad,
cada día seamos Pascua.

Amén, Axé, Awire, Aleluia.
(Navidad 2011)

Pedro Casldáliga

Read Full Post »

1.- Monición de entrada

Nos reunimos hoy, último día y última eucaristía del año, para agradecer a Dios lo que nos ha dado en este 2016 y para pedirle perdón por nuestros fallos y limitaciones. Al mismo tiempo, le pedimos ayuda en el umbral del 2017, para comenzarlo con paz. Cada uno de nosotros y nosotras hemos caminado por la senda de nuestra vida, hemos trabajado y hemos descansado, hemos sido felices y hemos sufrido. A nuestro alrededor hemos visto caminar a nuestros hermanos, hombres y mujeres, desde los más cercanos hasta los más lejanos. Todos ellos forman parte de nuestra vida y hoy, al terminar el año, es bueno recordarlos. De todos hemos aprendido. Recordamos en esta eucaristía, de un modo especial, a todos los que, en estos años de crisis, han vivido en el dolor, en la angustia, en la desesperanza, cerca y lejos de nosotros. Y ponemos nuestro mundo en manos de Dios, nuestro Padre, señor del tiempo, de nuestras vidas y de la historia.

Saludo

Que el Dios de Paz, hecho niño en Jesús por la fuerza del Espíritu, esté siempre con todos nosotros.

Acto penitencial

Ahora, en silencio, oremos y pidamos perdón por lo que nosotros hemos contribuido, a lo largo del año, a hacer menos agradable la vida a los demás.

  • Se nos va el tiempo, Señor. Hubiéramos querido hacer muchas cosas. Pero no las hemos hecho. SEÑOR, TEN PIEDAD.
  • Se nos va el tiempo, Señor. Pudimos apoyar con más fuerza la paz y la justicia. Pero no nos hemos atrevido. CRISTO, TEMN PIEDAD.
  • Se nos va el tiempo, Señor. Pudimos amar más y mejor. Pero no lo hemos hecho. SEÑOR, TEN PIEDAD.

Pero no queremos mirar hacia atrás. Como a Abrahán, nos dices que vivamos de cara al futuro. Tu tiempo, siempre futuro, es nuestro tiempo. Sabemos de tu amor y con amos en ti. Por eso queremos seguir caminando, con tu gracia y tu fuerza. Te lo pedimos…

ORACIÓN DE ACCIÓN DE GRACIAS

Te alabamos, Padre nuestro, con los que saben alabarte. Te alabamos con la alabanza de tu Hijo Jesucristo y el canto del Magníficat de la Virgen María. Te alabamos con el cántico al hermano sol, de Francisco de Asís.

Te alabamos con la oración pequeña de los niños, de cuyos labios brota la mejor alabanza.

Te alabamos con las campanas de n de año, que nos hablan de ti como Señor del tiempo y de nuestra alegría de vivir.

Te damos gracias por el año de vida que nos diste y por el año de historia que has hecho con nosotros.

Y te alabamos también por los responsables de la Iglesia, que custodian la herencia de la fe. Y por los profetas cristianos que la interpretan por las voces del Espíritu y los signos de los tiempos.

Te alabamos por la luz incesante con que esclareces, desde el Evangelio, el destino del ser humano y la liberación de los pobres.

Y de nuevo alabado seas por los hombres y mujeres de buena voluntad o de voluntad negociadora que han trabajado por mejorar el mundo.

Alabado seas, Padre por los que han servido al prójimo en caridad, en justicia, en promoción humana, por los que enseñan a los que no saben leer o no conocen la lengua del país. Por los que enseñan a pensar y opinar en una sociedad que se aprovecha de la ignorancia de los sencillos.

Y con alegría te alabamos por todos los nacidos este año, llamados a compartir con nosotros la mesa de la tierra y tu Reino.

En ti, Señor, esperamos un año y otro año, y sabemos que nuestra esperanza no será defraudada para siempre.

Profecía del Año Viejo

(a partir de un texto de Alberto Iniesta, obispo. Tal vez en el momento del Envío)

1.- Hermanos:
La Nochevieja no es un invento de la Iglesia,
no es una esta litúrgica.
Pero es una esta del hombre
y es, por tanto, también una esta nuestra.

2.- Es una esta agridulce,
donde el hombre expresa sin saberlo
su afán de futuro, su deseo de eternidad,
su esperanza secreta, inconfesada y vergonzante,
pero a la vez radical y profunda, de resurrección.

1.- Si tiene usted más barriga, pero más corazón;
si tiene usted más arrugas, pero más amor;
si tiene usted más años, pero menos egoísmo …
¡Feliz Año Nuevo!

2.- Si ha luchado por el hombre y piensa seguir haciéndolo;
si levantó a los caídos en el camino;
si escuchó al que necesitaba explayarse con alguien;
si visitó al solitario;
si colaboró para remediar injusticias;

1.- Si ensayó tenazmente, mil y mil veces,
ser bueno y portarse como un hombre,
aunque en este momento compruebe 
que todavía es un calamidad;
si gastó trescientos sesenta y cinco días
en ayudar a su prójimo en lo que podía
sin olvidar que también Dios Padre es su prójimo,
¡Feliz Año Nuevo!

2.- Hermanos:
Cristo es nuestro tiempo.
Cristo es nuestro futuro.
Cristo no juega con nosotros
cuando nos dice con su mayor seriedad
a la vez que con enorme alegría:
¡Feliz Año Nuevo!

Alberto Iniesta, obispo

Read Full Post »

Está tan desfigurada que parece casi imposible hoy ayudar a alguien a comprender el misterio que encierra la Navidad. Tal vez hay un camino, pero lo ha de recorrer cada uno. No consiste en entender grandes explicaciones teológicas, sino en vivir una experiencia interior diferente.

Lo primero es prepararse. Las grandes experiencias de la vida son un regalo, pero de ordinario, solo las viven aquellos que están dispuestos a recibirlas. Para vivir la experiencia de la Navidad hay que prepararse por dentro.

¿Quieres conocer el misterio de la Navidad?

El evangelista Mateo nos viene a decir que Jesús, el niño que nace en Belén, es el único al que podemos llamar con toda verdad “Emmanuel”, que significa “Dios con nosotros”. Pero, ¿qué quiere decir esto?, ¿cómo puedes “saber” que Dios está contigo?

Ten el valor para quedarte a solas contigo mismo. Busca un lugar tranquilo y sosegado. Escúchate a ti mismo. Acércate silenciosamente a lo más íntimo de tu ser. Es fácil que experimentes una sensación tremenda: ¡Qué solo estás en la vida!. ¡Qué lejos están todas esas personas que te rodean y a las que te sientes unido por el amor! Te quieren mucho, pero están fuera de ti.

Sigue en silencio. Tal vez sientas una impresión extraña: tú vives porque estás enraizado en una realidad inmensa y desconocida. ¿De dónde te llega la vida? ¿Qué hay en el fondo de tu ser? Si eres capaz de “aguantar” un poco más el silencio, probablemente empieces a sentir temor y, al mismo tiempo, pazEstás ante el misterio último de tu serLos creyentes lo llaman Dios.

Abandónate a ese misterio con confianza. Dios te parece inmenso y lejano. Pero si te abres a Él, lo sentirás cercano. Dios está en ti sosteniendo tu fragilidad y haciéndote vivir. No es como las personas que te quieren desde fuera. Dios está en tu mismo ser.

Según K. Rahner, “esta experiencia del corazón es la única con la que se puede comprender el mensaje de fe de la Navidad: Dios se ha hecho hombre”Ya nunca estarás solo. Nadie está solo. En todos nosotros está Dios. Ahora sabes “algo” de la Navidad. Puedes celebrarla, disfrutar y felicitar. Puedes gozar con los tuyos y ser más generoso con los que sufren y viven tristes.

José Antonio Pagola

Read Full Post »

“Si tienes deudas, págalas.                             

La Navidad es justicia”                                                

No me refiero solamente a las deudas materiales. Estas, desde luego, habrá que pagarlas o perdonarlas. Y no mires sólo a tu alrededor. Piensa en las pueblos del tercer mundo, con los que estamos siempre en deuda.

Hay otras deudas que también tenemos que pagar: las deudas del amor. A un hermano le debes una palabra, a otro una satisfacción, a otro un servicio, a otro un rato de tu tiempo, a éste una visita, a aquél una felicitación, a todos más comprensión y ayuda.

«Si tienes enemigos, reconcíliate.

La Navidad es paz»

En la Navidad, Dios y el hombre se abrazaron; reconciliación definitiva. El pregón navideño proclama la paz de Dios para todos los hombres.

Pues si Dios ha perdonado a todos los hombres, también nosotros debemos perdonarnos mutuamente. Se acabaron los resentimientos. Sal con las manos abiertas, dispuesto a reconciliarte con todo. Sal en busca del enemigo y mata la enemistad. Quien no perdona y aún vive con rencores, no está capacitado para celebrar al Príncipe de la Paz. Sigue cantando el pregón navideño; sé tú mismo un pregón de paz.

José Antonio Pagola

Read Full Post »

Older Posts »

A %d blogueros les gusta esto: