Feeds:
Entradas
Comentarios

Archive for the ‘Oración’ Category

Oración

«Ayúdame, Señor, para que mis ojos se hagan misericordiosos y no sospechen ni juzguen a nadie por su apariencia, sino que aprendan a ver la belleza del corazón del hermano.

Ayúdame, Señor, para que mi oído se haga misericordioso…

Ayúdame, Señor, para que mi lengua se haga misericordiosa, y no hable mal de los cercanos, sino que tenga palabras de consuelo y perdón.

Ayúdame, Señor, para que mis manos se hagan misericordiosas y llenas de obras buenas…

Ayúdame, Señor, para que mi corazón se haga misericordioso,

y pueda sentir los sufrimientos de los hermanos».

 

Mt 25, 31 – 46

« 31 Pero cuando el Hijo del hombre venga en su gloria, y todos los ángeles con él, entonces se sentará en el trono de su gloria 32 y serán congregadas delante de él todas las naciones. Y él separará a los unos de los otros, como el pastor separa las ovejas de los cabritos, 33 y pondrá las ovejas a su derecha y lo s cabritos a su izquierda.

34 Entonces dirá el rey a los de su derecha: “Venid, benditos de mi Padre; heredad el reino preparado para vosotros desde la creación del mundo. 35 Porque tuve hambre y me disteis de comer, tuve sed y me disteis de beber, fui forastero y me hosped asteis, 36 estuve desnudo y me vestisteis, enfermo y me visitasteis, en la cárcel y vinisteis a verme ” .

37 Entonces los justos le responderán : “ Señor, ¿ cuándo te vimos con hambre y te alimentamos, o con sed y te dimos de beber? 38 ¿ cuándo te vimos forastero y te hospedamos, o desnudo y te vestimos? 39 ¿ cuándo te vimos enfermo o en la cárcel y fuimos a verte? ”.

40 Y el rey les dirá: “ En verdad os digo que cuanto hicisteis a uno de estos hermanos míos más pequeños, a mí me lo hicisteis ”.

 41 Y entonces dirá también a los de su izquierda: “ Apartaos de mí, malditos, al fuego eterno preparado para el diablo y sus ángeles. 42 Porque tuve hambre y no me disteis de comer, tuve sed y no me disteis de beber, 43 fui forastero y no me hospedasteis, estuve desnudo y no me vestisteis, enfermo y en la cárcel y no me visitasteis”.

44 Entonces, dirán también éstos: “Señor, ¿cuándo te vimos hambriento o sediento, o forastero o desnudo, o enfermo o en la cárcel, y no te asistimos?”.

45 Entonces les responderá: “ En verdad os digo que c uanto no hicisteis a uno de estos más pequeños, tampoco me lo hicisteis a mí”.

46 Y éstos irán a un castigo eterno , y los justos a una vida eterna ».

¡PALABRA DEL SEÑOR!

 

CONTEXTO 

Con esta grandiosa escena del Juicio Final (25, 31 – 46), se pone punto final al Discurso Escatológico, y con el comienzo del capítulo 26, se inicia el relato de la Pasión, Muerte y Resurrección de Jesús (26 – 28). El texto culmina la línea de responsabilidad humana, que venía apareciendo los domingos anteriores. Pero con una especificidad: el texto dice de forma impresionante que la relación con Jesús no puede disociarse de las relaciones con las personas concretas necesitadas, que lo representan esencialmente. Es la última instrucción extensa de Jesús a sus discípulos, por eso tiene gran importancia. Con la fiesta de Jesús, Rey y Señor de toda la historia, que celebramos hoy, termina el año litúrgico, especialmente centrado en Mateo, y comienza un nuevo año, un nuevo adviento, una nueva oportunidad para seguir creciendo como creyentes y discípulos.

TEXTO

Este evangelio tiene 2 partes principales, encuadradas por una introducción (vv. 31 – 33), que describe el escenario del juicio, y por la conclusión (v. 46), que señala el destino definitivo de los justos y de los que carecen de amor. Entre ambas, hay dos diálogos entre los examinados y el juez universal, ahora calificado de “rey”: vv. 34 – 40 y vv. 41 – 45. Los diálogos contienen la fundamentación del juicio y la autodefensa de los acusados. Ambos emplean un vocabulario similar: a la sentencia (vv. 34 y 41) sigue la fundamentación (vv. 35 – 36 y 42 – 43), la réplica al juez de los encausados (vv. 37 – 39 y 44), y la solemne respuesta del rey con dos “dichos – amén” (vv. 40 y 45). A medida que avanza el texto, es más clara la tendencia a condensar y abreviar.

 

ELEMENTOS INTERESANTES

La llamada a poner en juego los talentos, que recibíamos el domingo pasado, tiene aquí una especificación: la atención a personas en estado de necesidad, el amor solidario. Sobre la identidad de los “hermanos más pequeños”, que aparecen en el texto sin participar en él, hay muchas posiciones: la interpretación universal (= todas las personas necesitadas de la Tierra); la interpretación eclesial (= miembros necesitados de la comunidad cristiana); la interpretación reducida (= misioneros cristianos). En cualquiera que se tome, la importancia estri ba en tomar muy en serio el precepto del amor, enseñado y vivido por Jesús: nos ofrece ojos nuevos para ver y sentir de modo nuevo al necesitado y a Dios.

• Hermoso juego de palabras entre el “entonces” (tóte) y el “cuándo” (póte): hacer memoria (¿cuándo?) y hacer historia (entonces): hacer concreta nuestra opción por la justicia, la solidaridad y el amor.

• Es impresionante la suprema autoridad de Jesús: gloria, ángeles, sentarse en el trono, pastor, rey. Por eso mismo resulta tan paradójica la identifica ción de un personaje tal, con las personas más necesitadas, más “pequeñas”. ¿Nuestra fe y seguimiento de Jesús nos llevan a acercarnos a los “insignificantes” de este mundo?

• El juicio resulta tener un final sin salida, porque todos podemos ser ovejas (¿ quién no ha visitado un enfermo, por ejemplo?), pero todos podemos ser cabritos (¿quién ha visitado a todos los enfermos?). Además, el reino está preparado para todos (en el “vosotros” pueden caber todos), pero el fuego eterno está preparado para el diablo y sus ángeles. La clave de interpretación no es, pues, la salvación o condenación eterna del lector.

• Lo realmente destacable son las palabras de autoridad de Jesús: “En verdad os digo”. La identificación de todo necesitado con el propio Jesús: Al margen del ‘sacramento del prójimo’ no hay camino hacia Dios (G. Gutiérrez). Estamos ante el ejemplo bíblico más impresionante de las “metamorfosis” de Dios: Él entra en la historia para poder encontrarle en el sufriente. Los hambrientos, sedientos, extranjeros, desnudos, enfermos y presos son iconos del mundo sufriente, pero también presencia de Dios; ellos posibilitan el encuentro con Dios .

 

Paso 1 Lectio: ¿Qué dice el texto? Atiende todos los detalles posibles. Imagina la escena. Destaca todos los elementos que llaman la atención o te son muy significativos. Disfruta de la lectura atenta. Toma nota de todo lo que adviertas.

Paso 2 Meditatio: ¿Qué me dice Dios a través del texto? Atiende a tu interior. A las mociones (movimientos) y emociones que sientes. ¿Algún aspecto te parece dirigido por Dios a tu persona, a tu situación, a alguna de tus dimensiones?

Paso 3 Oratio: ¿Qué le dices a Dios gracias a este texto? ¿Qué te mueve a decirle? ¿Peticiones, alabanza, acción de gracias, perdón, ayuda, entusiasmo, compromiso? Habla con Dios…

Paso 4 Actio: ¿A qué te compromete el texto? ¿Qué ha movido la oración en tu interior? ¿Qué enseñanza encuentras? ¿Cómo hacer efectiva esa enseñanza?

Anuncios

Read Full Post »

¡Señor Jesús qué desengaño, a lo mejor,
se llevará o nos llevaremos más de uno!
O ¡qué sorpresa más agradable
algunos tendrán en el momento
de encontrarse con Dios Padre!
Sí, unos se encontrarán con un billete
para el cielo sin, a lo mejor,
jamás pensar en ello!
Es cierto que la fe cristiana,
en muchos aspectos,
es complicada, no fácil de entender.
Pero en lo esencial
¡qué clarísima que es!
Todo está en amar.
Así de sencillo.
Todo está en solidarizarse
con los necesitados de nuestro mundo.
¡Qué bonito que lo has hecho,
Señor Jesús!
Este mundo es un gran carnaval,
en el que Tú estás disfrazado
permanentemente en los que sufren,
en los que se lo pasan mal.
Y es curioso que para Ti no cuenta
en este caso la bondad
o la malicia de las personas.
Esto no es fácil de entender.
Si te hubieses quedado,
en los que decimos que son buenos…,
pero no, Tú te quedas
en los que lo pasan mal
independientemente de si son tenidos
por buenos o por malos.
Tú, Señor Jesús, estás en el preso,
en el inmigrante, en el transeúnte,
en los que sufren la soledad,
en las personas del Tercer Mundo,
en el parado,
en los que vienen o intentan
llegar a Europa en cayucos,
en los que mueren en la travesía, etc.
¡Qué lección más bonita para la humanidad!
Gracias, Señor Jesús,
por esta ocurrencia tan llamativa,
gracias por esa presencia tuya tan próxima.
Perdón, Señor Jesús,
porque muchas veces este mundo
te maltrata ahora,
a lo mejor nosotros también,
como hicieron, en otro tiempo,
en el Calvario.
La Cruz, tu cruz, continúa plantada
en lo alto del mundo,
en todos los rincones del planta
y allí están los crucificados de ahora
y los que te ven pasan de largo…
Algunos o tal vez muchos, Tú lo sabes,
se acercan para acompañarte,
para curar tus heridas,
para cubrir tu cuerpo,
para defender tu dignidad.
Señor Jesús, haz que no seamos insensibles
a los sufrimientos humanos.
Pero al mismo tiempo, Señor,
que no nos contentemos con mirar,
con tomar conciencia
de las deshumanizaciones;
que como Tú hiciste y nos dices hoy
que nos atrevamos a visitar,
a vestir, a dar de comer, a escuchar,
a enseñar, a caminar con….
Así un día nos dirás:
Venid vosotros, benditos de mi Padre;
heredad el Reino
preparado para vosotros
desde la creación del mundo.
Porque tuve hambre y me disteis de comer, tuve sed y me disteis de beber,
fui forastero y me hospedasteis,
estuve desnudo y me vestisteis,
enfermo y me visitasteis,
en la cárcel y vinisteis a verme.

Read Full Post »

Oremos al Padre que nos ha brindado a su Hijo como Rey Bueno.

• Por la Iglesia, para que evite toda tentación de apropiación del reinado de Cristo, a ella encomendado, y se muestre siempre en actitud humilde, como quien se sabe que es siervo y amigo. Roguemos al Señor.

• Por todas las personas e instituciones que ayudan a los demás, para que, en esa libertad y generosidad de dar «sin esperar nada a cambio», el Señor les conceda el gozo de saberse en su amistad y sintonía. Roguemos al Señor.

• Por la universalidad del proyecto del Reino de Cristo, para que siempre evite toda exclusión y todo rechazo hacia las personas, sea cual fuere su situación. Roguemos al Señor.

• Por nosotros, para que erradiquemos toda excusa que tenga que ver con la ayuda a los demás. Roguemos al Señor.

• Por todos los aquí presentes, para que el Espíritu de Cristo, Rey del universo, nos mueva a responder a su llamada de amor con un Amén que brote desde el corazón y nos ayude a encarnar más nuestro camino de fe. Roguemos al Señor.

A ti, Padre, te lo pedimos por intercesión de Jesucristo, rey del universo.

Read Full Post »

Oración de la comunidad

Oración para las vísperas del domingo en comunidad.

Oración de la comunidad

Read Full Post »

Oración para la mañana en la semana del 18 al 22 de noviembre, con los materiales publicados por los salesianos.

Buenos días 7-11 septiembre. Infantil

Buenos días 18 al 22 noviembre. Ed Infantil

 

Buenos días 7-11 septiembre. Ed. Primaria

Buenos días 18 al 22 de noviembre. Ed. Primaria

 

Historia del Corpus Christi

Buenos días 18 al 22 de noviembre. Ed. Secundaria

 

Descargar

Buenos días 18 al 22 de noviembre. Bachiller

Read Full Post »

En esta petición del Padrenuestro, nos acercamos al Padre con una súplica: no nos abandones ante todo lo que no nos construye como personas, ante lo que me aleja de mis hermanos y ante todo lo que me aparta de Dios. Reconocemos que somos frágiles y que necesitamos de tu ayuda para seguirte y no apartarte del centro de nuestras vidas. Padre, tu amor es el que nos levanta y nos transforma una y otra vez cuando caemos.

Tú, el Cristo, que buscas incansablemente 
aquél que te busca y se cree alejado de Ti; 
haz que, en todo momento, sepa dejar mi espíritu en tus manos. 
Cuando todavía te busco, tú ya me has encontrado. 
Y, si mi plegaria es pobre, al menos sé 
que Tú me escuchas mucho más de lo que puedo imaginar y creer. 
Señor, no te pido en absoluto que me libres de los peligros, 
sino decisión para afrontarlos. 
No te imploro que ahorres los dolores, 
sino firmeza para soportarlos. 
No te suplico, angustiado, la salvación. 
Sólo pido esperanza para ganar, pacientemente mi libertad. 
Pero déjame sentir, Señor, 
tu mano que me acompaña en los momentos difíciles.
 
Descargar

No nos dejes caer en la tentación

Read Full Post »

¿A quien dices, Señor Jesús, esta alabanza?
¡Qué contentos nos ponemos
cuando se reconoce nuestro esfuerzo,
nuestra entrega, nuestro trabajo
bien hecho,
nuestra buena obra, etc!

Somos humanos y eso refuerza
nuestra autoestima.
A lo mejor incluso llegamos a descubrir
la presencia de Dios en nosotros
que nos ha empujado.

Normalmente solemos fijarnos más
en lo negativo
que hacen las personas
que los gestos positivos,
así somos.

Tú, Señor Jesús, lo valoras todo.

Tú. Señor Jesús,
nos dices que lo tendrás todo en cuenta
por pequeño que sea lo que hacemos,
como ya hiciste con aquella viuda
que puso en el cepillo del templo
una pequeña moneda, la única que llevaba.
Pero hoy, Señor Jesús,
Tú nos estás diciendo
que hemos sido unos agraciados,
nos ha tocado la lotería.
Hemos sido colmados de muchos dones.
Dios Padre nos ha enriquecido:
nos ha dado la vida, ha creado el mundo
y lo ha hecho para nosotros.
Dios Padre te ha mandado a Ti, Jesús,
al mundo
para ser Luz del mundo, nuestra Luz
y hacernos hijos de Dios,
miembros de la familia de Dios.
Tenemos además la Palabra de Dios
a nuestro alcance, los Sacramentos…
y qué decir de tantos dones, cualidades…
con las que Dios Padre nos ha enriquecido:
inteligencia, bondad, compasión, amistad,
capacidad para trabajar y la fe
que es lo más grande…

Gracias, Señor Jesús,
por tantos dones
con que nos habéis enriquecido.
No siempre pienso en ello,
pero ahora, hoy, te quiero dar las gracias por todos
y cada uno de los dones
con que Tú nos has enriquecido.

Según tu parábola, Señor Jesús,
no basta con reconocer que hemos sido agraciados,
que tenemos unos dones.
Es preciso que eso que Tú nos has dado
lo sepamos aumentar.
Es preciso que trabajemos
para dar crecimiento a todo lo que Tú
has puesto en nosotros.
Es preciso que lo que Tú nos has dado
lo pongamos al servicio de la humanidad.

Es sólo entonces cuando,
llegado el momento, nos dirás
“ Empleado fiel y cumplido,
por haber sido fiel en lo poco,
te daré una recompensa…”.
Ayúdame, Señor Jesús,
a saber descubrir, reconocer,
los dones que Tú me has dado.
Y a darte gracias por todo
y cada uno de esos dones.
Ayúdame a no ser perezoso
y a saber incrementar todo lo que Tú,
Señor Jesús, has depositado en mi persona,
en mi familia, en mi comunidad,
en mi barrio, en mi pueblo,
en mi Asociación…
Perdón, Señor Jesús,
porque a veces soy como el siervo
que esconde bajo tierra lo que ha recibido de su Señor.
¡Cuántas veces me dejo llevar por la pereza
y no coopero con lo que Dios ha sembrado
en mi persona!
Perdón Señor, por mi falta de cooperación
en tu Proyecto y por no incrementar
los dones, gracias, talentos…
que Tú me has dado.
Ten misericordia de mí.
Perdóname, Señor Jesús.

Read Full Post »

Older Posts »

A %d blogueros les gusta esto: