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Archive for the ‘Pastoral adolescentes’ Category

Hablar sobre la muerte supone todo un desafío para los padres y educadores. La muerte forma parte del capítulo de preguntas, experiencias y emociones fuertes de la vida de todo humano y el niño no está exento de vivirlas. Pronto surgirá en él la pregunta sobre la muerte, incluso antes de que nos demos cuenta, aunque la edad va a limitar su capacidad de comprensión y de respuesta. Suele decirse que hasta los 6-9 años la muerte para el niño es algo atemporal y reversible (y así lo percibe a través de los dibujos animados). Es a partir de los 9 años cuando entienden la muerte como algo irreversible. ¿Cuándo hablar al niño de la muerte? ¿Cómo acompañarle y responder a sus preguntas, acomodándonos a sus diferentes edades y circunstancias? En primer lugar, hay que distinguir dos momentos muy diferentes: cómo hablar de la muerte con los niños en la vida ordinaria, y cómo hacerlo en los momentos vivenciales fuertes.

Cómo hablar de la muerte en la vida ordinaria.

1.- Pueden servir de ayuda estos consejos: Parece un tema un poco tabú y de mal gusto, pero será mucho mejor haber hablado del tema con el niño, antes de que tenga que enfrentarse a situaciones emotivamente fuertes. En esos momentos fuertes le servirá de ayuda todo lo hablado con anterioridad.

2.- Utilizar explicaciones breves y sencillas. El niño no es capaz de absorber y procesar mucha información, sobre todo en las edades más tempranas. Una explicación clara y sencilla que propone el doctor Earl A. Grollman sería hablar en términos de la ausencia de las funciones vitales conocidas (no respiran, ni comen, ni hablan, ni piensan ni sienten,…).

3.- Comprobar si el niño ha comprendido el mensaje: los niños confunden frecuentemente lo que escuchan. Conviene repetir el mensaje, pues, la repetición es un método importante en el aprendizaje de los niños.

4.- Aprovechar oportunidades sin carga emocional: por ejemplo, la muerte de las flores, árboles, insectos o pájaros. O también la muerte de alguna persona mediáticamente famosa. Esos momentos pueden generar preguntas sobre nuestra propia mortalidad.

5.- Dependiendo de las convicciones y creencias personales, hay que ser capaz de decir “no conozco la respuesta” con sencillez, en lugar de expresar cosas en las que no se creen. En todo caso, reconocer y respetar las creencias de otras personas.

6.- Si se parte de una familia creyente, aprovechar el mensaje sencillo de un Padre bueno que nos tiene preparado un sitio en el cielo, sin entrar en muchos detalles.

Cómo hablar de la muerte en los momentos vivenciales fuertes

Acompañar a los niños en esos momentos vivenciales fuertes, suele ser frecuentemente un reto difícil para muchos padres y educadores. Yo voy a tratar de resumir una serie de pautas en las que suelen estar de acuerdo los expertos. Lo haré, convirtiéndolas en una especie de decálogo.

1.- Cada experiencia de muerte es distinta y hay que encararla desde las circunstancias, sentimientos y creencias propias.

Entre la experiencia de muerte que pueda vivirse a través de la tele, y aquellas que nos tocan vivir de cerca, hay todo un abanico de posibilidades, atendiendo a diferentes factores de edad, sensibilidad y circunstancias. Por eso, aunque se puedan ofrecer unas pautas generales, es inevitable la aplicación particular o las múltiples situaciones posibles.

2.- Aceptar la realidad, sin ocultarla ni disfrazarla:

El primer paso que hay que dar con los niños es que aprendan a aceptar la realidad. Tenemos que entender y aceptar que la muerte es el final natural de la vida de todo ser vivo. La muerte forma parte de la vida y tienen que aprender a asumir este hecho con claridad, como algo universal e irreversible. Hay padres que con el argumento de “proteger a sus hijos”, intentan distanciarles lo más posible del duelo familiar, distrayéndoles, disfrazando el tema o evitando hablar de él. No hay que confundirles con explicaciones ambiguas, que les hagan pensar que se han ido de viaje, etc. También hay que evitar expresiones que inducen al equívoco y la confusión en los niños, especialmente en edades tempranas: por ejemplo los eufemismos “sueño eterno”, “descanso eterno”, “se marchó”, etc. Pueden incluso producir miedos a la hora de dormir o viajar.

3.- El momento de la comunicación: Cuando la muerte se hace inevitable y pertenece al entorno próximo del niño, se le debe comunicar. De manera sencilla, en el momento oportuno y sin tener por qué ocultar sentimientos. Será normal que el sentimiento de tristeza se haga presente en la comunicación y se visibilice en la familia.

4.- Respuestas adecuadas y tono de voz adecuado a la edad: Normalmente los niños no van a preguntar con mucho detalle. Hay que ser prudente a la hora de entrar en explicaciones que no ha pedido el niño. Y si las pide, usar de la misma prudencia que pide el sentido común, sin entrar en descripciones macabras ni dolorosas de un accidente o de un sufrimiento prolongado.

5.- Saber compartir los sentimientos con ellos: La muerte de un ser querido conlleva sentimiento de dolor compartido. Saber compartir esos sentimientos con los niños es un momento muy importante, ayudándoles a entender a la vez el dolor de la pérdida. Es posible que lo que más vaya a recordar en un futuro es la forma en que hayamos hablado y compartido con ellos.

6.- Acompañar en el proceso de duelo: Toda muerte abre un proceso de duelo tanto para mayores como para niños. Hay que permitirle tenerlo y acompañarle en él. Es bueno para su salud emocional. Es importante que pueda expresar sus sentimientos y a la vez intentar ofrecerle herramientas para superarlos. El duelo puede tener diferentes etapas, unas más o menos intensas o prolongadas, como en los adultos, y con la posibilidad de que incluyan también comportamientos regresivos (como la irritación, el miedo o la falta de rendimiento escolar). El clima de confianza le va ayudar a no generar más angustia de la necesaria. Hay que conceder pacientemente un margen de tiempo para que las aguas vuelvan a su cauce. Sólo si viéramos que al paso de los meses persistiera el desajuste personal, habría que pensar en acudir a un especialista.

7.- Todo duelo tiene sus circunstancias y hay que saber adaptarse a ellas: No es un caso poco frecuente que la muerte de una mascota muy querida provoque un impacto emocional fuerte. Si esto ocurriera y algún niño no se sintiera con fuerzas para acudir al colegio, no sería bueno en principio obligarle a la asistencia. Hay casos en que se debe conceder un tiempo razonable para poder procesar los sentimientos y sentirse querido y acompañado.

8.- Todo duelo precisa un proceso de despedida: Hoy en día muchas personas mueren fuera de las paredes familiares, sea en hospitales o residencias, convirtiéndose en una experiencia más alejada de los niños. Ello puede dar lugar a entorpecer el duelo de despedida y a que se acentúe el aspecto de misterio e incluso de temor. Sin duda eso ha influido a que los hospitales se vayan haciendo más permisivos de cara a la presencia de niños junto a la cama del enfermo. Si el niño desea participar en un rito de despedida, no hay que cerrar las puertas a su deseo. Habrá que dialogar para encontrar el modo más adecuado, sea visitándole antes de su muerte (evitando al mismo tiempo en lo posible que visibilice aparatos y escenas que puedan impresionarle), permitiéndole asistir al funeral o al entierro. En todo caso, el niño tiene que estar preparado para que no le sorprenda lo que pueda ver y escuchar. También se le pueden ofrecer otras alternativas, como puede ser un pequeño escrito o dibujo cariñoso, etc.

9.- La experiencia de muerte es una oportunidad para hablar sobre la importancia de la vida: Junto al color oscuro de la muerte, conviene presentar los variados colores que ofrece la vida y que invita a vivirlos. No quedarse encerrado en la oscuridad del dolor. En esos momentos es importante presentar el paisaje de la vida como reto ilusionante para vivir en familia.

10.- Para una familia creyente: Los cristianos contamos con un referente importante: la imagen del cielo, como lugar que nos tiene preparado el Padre. Sin entrar en muchos detalles de cómo es, dejando la felicidad eterna en el misterio de un amor que supera todo nuestra capacidad de comprensión. Es un referente que nos tiene que ayudar tanto a los niños como a los adultos, a entender la vida y la muerte dentro del Misterio de la Salvación. Pero si el niño no tiene el referente de una vivencia religiosa familiar, la súbita aparición de referentes religiosos puede incluso llegar a confundir o asustar, pensando que Dios va a venir en cualquier momento a buscarles, etc. El “ahora vive feliz”, expresado con el llanto de su ausencia, también puede confundir al niño.

Algunos cuentos que pueden ayudar a los niños

  • No es fácil, pequeña ardilla, de Elisa Ramón y Rosa Osuna. Ed. Kalandraka. Una pequeña ardilla supera poco a poco el duelo de la pérdida de su madre. Tratamiento muy tierno del tema. https://www.youtube.com/watch?v=OUtoUVT0gZE
  • Nana vieja, de Margaret Wild y Ron Brooks. Ediciones Ekaré. Una abuela se va despidiendo de su nieta a través de un largo paseo donde le enseña cosas maravillosas sobre la vida. https://www.youtube.com/watch?v=EmFAmdx2Ue0
  • El árbol de los recuerdos, Britta Teckentrup. Ed. NubeOcho. Narra la despedida de un viejo y cansado zorro, con recuerdos reconfortantes para la vida. https://www.youtube.com/watch?v=jgIX8TnaDq0
  • El pato y la muerte, Wolf Erlbruch. Barbara Fiore Editora. Un pato siente que le sigue de cerca alguien. Al fin se detiene a preguntarle y le responde que es la muerte y que le ha ido siguiendo desde que nació. Muy útil para ayudar en el diálogo con los padres. https://www.youtube.com/watch?v=MeET1C5Da_Q
  • Una casa para el abuelo, de Grasa Toro e Isidro Ferrer. Libros del Zorro Rojo. Una familia busca el lugar apropiado para enterrar al abuelo. Permite hablar de la muerte desde un punto de vista, donde el pasado se convierte en motor del futuro.
  • La balada del rey y la muerte, de Koos Meinderts, Harrie Jekkers y Piet Grobler. AH Pípala. Un rey muy poderoso no entiende por qué hay que morir y consigue que los sabios se deshagan de la muerte. Pero la cosa no resulta tan buena. La historia da ideas para dialogar con los niños.
  • ¿Qué viene después del mil?, de Anette Bley. Takatuka. La niña Lisa pierde a su amigo Otto. Le cuesta acostumbrarse a su ausencia. La mujer de Otto le ayudará a entender que puede seguir presente en su interior. Habla de lo que son capaces de reconfortar los buenos recuerdos.

Alberto Pérez Pastor, S.J.

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DOMINGO XXXIII ORDINARIO (A)
“Tus cualidades para los demás”

19 de noviembre de 2017

(El evangelio de hoy hay que situarlo en el final del tiempo ordinario. El próximo domingo ya es Cristo Rey. Se nos presenta la parábola de los talentos (monedas, cualidades…).

Un signo para la celebración: caramelos. Podría ser un recipiente de cristal lleno de caramelos o chupa chups. Se trata de que se vea “abundancia” de algo, puede ser de caramelos, o de monedas grandes de oro, de chocolate, o de unos “vales” de cartón para canjear por algo… algún signo que nos haga ver que se nos da una cantidad pero que tenemos que ganar más.

Canciones para la celebración: “Hola, Dios, estoy aquí”. “Pon tu mano en la mano de aquel que te da la mano”. “La sal y la luz”).

1. MOTIVACIÓN

Amigos: Ya vamos caminando en el mes de noviembre y las fechas, y también el clima, nos va recordando que se termina lo que llamamos “año litúrgico”. Todavía nos quedan unos domingos pero el mensaje que hoy vamos a escuchar de Jesús es muy claro. ¿Qué quieres hacer con las cualidades que se te han dado? La respuesta, al final de la eucaristía.Vamos a celebrar, vamos a sentirnos familia de Jesús.

2. CANTO: “Hola, Dios, estoy aquí”.

3. SALUDO DEL SACERDOTE

4. PETICIÓN DE PERDÓN:

1. Por las veces que no damos buen ejemplo a los amigos. Señor, ten piedad.

2. Por las veces que somos egoístas y no ayudamos. Cristo, ten piedad.

3. Por las veces que no nos acordamos de los enfermos y necesitados. Señor, ten piedad

5. PRIMERA LECTURA. Proverbios 31, 10-13 Lectura del libro de los Proverbios:

Una mujer hacendosa, ¿quién la hallará?;
vale mucho más que las perlas.
Su marido se fía de ella y no le faltan riquezas.
Adquiere lana y lino, los trabaja con la destreza de sus manos.
Abre sus manos al necesitado y extiende el brazo al pobre.
Cantadle por el éxito de su trabajo, que sus obras la alaben en la plaza.

Palabra de Dios

6. CANTO: Puede ser, “Danos un corazón grande para amar”.

7. EVANGELIO (Mateo 25, 14-30).
“A uno le dejó cinco talentos de plata; a otro, dos; a otro, uno”.

En aquel tiempo dijo Jesús a sus discípulos esta parábola:
Un hombre que se iba al extranjero llamó a sus empleados y los dejó encargados de sus bienes; a uno le dejó cinco talentos de plata; a otro, dos; a otro, uno; a cada cual según su capacidad. Luego se marchó.
Al cabo de mucho tiempo volvió el señor de aquellos empleados y se puso a ajustar las cuentas con ellos.

Se acercó el que había recibido cinco talentos y le presentó otros cinco.
Su señor le dijo:
“Eres un empleado fiel y cumplidor; como has sido fiel en lo poco te daré un cargo importante; pasa al banquete que he preparado”.
Se acercó luego el que había recibido dos talentos y le presentó otros dos.
Su señor le dijo:
“Has sido fiel en lo poco, también tú pasa al banquete que he preparado”.

Finalmente, se acercó el que había recibido un talento y dijo:
“Señor, sé que eres exigente, que siegas donde no siembras y recoges donde no esparces; tuve miedo y fui a esconder tu talento bajo tierra. Aquí tienes lo tuyo”.

El señor le respondió:

“Eres un empleado negligente y holgazán. Debías haber puesto ese talento en el banco para que al volver yo pudiera recoger lo mío con los intereses. Quitadle el talento y dádselo al que tiene diez. Porque al que tiene se le dará y le sobrará; pero al que no tiene se le quitará hasta lo que tiene. Y a ese empleado holgazán e inútil echadlo fuera”.

Palabra del Señor.

8. COMENTARIO

  • ¿Qué era el “talento”? Era una moneda de plata de más de veinte kilos cada una.
  • Los “talentos” son los dones que Dios te ha dado, “cualidades”.
  • Hoy vamos a señalarlos con “caramelos”.
  • Se pueden acercar tres ó cuatro niños.
  • A uno se le da cuatro caramelos; a otro, tres; a otro, dos; a otro, uno.
  • Se les pregunta que piensen un poco y que digan qué obra buena podrían hacer durante la semana con sus compañeros en la escuela para venir el domingo próximo a la misa y haber merecido más caramelos.
  • Eso es poner en acción las cualidades, los “talentos” que Dios nos da.

9. ORACION DE FIELES. PETICIONES

  1. Para que el nombre y el mensaje de Jesús llegue a todos los pueblos de la tierra. Roguemos al Señor.
  2. Para que todos nos sintamos “iglesia, comunidad” de Jesús. Roguemos al Señor.
  3. Para que el entendimiento entre los pueblos nos lleve a la paz. Roguemos al Señor.
  4. Para que Jesús nos ayude a conocer nuestras cualidades y seamos generosos en ponerlas a disposición de los demás, en casa, en el colegio, en la parroquia, en el trabajo, con los amigos. Roguemos al Señor.

10. PLEGARIA EUCARÍSTICA. Se puede usar una de las que vienen en el Misal, apropiada para niños.

11. CANTO DE LA PAZ. Se puede resaltar este momento cantando con alegría y sentido de cercanía la canción “Pon tu mano” (se repite varias veces).

Pon tu mano en la mano de aquel que te da la mano, Pon tu mano en la mano de aquel que te dice “ven”. Él será tu amigo hasta la eternidad.
Pon tu mano en la mano de aquel que te dice “ven”

12. ACCIÓN DE GRACIAS. CANTO: “La sal y la luz” (Brotes de Olivo). Se canta o recita.

El que me sigue en la vida sal de la tierra será,
mas si la sal se adultera, los hombres la pisarán.

Que sea mi vida la sal. Que sea mi vida la luz.
Sal que sala, luz que brilla. Sal y fuego es Jesús.

Sois como la luz del mundo, que a la ciudad alumbra,
ésta se pone en la cima donde el monte se encumbra.

Que brille así vuestra luz ante los hombres del mundo, que palpen las buenas obras de lo externo a lo profundo.

13. PARA LA VIDA

(Las cualidades no son para guardarlas, son para ponerlas en práctica).

Iñaki Lete, sdb

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PASA AL BANQUETE DE TU SEÑOR
DOMINGO XXXIII DEL TIEMPO ORDINARIO

Proverbios 31,10-13.19-20.29-31; 1 Tesalonicenses 5,1-6 y Mateo 25,14-30

OBSERVACIONES PREVIAS

  • “Estad atentos”. Que cuando Dios pase no nos encuentre tan enfrascados en otras cosas que no nos demos cuenta de su paso. Sería una pena y la afirmación estéril de nuestro futuro.
  • “Estad atentos”. Dios pasa bajo el rostro de cualquier necesitado que se cruza en nuestro camino. Dios tiene rostro humano, palabra humana… “Lo que hicisteis a uno de estos a mí me lo hicisteis”.
  • “Estad atentos”. Solo quien echa de menos a Dios se pone a esperarlo. La parábola de Jesús sobre aquellas jóvenes a las que se les termina el aceite de sus lámparas mientras esperan al esposo, nos debe recordar que ser cristiano es saber esperar. Si esta esperanza se apaga en nosotros, hemos perdido lo más importante. San Pablo nos dice que entonces vivimos “sin esperanza y sin Dios en el mundo”.

PARA REFLEXIONAR

Debemos ser agradecidos, pero ¿solo hemos de agradecer?

En la raíz de nuestra fe está la gratuidad del amor de Dios y su compromiso de hacer con nuestra historia una historia de salvación. Los bienes del Reino recibido son un don que nunca terminaremos de agradecer. Pero no nos podemos quedar solo en agradecer… San Pablo nos recuerda que Dios nos ha hecho no solo hijos, sino herederos, por lo que todo don se convierte en tarea y responsabilidad.

Agradecer nunca puede ser quedarse con los brazos cruzados.

La esperanza cristiana, pero ¿solo hemos de esperar?

Es un error pensar que lo que ahora podemos hacer no tiene relación con el futuro esperado. Como personas honradas tomamos en serio nuestro trabajo, pero el futuro que esperamos, a veces, parece algo que nada tiene que ver con el presente: lo religioso, lo cristiano solo hace referencia al más allá; mientras que la responsabilidad en el trabajo, la justicia, la paz, la liberación de los oprimidos, el esfuerzo ecológico, son temas culturales, profanos, del más acá.

Según la parábola, el talante del Reino es otro. Todos los bienes que ahora se nos han encomendado son fecundos para el Reino, lo van haciendo avanzar…; nada hay auténtico que se pierda para el Reino. La historia no puede convertirse en una liberación en el presente que nada tiene que ver con la salvación futura.

La comunidad de los salvados siente la necesidad de extender esa salvación con todas sus fuerzas ya ahora en el momento presente.

Conservar lo recibido, pero ¿solo hemos de conservar?

Tenemos miedo a perder nuestro tesoro. ¿Quiere ello decir que el talante creyente es un talante conservador? La parábola es contundente y dice todo lo contrario. El siervo a quien reprocha su actitud no ha malgastado sus dones, nada ha perdido, ha conservado todo lo que se le ha confiado. Para ello lo había enterrado. Y, sin embargo, se le dice, con dureza, que no ha entendido nada si cree que ser cristiano es apuntarse a un grupo para defender los talentos. El Reino ha de crecer, ha de avanzar, ha de iluminar, ha de sazonar, ha de ser fermento, ha de ofrecerse, ha de comunicarse.

El riesgo va más de acuerdo con el talante del Reino que con el miedo.

PARA COMPROMETERSE

  • En la comunidad cristiana hay dos talantes: conservar, defender, cerrar, excluir; o evangelizar, asumir nuevos retos, crear nuevos signos, buscar nuevos caminos de diálogo. Curiosamente, la identidad cristiana solo se conserva cuando no se entierra y se arriesga al servicio del futuro del Reino.
  • Ser creyente es algo mucho más grande y apasionante que enterrar nuestra vida en unas leyes para conservarla segura. La vida que no se da se pierde inútilmente; solo quien la entrega, la conserva para siempre.
  • El seguimiento del Señor implica siempre una llamada a buscar y crear una humanidad nueva y mejor. Por eso, seguir a Jesús es riesgo más que seguridad, exigencia más que cumplimiento estéril, urgencia de amor más que satisfacción del deber cumplido. Se trata más de talantes que de talentos.

PARA REZAR

POR AGRADECIDOS RESPONSABLES

Tú, Señor, eres especialista en regalar.
¡Siete mil millones de seres humanos cada uno con sus cualidades y estilo!
Es una maravilla, Señor, verles sentir, hablar, vivir…,

cada uno con infinitas posibilidades de ser y de servir.

Y yo, Señor, uno de tus elegidos,
tengo miedo de invertir esfuerzo, ideas e ilusión…
Tengo miedo, Señor,
de no estar a la altura que tú me exiges
en la familia y en el trabajo, en la enfermedad y en la salud…
Tengo miedo, Señor, de gastar inútilmente

aquello que pienso, en mi egoísmo, que es más mío que tuyo.
Tengo miedo, Señor, de sembrar sin recoger nada a cambio.

Tú, Señor, regalas a la gente,
infinitos talentos y posibilidades que constituyen su gran riqueza
y que les permiten aportar a la comunidad humana

lo mucho que han recibido y lo que han logrado con su esfuerzo.

Y yo, Señor, uno de tus elegidos,
tengo miedo de que regreses y encuentres tu fortuna mal empleada.
Tengo miedo de mirarme a mí mismo,
y viendo lo mucho que me has dado
creer que no merece la pena arriesgarlo todo
por Dios, por mis hermanos y por este mundo nuestro.

Señor, a pesar de mis miedos, gracias por tus regalos.
Gracias porque me has hecho como soy, distinto y diferente,
feliz por poder servir a mis hermanos,

que es el mejor modo de servirte a ti, mi Dios.
Que tu bondad, Señor, me ayude a superar todos mis miedos
y a sentirme tan responsable como agradecido.

Isidro Lozano

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DOMINGO XXXII ORDINARIO (A)
“Luces encendidas”

12 de noviembre de 2017

(El texto del evangelio de hoy, las doncellas necias y sensatas, se puede situar todavía en el ambiente de recuerdo y oración por los difuntos.

Un signo para la celebración: unas cuantas velas pequeñas, pueden ser cinco, que se puedan encender en un momento de la celebración (se propone en el momento de las preces-ofertorio). Se puede tomar fuego del cirio pascual.

Una canción para la celebración: “Jesús resucita hoy” (Kairoi). Se puede cantar, escuchar o leer, con música de fondo, mientras se van encendiendo las velas pequeñas, tomando el fuego del cirio. Se traen las velas pequeñas como ofrenda.

Se puede comentar algo del “Día de la Iglesia Diocesana”).

1. MOTIVACIÓN

Amigos. En este mes de noviembre, especialmente en los primeros días, hemos recordado y rezado por nuestros seres queridos difuntos, que ya viven la nueva vida de Jesús resucitado. En el evangelio Jesús nos animará a estar siempre preparados, con la luz de nuestra vida encendida. Comenzamos la Eucaristía cantando.

2. CANTO

3. SALUDO DEL SACERDOTE

4. PETICIÓN DE PERDÓN

• Tu vida, a veces Señor, no es nuestra vida. Porque no te reconocemos, SEÑOR, TEN PIEDAD.

• Tu vida está llena de luz, la nuestra, a veces, tiene sombras. CRISTO, TEN PIEDAD.

• Tu vida nos lleva a la resurrección; a nosotros, a veces, nos cuesta aceptarlo. SEÑOR, TEN PIEDAD.

5. PRIMERA LECTURA (Una pequeña fábula) (O se puede leer la lectura o lecturas del día)

(Esta sencilla fábula, que es muy conocida, nos habla de que Jesús siempre está junto a nosotros… hasta en el momento de la muerte. Se puede poner delante, como signo, una silla digna vacía, quizás con un paño blanco que cuelga de un lateral).

La silla vacía
Un anciano cayó gravemente enfermo y el párroco fue a visitarlo. Cuando entró en la habitación del enfermo el sacerdote vio una silla vacía junto al enfermo. Entonces le preguntó qué hacía aquella silla vacía junto a él. El enfermo sólo le dirigió una sonrisa y le dijo de forma pausada:

  • Pienso que en esa silla está sentado Jesús. Antes me era muy difícil rezar, hasta que comprendí que la oración consiste en hablar con Jesús. Ahora me imagino que Jesús está sentado en la silla junto a mí, así le hablo y le escucho.
  • Pasados unos días se presentó en la parroquia la hija de aquel anciano para comunicar al párroco que su padre había fallecido. Lo había encontrado con la cabeza apoyada en aquella silla vacía que siempre tenía junto a su cama.

 

6. CANTO O SALMO RESPONSORIAL

7. EVANGELIO. Mateo 25, 1-13. “Velad, porque no sabéis ni el día ni la hora” Lectura del santo evangelio según San Mateo:
En aquel tiempo dijo Jesús a sus discípulos esta parábola:

El Reino de los cielos se parecerá a diez doncellas que tomaron sus lámparas y salieron a recibir al esposo.

Cinco de ellas eran necias y no tenían aceite en las lámparas. Y otras cinco eran sensatas y se habían preocupado de cargar con aceite las lámparas.

Las necias les pedían aceite y las sensatas no se lo daban, por temor a quedarse sin nada.

Mientras fueron a comprarlo llegó el esposo y las que estaban preparadas entraron al banquete y se cerró la puerta.
Más tarde llegaron también las otras doncellas diciendo: “Señor, ábrenos”.
Pero él respondió: “Os lo aseguro, no os conozco”.

Por tanto, estad siempre despiertos y bien atentos, porque no sabéis ni el día ni la hora.

Palabra del Señor.

8. COMENTARIO

• Jesús nos llama siempre a estar con él, desde pequeños. No vale decir: “seré mejor cristiano el año que viene”

• Hay que comenzar ya a ser buen amigo de Jesús.

• Con la lámpara de nuestra vida bien encendida.

• Así estuvieron nuestros seres queridos que han fallecido.

• Agradecemos su vida y la luz que nos pasaron

9. PETICIONES – OFRENDAS

Lector:

Hoy presentamos como ofrenda estas velas encendidas. Con ellas recordamos a nuestros seres queridos que ya han fallecido, pedimos para ellos la vida feliz y resucitada, tomando su luz y su fuerza de Cristo Resucitado, representado en el cirio pascual. Para que sea así, roguemos al Señor.

(Se puede escuchar esta canción mientras se hace la ofrenda y encienden las velas; o se canta la canción o escucha una música ambiental).

Jesús resucita hoy

Mirad, Jesús resucita hoy.
Mirad, la tumba está vacía.
El Padre ha pensado en Él.
De los hombres es Señor, de la vida, Salvador.

Mirad, Jesús resucita hoy.
Mirad, vive a nuestro lado.
La muerte no tiene poder.
Proclamad por la fe
que está vivo y somos libres porque…

ÉL RESUCITA HOY.
ÉL VIVE ENTRE NOSOTROS.
ES CRISTO, ES SEÑOR,
ALELUYA, ALELUYA. (bis)

10. PLEGARIA EUCARÍSTICA

(Resaltar el momento de recuerdo a los difuntos: algunos familiares, amigos…).

11. PARA LA VIDA

(Ser luz para los demás)

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Domingo 32º del T.O.A
12 de noviembre de 2017

Subrayados de la Palabra

  • 1ª lectura (Sb 6,12-16): «La sabiduría es radiante e inmarcesible, la ven fácilmente los que la aman, y la encuentran los que la buscan; ella misma se da a conocer a los que la desean».
  • 2ª lectura (1 Tes 4,13-17): «No queremos que ignoréis la suerte de los difuntos para que no os aflijáis como los hombres sin esperanza. Pues si creemos que Jesús ha muerto y resucitado, del mismo modo, a los que han muerto, Dios, por medio de Jesús, los llevará con él».
  • Evangelio (Mt 25,1-13): «En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos esta parábola: “Se parecerá el reino de los cielos a diez doncellas que tomaron sus lámparas y salieron a esperar al esposo. Cinco de ellas eran necias y cinco eran sensatas”».

Ecos de la Palabra para jóvenes y comunidades

  • Decía el Papa san Juan Pablo II en 2003: “Es fácil intuir que esta «sabiduría» no es la simple inteligencia o habilidad práctica, sino más bien la participación en la mente misma de Dios, que «con su sabiduría formó al hombre» (cf. v. 2). Por consiguiente, es la capacidad de penetrar en el sentido profundo del ser, de la vida y de la historia, traspasando la superficie de las cosas y de los acontecimientos para descubrir en ellos el significado último, querido por el Señor”.
  • Aparentemente los tesalonicenses no entendían rectamente el concepto de la muerte y la resurrección. Aún tenían ciertas confusiones por doctrinas anteriores y les preocupaba el asunto por lo que se deben haber preguntado ¿Cuál es la esperanza realmente? Por este motivo Timoteo traslada al apóstol esta inquietud de la asamblea.El consejo que se les envía es que no deben estar tristes como las personas que no quisieron conocer al Padre Eterno y están sin esperanza. Porque si el Mesías resucitó, del mismo modo también resucitarán los que se durmieron en la fe del Muerto/Resucitado.
  • La historia de esta parábola y la lección es evidente. “Velad, pues, porque no sabéis, ni el día, ni la hora”. No seamos superficiales, sino que debemos mirar más allá del momento presente así como tratar de descubrir la llamada de Dios en las cosas pequeñas de la vida, incluso en el aceite que escasea en la lámpara.

Proyecto de homilía

La parábola de las diez vírgenes nos sorprende por su dureza y claridad. Primero, por la negativa de las vírgenes prudentes a compartir su aceite con las necias. En segundo lugar, por la total exclusión de estas últimas del banquete de bodas por un “simple retraso”. ¿Será que Jesús nos está llamando a la insolidaridad, dándonos a entender que la salvación es algo exclusivo de cada uno? ¿Quiere meternos miedo, ya que un simple descuido, un pequeño retraso, puede dejarnos fuera del Reino de Dios? ¿No está en contradicción evidente con otras parábolas y pasajes cuyo protagonista es la misericordia y el perdón?

A veces sucumbimos a la tentación de leer las parábolas de un modo literal. Hay que tener muy presente el contexto. La parábola de las diez vírgenes está dentro del discurso escatológico del Evangelio de Mateo y el evangelista nos está invitando a reflexionar como Jesús sobre sus momentos finales, la pasión y muerte.

Jesús nos llama a tomarnos en serio la vida y todas las cosas fundamentales. Es una llamada a vivir desde la conciencia y la responsabilidad, aun en medio de las necesidades y acciones concretas de cada día.

Pero para un creyente vivir desde la conciencia y en responsabilidad es hacer operativa su fe. Por eso vivir en la luz es vivir de fe. Vivir de fe es un don, pero también una tarea y una responsabilidad. De poco sirve tener la lámpara si no la alimentamos con la oración, la escucha de la Palabra y la participación en los sacramentos, etc.

Si no es así, nuestra fe está muerta, como la lámpara sin aceite. Seríamos necios como las jóvenes de la parábola.

Pero entre nosotros no debería ser así. Estamos llamados a incluirnos en el número de los prudentes. La luz de nuestra lámpara debe arder, porque poseemos una fe que se hace operante, amor, mediante la esperanza y el aceite que alimenta nuestra lámpara no es otro que el de la perseverancia, la constancia y la fidelidad. Que ojalá la fe recibida se convierta en verdadera sabiduría de la vida, en esperanza activa y ardiente caridad.

José Luis Guzón, sdb

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DIFUNTOS, NUESTRO RECUERDO
“Ser el primero ante Jesús”

5 de noviembre de 2017

(En este primer domingo del mes de noviembre sigue el recuerdo y oración por nuestros fieles difuntos. Se puede tener en cuenta en la celebración, adaptando el lenguaje a los niños

Un signo para la celebración, con este matiz de recuerdo de los difuntos: sin duda, el cirio pascual encendido. Puede estar adornado con flores y con algunas frases que hayan escrito previamente en catequesis los mismos niños, o quien haya preparado la eucaristía; por ejemplo: “gracias”, “os queremos”, “os recordamos”, “ayudadnos”…

Una canción para la celebración: “Jesús, ven tú, entra en mi casa de nuevo” (de la creación musical “Misa joven, de otra manera”. Se puede cantar o escuchar, y representar, en el momento del ofertorio o en la Acción de Gracias. Se ofrece la letra en este subsidio).

Este esquema de celebración de “Misa con niños” se puede emplear también en alguna celebración que se tenga durante la semana en el Colegio o en la misma Parroquia).

1. MOTIVACIÓN

Amigos. En estos días estamos recordando a nuestros seres queridos difuntos. Algunos hemos visitado el cementerio o hemos rezado por ellos. Hoy también lo vamos a hacer en esta eucaristía. Nuestros familiares y amigos que ya están junto a Jesús supieron seguir su camino y darnos ejemplo con su vida. Bienvenidos a la fiesta, bienvenidos a la eucaristía.

2. SALUDO DEL SACERDOTE

3. PETICIÓN DE PERDÓN

  • –  Jesús nos dice quién es el más grande para él. Por nuestro egoísmo. SEÑOR, TEN PIEDAD.
  • –  Jesús nos llama para que le conozcamos mejor y nos cuesta confiar totalmente en él. CRISTO, TEN PIEDAD.
  • –  Jesús se encuentra en nuestras casas y nosotros no nos damos cuenta. SEÑOR, TEN PIEDAD.

4.PRIMERA LECTURA (Malaquías1, 14b-2)

Monición: En tiempo de Jesús, y unos siglos antes, la autoridad se basaba en la apariencia de los vestidos y en la sabiduría de conocer las leyes. Jesús dará otros criterios.

Lectura del Libro del profeta Malaquías:

Así dice el Señor a los sacerdotes de Israel: Os apartasteis del camino. Habéis hecho tropezar a muchos en la ley. Pues yo os haré despreciables ante el pueblo. ¿No tenemos todos un solo Padre? ¿No nos creó el mismo Señor? ¿Por qué, pues, el hombre humilla a su prójimo olvidando la alianza de nuestros padres?

Palabra de Dios.

5. EVANGELIO. Mateo 23, 1-12. “El primero entre vosotros será vuestro servidor” Lectura del santo evangelio según san Mateo:

En aquel tiempo Jesús habló a la gente y a sus discípulos diciendo:
– En la cátedra de Moisés se han sentado los letrados y los fariseos: haced y cumplid lo que os digan; pero no hagáis lo que ellos hacen, porque ellos no hacen lo que dicen.

Todo lo que hacen es para que les vea la gente; les gustan los primeros puestos en los banquetes y los asientos de honor en las sinagogas; que les hagan reverencias por la calle y que la gente les llame “maestro”.
Vosotros en cambio no os dejéis llamar maestros ni jefes, porque uno solo es vuestro Señor, Cristo. El primero entre vosotros será vuestro servidor.

El que se enaltece será humillado, y el que se humilla será enaltecido. Palabra del Señor

6. COMENTARIO

  • La nueva manera de ser grande ante Jesús: ayudar y servir.
  • Quién es más grande y más famoso para la gente, para los programas de la tele.
  • ¿Y para Jesús?
  • Tú puedes ser el primero en la lista de los “famosos” de Jesús.
  • Nuestros seres queridos difuntos supieron ser buenos y ayudar. Están felices con Jesús.

7. PETICIONES

  1. Te pedimos, Señor, un buen corazón que sepa ayudar y servir a los demás. Roguemos al Señor.
  2. Te pedimos, Señor, un buen corazón para todos los que vivimos en cada casa. Roguemos al Señor.
  3. Te pedimos, Señor, un buen corazón para todos los que estamos hoy en esta celebración. Roguemos al Señor.
  4. Te pedimos, Señor, un buen corazón para recordar a nuestros difuntos: familiares, amigos y todos los difuntos. Roguemos al Señor.

8. OFERTORIO O ACCIÓN DE GRACIAS

(Se puede cantar, o escuchar y representar con unos sencillos gestos, esta canción “Jesús, ven tú” (“Misa Joven”. Salesianos). Se puede hacer en el Ofertorio o en la Acción de Gracias).

JESÚS, VEN TÚ

Pan y vino son tu rostro
que hoy volvemos a tocar.
Tu mirada que curaba de nuevo nos sanará.
No merezco que tú vengas a mi pobreza tocar,
mas yo quiero que en mi vida,
Jesús tú puedes estar.

Jesús, ven tú,
entra en mi casa de nuevo.
Jesús, ven tú

para encender nuestro fuego,
Jesús, Jesús.

Es tu vino nuestra sangre,
que no nos deja morir.
Pan y vino para todos,
rotos para compartir.

Te compartes con nosotros
en la pobreza de un pan,
cambiaremos nuestro mundo
para que puedas llegar.

Como un ciego yo me atrevo
a acercarme un poco a ti.

Tú conoces mis traiciones,
las veces que me perdí

mas tú sabes que te quiero, y que si vienes, Jesús,
todo es fiesta, todo es vida porque me has salvado tú.

9. PARA LA VIDA

(Ser grandes esta semana, ser importantes, ayudando en silencio a alguien que lo necesita).

Iñaki Lete, sdb

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Domingo XXXI del Tiempo Ordinario. Ciclo A.

5 de noviembre de 2017

En el evangelio de este domingo nos encontramos de nuevo con el mensaje radical de Jesús: ni maestros, ni padres, ni jefes. Si repasamos la historia creo que, en esto, no hemos hecho mucho caso a Jesús, al menos en las palabras. Aunque también se puede decir que el fondo del problema no es cuestión de palabras.

El mensaje de Jesús es nítido: Sólo un padre, Dios. Sólo un guía, Jesús. Y todos vosotros, hermanos. El primero entre vosotros será vuestro servidor.

¡Qué difícil nos resulta! ¿No es cierto que nos gusta más ser servidos que servir?

El modelo auténtico es Jesús: manso y humilde de corazón. Nuestra actitud tiene que ser la sencillez, el servicio y la fraternidad, postura bien distinta a la de los fariseos. Pero no solo los fariseos de entonces; también los de ahora. Ésta es la auténtica actitud cristiana que mana de la enseñanza y vida de Jesús.

Leemos y proclamamos la Palabra de Dios para aplicarla a nuestro tiempo, a nuestra vida; no para saber simplemente lo que sucedió en aquel tiempo. El peligro que corremos es quedarnos solamente en el envoltorio, en lo exterior, en las fórmulas y en los ritos piadosos. Era el peligro de los tiempos de Jesús y también de nuestro tiempo actual.

Solemos considerarnos cristianos practicantes. Pero, ¿de qué práctica se trata? Si no practicamos el amor, la misericordia y la justicia, el servicio, no se puede decir que seamos cristianos practicantes. Hay cristianos que por nada del mundo pierden la misa del domingo, pero que son terriblemente duros y “justicieros”, intolerantes hasta la asfixia, apegados al dinero y al bienestar personal. Personas muy cumplidoras, pero con un individualismo terrible, hombres y mujeres que les sale sarpullido cuando se habla y se trata de solidaridad, de fraternidad, de comunidad.

Jesús lo que busca, -lo vemos claramente en su mensaje evangélico- es cambiar la interioridad y el corazón del hombre. Mientras no se lleguemos a eso, nos perdemos en lo secundario.

Una de las acusaciones más frecuentes que nos hacen los descreídos o alejados de la fe, es la hipocresía con que nos comportamos y vivimos los que nos decimos creyentes. No es que tengamos que admitir esta acusación; pero sí nos puede servir de acicate para ver y examinar cómo de consecuentes son nuestras ideas, nuestras palabras y nuestras acciones a la luz del evangelio.

Y la prueba del algodón: el servicio. En él se juega la credibilidad de lo que creemos. Si sólo buscamos el privilegio, el poder, la vanidad, estaremos dando una patada al mensaje del evangelio que hoy hemos escuchado. De nuevo las palabras de Jesús: El primero entre vosotros será vuestro servidor. Creo que son de las palabras más subversivas para nuestro mundo, tan acostumbrado a lo contrario. Hagamos examen de conciencia de nuestra actitud, o no, de servicio. Si el resultado es déficit de servicio quizá es que estemos más cerca de los fariseos que de los seguidores de Jesús.

Agustín Fernández, sdb

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