Feeds:
Entradas
Comentarios

Archive for the ‘Pastoral adolescentes’ Category

*Objetivo: dar gracias a Dios porque nos llama a trabajar con Él.

*Idea: la bondad de Dios es tan grande que valora la actitud de las personas, no las horas.


1. MONICIÓN DE ENTRADA

Buenos días a todos. Bienvenidos a este lugar donde, el Señor, una vez más se nos da, se nos ofrece y nos invita a seguir siendo, junto con El, sembradores de su Evangelio en medio del mundo.

¿Hemos realizado algo, en nombre de Jesús, durante esta semana? ¿Hemos cambiado en algo? ¿Hemos compartido nuestro tiempo con alguien? ¿Cómo vamos con la oración? ¿Hemos perdonado o hemos pedido perdón por algo y a alguien?

Pidamos al Señor, en esta Eucaristía, que vivamos según El. Que cambiemos de tal manera, como dice San Pablo, que podamos llevar una vida digna y aplaudida por el Señor. ¿Lo hacemos? Nos ponemos de pie y cantamos.

 

2. PENITENCIAL

2.1. Por dejar el trabajo en manos de los demás. Por no ser responsables en aquello que nos encomiendan. SEÑOR, TEN PIEDAD

2.2. Porque olvidamos a Dios con frecuencia. Porque en nuestra agenda no solemos apuntar algo tan importante como AMOR, PERDÓN, BONDAD. SEÑOR, TEN PIEDAD

2.3. Por las veces en que exigimos mucho a los demás, mucho a Dios y, en cambio, no nos exigimos nada a nosotros mismos. CRISTO, TEN PIEDAD

 

3. MONICIÓN A LAS LECTURAS

Las tres lecturas que vamos a escuchar tienen algo en común: para vivir según Dios, hay que conocer sus planes y no juzgarlos. Muchas veces pretendemos que, el Señor, piense como nosotros. ¿Y nosotros? ¿Pensamos y actuamos como Dios quiere? Que las lecturas que vamos a proclamar nos ayuden a entender la bondad y la grandeza del Señor. Escuchamos.

 

4. PETICIONES

4.1. Por la Iglesia. Por el Papa Francisco. Para que intentemos llevar el mensaje del Señor a todos los pueblos de la tierra. Roguemos al Señor.

4.2. Por los que no hacen nada por Dios. Por aquellos que se conforman con estar bautizados. Para que vuelvan al camino de la fe y se comprometan más con el Reino de Dios. Roguemos al Señor.

4.3. Por los parados. Por los que no tienen trabajo. Para que sea posible un bienestar donde todos podamos vivir en paz y en igualdad. Roguemos al Señor.

4.4. Por nosotros. Para que sintamos la Eucaristía de cada domingo como aquella viña en la que el Señor pone su Palabra, nos alimenta y nos protege. Roguemos al Señor.

4.5. Para que seamos mejores. Para que nos demos en la medida que podamos a los más necesitados. Roguemos al Señor.

 

5. OFRENDAS

5.1. Con estas FLECHAS queremos decirle al Señor que queremos marchar por los caminos que conducen a su viña: LA FE, EL AMOR A DIOS (Salen unos niños con unas flechas indicadoras)

5.2. Con esta pancarta ¡NO AL PARO! Queremos manifestar ante Jesús que estamos dispuestos a trabajar por su Iglesia, con los sacerdotes, catequistas y padres para hacer un mundo mejor y como Dios manda.

5.3. Con el PAN Y EL VINO traemos hasta el altar lo que nos hace falta para trabajar en la viña del Señor: SU PRESENCIA. Que el Señor nos ayude a descubrir el secreto y el tesoro de la comunión y de la oración.

 

6. ORACIÓN FINAL

Porque nos llamas a tu viña
GRACIAS, SEÑOR
Porque perdonas nuestra pereza
GRACIAS, SEÑOR
Porque nos acoges y olvidas nuestras faltas
GRACIAS, SEÑOR
Porque quieres contar con nosotros
GRACIAS, SEÑOR
Porque eres bueno y repartes a todos
GRACIAS, SEÑOR
Porque eres bueno y no llevas cuentas
GRACIAS, SEÑOR
Porque tu justicia es la verdadera
GRACIAS, SEÑOR
Porque tu verdad es la auténtica
GRACIAS, SEÑOR
Porque tu bondad no tiene límites
GRACIAS, SEÑOR
Porque confías en todos nosotros
GRACIAS, SEÑOR

Anuncios

Read Full Post »

Domingo XXV. T.O ciclo A
24 de septiembre de 2017

San Mateo hace un retrato certero de Dios en esta parábola donde compara el reino de Dios con un propietario que salió a contratar jornaleros para su viña. El evangelista dice algo tan sencillo como que Dios es bueno. Deja ver que Dios tan bueno que incluso puede escandalizar.

Si recordáis la parábola los jornaleros veían injusta la actitud del propietario de la viña. Entendemos bien su enfado. Aquellos jornaleros preguntaban cómo podía ser tratados de igual manera quienes han pasado todo el día trabajando y quienes solo han trabajado una hora. “Esta manera de hacer es injusta”. Comprendemos esta queja. Es posible que también nosotros digamos que Dios está siendo bueno con los que han llegado los últimos, pero nos preguntemos si está siendo igual de bueno con los que han llegado los primeros.

Para poder interpretar esta situación nos ayuda una expresión de la primera lectura. El texto sagrado pone en boca de Dios esta expresión: “Mis planes no son vuestros planes, vuestros caminos no son mis caminos… mis caminos son más altos que los vuestros”. Podemos concluir que nosotros usamos unos criterios y una lógica, la humana, la que tenemos; pero, que Dios utiliza otros criterios y otra lógica, la de Dios. Sus caminos son más altos. Él mira de otra manera. Dios es bueno y se preocupa especialmente de los pequeños, de los que menos tienen, de los que sufren, de los últimos. Esta grandeza de Dios es siempre una alegría y trae esperanza a este mundo.

¿Esta manera de ser de Dios nos está pidiendo algo? En primer lugar creo que nos está pidiendo ser consciente de que nosotros no conquistamos a Dios con nuestras buenas obras sino que Él nos ha conquistado con su amor. En segundo lugar está claro que las lecturas de este domingo invitan a buscar a Dios, volver a Él, estar dispuestos a la conversión, porque “el Señor es justo en todos sus caminos, es bondadoso en todas sus acciones”. Y, por último, creo que hoy la Escritura nos invita a algo tan sencillo como a ser buenas personas. Ojalá que se pueda decir de los cristianos que somos buena gente, buenas personas, buenos. ¡Qué bueno es Dios que tiene tan buenos siervos!

Koldo Gutiérrez, sdb

Read Full Post »

Nacida en 1910, en el seno de una familia católica, la profunda religiosidad de su madre despertó en Agnes la vocación misionera a los doce años. Conmovida por las crónicas de un misionero en Bengala (India), a los dieciocho años abandonó su ciudad natal y viajó hasta Dublín (Irlanda) para profesar en la Congregación de Nuestra Señora de Loreto y ser misionera en la India. Embarcó hacia Bengala, don- de cursó estudios de magisterio y eligió el nombre de Teresa para profesar.

La profunda impresión que le causó la miseria que observaba en las calles de la ciudad de Calcuta la movió a solicitar a Pío XII la licencia para abandonar la orden y entregarse por completo a la causa de los menesterosos: “Quiero llevar el amor de Dios a los pobres más pobres; quiero demostrarles que Dios ama el mundo y que les ama a ellos”. Y obtuvo la autorización del Papa.

Poco después de proclamarse la independencia de la India (1948), mientras estudiaba enfermería abrió su primer centro de acogida de niños. En 1950, año en que adoptó también la nacionalidad india, fundó la congregación de las Misioneras de la Caridad, cuyas integrantes debían sumar a los votos tradicionales el de dedicarse totalmente a los necesitados.

En la década de 1970 era conocida internacionalmente y había adquirido un enorme prestigio como persona humanitaria y defensora de “los más pobres de los pobres”. La Santa Sede la designó su representante ante la Conferencia Mundial de las Naciones Unidas celebrada en México en 1975 con ocasión del Año Internacional de la Mujer. Cuatro años más tarde, admirada por gobiernos, instituciones internacionales y poderosos personajes, recibió el premio Nobel de la Paz. Recibió después el más alto galardón civil de la India, el Bharat Ratna, en 1980. A ellos se sumaron una decena de premios y reconocimientos de primer nivel, tanto nacionales como internacionales.

Juan Pablo II la visitó en 1986 en la Casa del Moribundo. En el curso de los años siguientes, su salud comenzó a declinar y su corazón a debilitarse. Pocos días después de celebrar sus 87 años ingresó en la unidad de cuidados intensivos del asilo de Woodlands, en Calcuta, donde falleció en 1997. El gobierno indio le concedió un funeral de Estado y, como parte de este, su féretro fue trasladado por gran parte de la ciudad en el mismo carruaje en el que fueron llevados los restos de Mahatma Gandhi y Jawaharlal Nehru.

Fue beatificada por Juan Pablo II en octubre de 2003, sólo seis años después de su muerte (algo insólito para esta clase de procesos), en una multitudinaria misa a la que acudieron fieles de todas partes del mundo. El 4 de septiembre de 2016, ante más de cien mil fieles congregados en la plaza de San Pedro, el papa Francisco ofició la ceremonia que elevaba a los altares a Santa Teresa de Calcuta.

En el momento de su fallecimiento, la orden por ella fundada operaba en 610 misiones de 123 países, en hospicios y hogares para personas con sida, lepra y tuberculosis, comedores populares, programas de asesoramiento para niños y familias, orfanatos y escuelas. La rama masculina de su congregación -los Hermanos Misioneros de la Caridad- fue fundada en 1963; y en 1984 fundó los Padres Misioneros de la Caridad, junto al padre Joseph Langford, para combinar los objetivos profesionales de las hermanas con los recursos del sacerdocio ministerial. La orden cuenta con un número aproximado de 450 hermanos y 5.000 monjas en todo el mundo.

SU ESPIRITUALIDAD

Su mayor legado fue erigirse en un ejemplo inspirador para nuestro tiempo, en la prueba palpable y viva de cómo la generosidad, la abnegación y la entrega a los demás también tienen sentido en tiempos modernos. Las guerras y la violencia están siempre relacionadas con sentimientos y actitudes humanas de ambición, deseo de someter o explotar a otros, menosprecio de derechos ajenos. Pero los sentimientos y actitudes de Madre Teresa fueron los opuestos: la generosidad, la abne- gación y la entrega incansable a los más abandonados: “No puedo parar de trabajar; ya tendré toda la eternidad para descansar”. ¿Qué hizo ella por la paz? “Si quieres la paz, trabaja por la justicia”, había dicho Pablo VI en la encíclica Populorun Progresio. Madre Teresa es un ejemplo eminente de quien se pone ‘manos a la obra’.

ALGUNAS FRASES SUYAS

“De sangre soy albanesa. De ciudadanía, india. En lo referente a la fe, soy una monja católica. Por mi vocación, pertenezco al mundo entero. En lo que se refiere a mi corazón, pertenezco totalmente al Corazón de Jesús”.

“Para nosotras no tiene la menor importancia la fe que profesan las personas a las que prestamos asistencia. Nuestro criterio de ayuda no son las creencias, sino la necesidad… pues hay en el mundo otra pobreza peor que la material: el desprecio que los marginados reciben de la sociedad, que es la más insoportable de las pobrezas.”

“Ama hasta que te duela; si te duele, es buena señal”.

“El que no sirve para servir, no sirve para vivir”.

“La revolución del amor comienza con una sonrisa. Sonríe cinco veces al día a quien en realidad no quisieras sonreír. Debes hacerlo por la paz”.

PARA GRAFITEAR

Puede ser una actividad a realizar con los chicos y chicas.

“El que no sirve para servir, no sirve para vivir”.

ORACIÓN de agradecimiento

Señor, renueva mi espíritu y dibuja en mi rostro sonrisas de gozo y agradecimiento por todo lo que constantemente me regalas.

Que mis ojos sonrían diariamente por el cuidado y compañerismo
de mi familia y de mi comunidad.
Que mi corazón sonría diariamente por las alegrías y dolores que compartimos. Que mi boca sonría diariamente con la alegría y regocijo de tus trabajos.
Que mi rostro dé testimonio diariamente de la alegría que tú me brindas.
Y, ¡gracias por este regalo de mi sonrisa, Señor!

Amén.

(Santa Teresa de Calcuta)

Read Full Post »

Domingo XXIV, T.O. ciclo A.
17 de septiembre 2017

“Perdonar de corazón”.

LECTURAS.

. 1ª Ecl 27,30-28.9
. Salmo 102
. 2ª Rom 14, 7-9
. Evangelio: Mt 18, 21-35

Este es el mensaje central de este domingo propuesto por la Palabra de Dios. Una de las cosas más importantes en la vida es saber perdonar y pedir perdón.
Es bueno que al comenzar el curso, como estamos haciendo en estos días, nos lo planteemos. Sin duda, a lo largo del desarrollo de las diversas actividades y relaciones que tengamos con los compañeros y personas con quien entramos en contacto, se den roces. que nos dejan heridas. Ahí, precisamente, es donde deberemos aplicar las actitudes del perdón: perdonar y aceptar el perdón.

1º. Jesús propone el perdón sin límites: (“hasta setenta veces siete”)

Ante la pregunta de Pedro: “¿cuántas veces he de perdonar a mi hermano? ¿siete veces?”, Jesús le responde: “setenta veces siete”; o sea ¡“siempre”!. El perdón –como el amor- para Jesús no tiene límites.

Este pasaje -del evangelio de san Mateo- está a continuación del de la “corrección fraterna” -del domingo pasado-. Si un hermano –miembro de la comunidad- quiere acoger a otro, que “ha corregido fraternalmente”, debe estar dispuesto a perdonarle.

Esta actitud Jesús la explica con una parábola: “el señor misericordioso que perdona y el siervo sin entrañas”. Ahí se destaca en primer lugar la desproporción de las “deudas” entre el señor y el siervo, y entre el siervo y su compañero. Sin duda, con este detalle Jesús quiere dejar en evidencia la enseñanza que quiere trasmitir. A Jesús no le interesan las “deudas” propiamente, sino el corazón de la persona, su disposición de obrar “perdonando”. Él ha venido para salvar al hombre, y quiere que éste viva; y para ello deberá actuar con sus semejantes como Dios actúa con él.

2º. Dios es el manantial de la misericordia y del perdón:

El señor de la parábola sintió compasión de aquel empleado, que le debía una fortuna, y le perdonó toda su deuda de corazón porque se lo pidió con sinceridad. El perdón es lo propio de Dios, porque Él es amor y no puede dejar de perdonar a cada uno de sus hijos por muy grande que sea la “ofensa”. El versículo del salmo responsorial (Sal 102) que hemos recitado –“el Señor es compasivo y misericordioso”- nos introduce en el mismo ser de Dios.

El perdón, que Dios nos ofrece, es total y gratuito. Este modo de perdonar del Señor está en el centro del mensaje evangélico. Siempre ofrece a los pecadores la gracia liberadora de su misericordia sin pedirles “méritos” antecedentes. Son muchos los ejemplos que tenemos en el Evangelio, por ejemplo con Leví, con la mujer pecadora, con Zaqueo, y… con el empleado que se nos narra en esta parábola.

Cuando bebemos del manantial de la misericordia de Dios, nuestra vida queda sanada. El que se sabe perdonado por Dios descubre con humildad su debilidad de espíritu, y vive agradecido a Aquel que le da la fortaleza.

3º. El perdón es el estilo de vida de quien ama de verdad.

Quien ha gustado el perdón de Dios se siente estimulado a vivir perdonando él también. Y cuando se aprende a perdonar de corazón, se experimenta una gran alegría interior.

Por eso, el perdón que nos pide Jesús –y que hemos de entender cada uno de nosotros- no es un perdón simple (o mejor: “simplón”); ni un perdón de pedir simples “disculpas” (como decía el Papa Francisco en una homilía (10,03,2015). El perdón de Dios está “ligado” (de alguna manera) a nuestra actitud de perdonar. Si no estamos dispuestos a perdonar “de corazón” mal vamos a ser capaces de percibir el perdón que Dios nos ofrece. Sólo es capaz de abrir su corazón para perdonar quien tenga capacidad para aceptar y vivir el perdón que Dios nos da.

El perdón que nos exige Jesús es un perdón “educativo”, que nos haga reflexionar, que nos conmueva y nos ayude a la corrección. El perdón, según el espíritu evangélico, supone no pasar cuentas, no vengarse, no buscar la humillación de la otra persona…, sino la caridad de la corrección. A veces, frente a las “ofensas”, surgen sentimientos de venganza, dentro de nosotros. Hay que superar estos sentimientos, porque “en el fondo” hará bien a quien perdonamos y a nosotros mismos. Así encontraremos la paz del corazón y ayudaremos a los que nos han ofendido a vivir en comunión.

4º. “Para la vida en común, en comunidad, es necesario el perdón”:

El mensaje de Jesús sobre el perdón debe tener también una dimensión comunitaria. Se perdona a una persona en concreto; pero el perdón –que ofrecemos y/o recibimos- nosotros lo hacemos como seguidores de Jesús, como miembros de su Comunidad. Esto nos enriquece a todos los creyentes.

El pasaje del evangelio de hoy (Mt, 18) está puesto dentro del contexto de la relaciones de los miembros de la Comunidad Cristiana. Es necesario el perdón para crecer como discípulos (así como otros aspectos que se sugieren, como la oración, la corrección fraterna, la atención y acogida al débil, etc.).

El perdón debemos ejercitarlo unos con otros como práctica cristiana imprescindible para ser seguidores de Jesús. Cuando amamos de verdad y nos perdonamos “total y gratuitamente”, entonces estamos dando un “testimonio evangélico” en este mundo “dividido” y tantas veces “vengativo”.

El Papa ha insistido (en el Año Jubilar) y sigue insistiendo en la Misericordia que Dios tiene para con cada uno de nosotros -que somos “pecadores”-, por ejemplo diciendo: “El perdón es una fuerza que resucita a una vida nueva e infunde el valor para mirar el futuro con esperanza”. (cfr. Bula Misericordiae Vultus, 10). Y, en su mensaje global en su último viaje apostólico a Colombia, “ha insistido en la reconciliación por medio del perdón para así construir la concordia y la paz”.

Así, pues, perdonemos de corazón para sentirnos perdonados por Dios y emprendamos una relaciones enriquecedoras entre nosotros.

(Usta Sánchez, sdb)

Read Full Post »

1.- MONICIÓN DE ENTRADA:

Muy buenos días a todos: ¡sed bienvenidos a nuestra parroquia en el DIA DEL SEÑOR! Para nosotros supone, una gran alegría y un gran privilegio que, el Señor, nos pregunté un domingo y otro también: ¿Estás dispuesto a perdonar?

Demos gracias a Dios por esta Eucaristía. Es un gran regalo que, no todos, sabemos valorar lo suficiente.

Queremos dar gracias a Dios, además, por nuestra familia, por la fe, por la esperanza y porque, nuestros catequistas y sacerdotes, nos ayudan a ver las cosas como Dios quiere y a perdonar siempre. Iniciemos esta celebración con este canto y recibiendo al sacerdote poniéndonos de pie.

Canto: (Vienen con alegría/Ilumíname, Señor/ Hoy es fiesta)

 

2. – PENITENCIAL

1.- Por las veces en las que estamos demasiado ciegos con  las cosas que son inútiles y, por el contrario, no valoramos otras más esenciales: SEÑOR TEN PIEDAD

2.- Porque, otras veces, olvidamos que DIOS nos puede hacer muy felices y nos vamos por los caminos de la falsedad o del rencor. CRISTO TEN PIEDAD

3.- También pedimos perdón porque, a menudo, corremos detrás de lo que el mundo nos ofrece y no contemplamos la belleza que Jesús nos da: SEÑOR TEN PIEDAD

Canto: GLORIA A DIOS /Gloria a Ti por siempre/ Gloria y Alabanza

 

3. LECTURAS:

Las lecturas de hoy nos hablan de amor y de perdón. El amor es fundamental para los cristianos y el perdón es consecuencia del hecho de amar. Conviene reflexionar sobre todo esto luego, cuando estemos en casa, en familia, con nuestros padres, con nuestros hermanos.

4. PETICIONES

1.- Tengamos un recuerdo especial por el Papa Francisco. Que nunca se canse de animar a la iglesia para que, los hombres, abran bien los ojos y puedan ver en los acontecimientos de la vida la presencia del Señor. Roguemos al Señor.

2.- No olvidemos a todos los que componemos la catequesis de la parroquia; a nuestros catequistas; a nuestros sacerdotes. Pidamos para que nuestros padres nos enseñen también a ver con buenos ojos las enseñanzas de la Iglesia. Roguemos al Señor.

3.- Pidamos a Jesús que, también nosotros, soltemos el manto del egoísmo, de la tristeza. Que demos un salto todos los domingos para  que, al venir a misa, veamos lo que ocurre en el mundo de otra manera. Roguemos al Señor.

4.- Oremos, también, por los ciegos. Por los que tienen tantos bienes materiales que olvidan y no ven los espirituales. Para que Dios les lleve por el camino de la luz verdadera. Roguemos al Señor.

5.- Finalmente, para que perdonemos aun a riesgo de ir en contra de nosotros. Para que no olvidemos que Jesús nos perdonó también a nosotros. Roguemos al Señor

 

5. OFRENDAS

1. Queriendo simbolizar, nuestro deseo de ver y de seguir a Jesús, traemos la palabra PAZ. Para conseguirla tenemos que ofrecer el perdón y sentirnos perdonados.

2.- Con esta señal de tráfico “70” queremos comprometernos a  caminar por la vida dando y acogiendo el perdón.

3.- Finalmente, traemos la ofrenda que más gusta al Señor: el pan y el vino. Quiere representar el esfuerzo de nuestros padres, catequistas, amigos y sacerdotes para que descubramos el amor que Dios nos tiene.

 

6.- ORACIÓN FINAL

Señor, antes de marchar queremos decirte:
Enséñanos a mirar con amor (repiten todos)
Ayúdanos a buscarte cada día (todos)
Quítanos las telarañas del rencor (todos)
Danos lo que más necesitamos para seguirte (todos)
Gracias, Señor, por la Eucaristía (todos)
Gracias, Señor, por tu Palabra (todos)
Gracias, Señor, por tu presencia (todos)
Gracias, Señor, por habernos curado (todos)
Gracias, Señor, por perdonarnos.

Read Full Post »

LA CORRECCIÓN ENTRE HERMANOS

DOMINGO XXIII DEL TIEMPO ORDINARIO – A
10 de septiembre de 2017

Ezequiel 33, 7-9; Romanos 13,8-10 y Mateo 18,15-20

OBSERVACIONES PREVIAS

  • “El que quiera venirse conmigo que se niegue a sí mismo, que cargue con su cruz y me siga”. Si la cruz fue el destino de Jesús, sus discípulos no lo van a tener un destino diferente. ¡A Pedro le costó toda la vida llegar a entender esto!
  • Nos sentiremos queridos por Dios, y sin medida, cuando amemos la cruz como la amó Cristo. Y esto…, por mucho que nos cueste también entenderlo a nosotros.
  • Cargar con la cruz de cada día es sinónimo de ser fieles al proyecto que Dios tiene sobre cada uno de nosotros: lo que se intuye como un camino de sufrimiento, resulta que es el único camino de salvación.

PARA REFLEXIONAR

Corrección fraterna

El evangelio apunta a la corrección de hermano a hermano, de igual a igual, de pecador que necesita perdón a pecador que también necesita ser perdonado.
No será irreverente pensar que Jesús, al que llamaron comilón y bebedor porque participaba en banquetes, y multiplicó los panes, los peces y el vino en una boda en Caná…, sería testigo de escenas en las que el borracho solitario regresaba a casa, solo, dando tumbos de poste en poste; y la de aquellos que con la camaradería que da una misma borrachera se pasan el brazo por el hombro y, mal que bien, dos o tres unidos caminan más rectamente. Esta es la corrección fraterna, la de los que necesitan el mismo perdón, la de los que aúnan sus menguados esfuerzos.

Modelo de corrección fraterna es el buen ladrón. “Nosotros sufrimos lo que merecemos…” El evangelio calla el efecto de esta corrección. Quién sabe si detrás del Señor entraron el reino estos dos ladrones cogidos de la mano, porque ambos necesitaban la ayuda de Dios y de su hermano de suplicio.

La corrección fraterna no puede ser una venganza

La corrección fraterna nunca debe tener visos de venganza, de envidia satisfecha; tiene como fin salvar al hermano, no machacarlo o pisotearlo…
Cuando, a pesar de todo, alguno se aparta de la “casa paterna”, es él mismo quien se excomulga, pero en la casa del Padre debe quedar siempre una ventana encendida de noche y la puerta abierta de día, por si el hermano quiere regresar. El Padre del hijo pródigo ni apagó la luz de su ventana ni cerró la puerta. Al contrario, cada día salía a lo alto del camino para ver si el hijo volvía.

Y una cuestión fundamental en todo esto. ¿Es culpable él porque se aleja o somos culpables nosotros porque le expulsamos con nuestras actitudes intolerantes?

Necesitamos del apoyo de quien corregimos

Cuando se clama por una severa corrección se suele apelar a los derechos, olvidando que el único sujeto de derechos es el hombre. Es bueno usar la verdad para salvar, no para hundir al hermano: la verdad, pero no separarla del amor. Y sobre todo, el perdón.
Cuando tengamos que corregir, y que sean pocas veces o ninguna, que lo hagamos como necesitados del apoyo de aquel mismo al que corregimos.

PARA COMPROMETERSE

  • Ser fieles al proceso de la corrección fraterna: avisa a tu hermano, busca dos testigos, la comunidad… Normalmente el último en enterarse es el hermano en cuestión… Y en el proceso es ¡el primero!
  • Recuerda: “Si dos de vosotros os ponéis de acuerdo para pedir algo en mi nombre, os la concederá mi Padre del cielo”.
  • Ten en cuenta: “Donde dos o tres están reunidos en mi nombre, allí estoy yo en medio de ellos”.

PARA REZAR

Si tengo defectos que dificultan mi camino,
ayúdame a superarlos, con amor.
Si avanzo en la dirección equivocada
indícame el camino verdadero, con amor.
Si hay algo de mí que no te gusta y te hiere
házmelo saber, con amor.
Si mi vida se dispara hacia un túnel sin salida
adviértemelo, pero con amor.
Si mi vida y mis maneras te desconciertan,
dímelo, pero con amor.

¡Hermano, corrígeme…,
corrígeme como lo haría Dios!
Si tú vives en la verdad y yo en la mentira
dime cómo se sale de ella, con amor.

Si me falta corazón y caridad
reza por mí, pero hazlo con amor.
Si pensamos de forma diferente,
dímelo, pero con amor.
Si estoy mal conmigo mismo y con los demás,
si me encuentro agarrotado por la soberbia,

si hace tiempo que perdí el norte de mi existir,
mírame a los ojos, pero hazlo con amor.
¡Hermano, corrígeme…,

corrígeme como lo haría Dios!
Ya sé que en el camino por donde avanzo,
no siempre construyo ni siembro.

Quiero hacer el bien y edifico en el mal,
aventurarme y me quedo en los mínimos,
seguir a Jesús y no salgo de mí mismo.

Si todavía confías en mí
podemos intentarlo de nuevo, pero con amor.
¡Hermano, corrígeme…,
corrígeme como lo haría Dios!
Dime lo que quieras, hermano
pero eso sí, hazlo con amor:
¡Hazlo como lo haría Dios!

Isidro Lozano

Read Full Post »

Objetivo: descubrir que nosotros podemos hacer algo para que, los demás, lleguen al encuentro con Jesús.

*Idea: No todo lo que hacemos ni decimos es santo y bueno. Es positivo dejarnos corregir en aquello que dificulta nuestra vida cristiana


1. MONICIÓN DE ENTRADA

Bienvenidos, amigos, en este primer domingo de septiembre a la Eucaristía. ¿Qué es lo que el Señor pretende y quiere de nosotros? Ni más ni menos que seamos felices. Que, un día, gocemos de la presencia eterna con Dios en el cielo.

Mientras tanto, y al vivir aquí en la tierra, todos tenemos un reto: vivir como Dios manda. ¿Es así? ¿Lo intentamos? ¿Cuánto hace que no nos confesamos para corregir aquello que no anda bien en nuestra vida?

Recibamos al sacerdote y demos gracia a Jesús porque nos va hablar y a bendecir con su Cuerpo y con su Sangre.

 

2. PENITENCIAL

2.1. De nuestra frialdad y de nuestra falta de fe: LIBRANOS, SEÑOR

2.2. De nuestras mentiras o falsedades: LIBRANOS, SEÑOR

2.3. De nuestra violencia o hipocresía: LIBRANOS, SEÑOR

2.4. De sentirnos los mejores y los más santos: LIBRANOS, SEÑOR

2.5. De juzgar sin amor y con rencor a los demás: LIBRANOS, SEÑOR

 

3. MONICIÓN A LAS LECTURAS

Las lecturas de hoy nos hablan de cómo los cristianos nos hemos de preocupar por los demás. Un cristiano que diga “yo tengo mis problemas y allá los de los demás” no puede decir que es auténtico amigo de Jesús. El amor a Dios pasa por el amor al prójimo. ¿Quién es mi prójimo? Es aquel que puedo llevar a Dios o aquel que vive lejos de Jesús. Escuchamos

 

4. ORACIÓN UNIVERSAL

4.1. Por el Papa Francisco. Por toda la Iglesia. Para que nos eduque en el amor a Dios. Para que no se deje vencer por las hostilidades y las incomprensiones que padece. Roguemos al Señor.

4.2. Por todos nosotros que somos Iglesia. Para que nos dejemos corregir en aquello que nos perjudica material o espiritualmente. Roguemos al Señor.

4.3. Para que no seamos duros en nuestros juicios con los demás. Para que no pretendamos que, los demás, sean como nosotros somos sino como Dios quiere. Roguemos al Señor.

4.4. Para que no nos despreocupamos de las dolencias y fracasos de los hombres. Para que no nos encerremos en nuestros propios problemas o egoísmos. Roguemos al Señor.

4.5. Para que seamos mejores cristianos. Para que quitemos del camino de nuestra vida cristiana las piedras de la envidia, las diferencias o el desamor. Roguemos al Señor.

 

5. OFRENDAS

5.1. Con este ESPARADRAPO, Señor, queremos simbolizar nuestro deseo de ser más prudentes a la hora de hablar de los demás.

5.2. Con esta LLAMA DE FUEGO (vela) queremos traer hasta el altar la preocupación por todas las personas que andan extraviadas y lejos de Ti. Que te encuentren, Señor

5.3. Con esta BRÚJULA acercamos hasta el altar nuestro convencimiento de que sólo TÚ, Señor, eres nuestro guía y la dirección adecuada para encontrar la verdad y la felicidad.

 

6. ORACIÓN FINAL

Cámbiame, Señor
porque Tú sólo eres Santo y bueno
Ilumíname, Señor
porque Tú eres la auténtica luz
Abrázame, Señor
porque Tú eres el verdadero amor
Perdóname, Señor
porque Tú eres el perdón
Oriéntame, Señor
porque Tú buscas mi bien
Condúceme, Señor
porque no quieres que me pierda
Espérame, Señor
porque sé que Tú eres paciente
Háblame, Señor
porque es dulce tu Palabra
Aliméntame, Señor
porque tu pan es agradable
Búscame, Señor
porque a veces estoy perdido
Amén.

Read Full Post »

Older Posts »

A %d blogueros les gusta esto: