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Archive for the ‘Recursos’ Category

6º Domingo del Tiempo Ordinario
17 febrero 2019

Jeremías 17, 5-8; Salmo 1; 1Corintios 15, 12.16-20; Lucas 6, 17.20-26

Porque de Ustedes es el Reino de Dios

En aquel tiempo, Jesús descendió del monte con sus discípulos y sus apóstoles y se detuvo en un llano. Allí se encontraba mucha gente, que había venido tanto de Judea y de Jerusalén, como de la costa de Tiro y de Sidón. Mirando entonces a sus discípulos, Jesús les dijo:

“Dichosos ustedes los pobres, porque de ustedes es el Reino de Dios. Dichosos ustedes los que ahora tienen hambre, porque serán saciados. Dichosos ustedes los que lloran ahora, porque al fin reirán. Dichosos serán ustedes cuando los hombres los aborrezcan y los expulsen de entre ellos, y cuando los insulten y maldigan por causa del Hijo del hombre. Alégrense ese día y salten de gozo, porque su recompensa será grande en el cielo. Pues así trataron sus padres a los profetas. Pero, ¡ay de ustedes, los ricos, porque ya tienen ahora su consuelo! ¡Ay de ustedes, los que se hartan ahora, porque después tendrán hambre! ¡Ay de ustedes, los que ríen ahora, porque llorarán de pena! ¡Ay de ustedes, cuando todo el mundo los alabe, porque de ese modo trataron sus padres a los falsos profetas!”

Reflexión

Con la multitud detrás, Jesús habla a los apóstoles y les dice: “Dichosos ustedes los pobres…” ¿Por qué son pobres los apóstoles? (Dejaron todo para seguir a Jesús.) Jesús después les explica por qué han hecho una buena decisión en dejarlo todo para seguirlo: “de ustedes es el Reino de Dios”. ¿Cómo se imaginan al Reino de Dios? Jesús les sigue diciendo: “Dichosos ustedes los que ahora tienen hambre, porque serán saciados.” Los apóstoles a veces pasaban hambre porque no tenían casa. Iban con Jesús de pueblo en pueblo y dependían de la generosidad de otros. Jesús seguía: “Dichosos ustedes los que lloran ahora, porque al fin reirán.” Los Apóstoles posiblemente extrañaban a sus familias y a sus casas y se ponían tristes, pero Jesús les daba esperanza de que esto cambiaria. Jesús seguía: “Dichosos serán ustedes cuando los hombres los aborrezcan…por causa del Hijo del hombre.” ¿Por qué hay personas que odian a los seguidores de Jesús? (Los hacen sentirse culpables de sus pecados, pero no quieren cambiar) Jesús les quiere enseñar que no es fácil ser seguidor de Cristo, pero les promete una felicidad que nunca se acabará en el Reino de Dios. En cambio, los que noquieren seguir a Jesús, tendrán pobreza, hambre, y tristeza para toda la eternidad.

 

Actividad

Cortar palabras y pegar las que nos llevan al Reino de Dios en las frutas del árbol. Pegar en las frutas podridas en el piso las palabras que nos alejan del Reino de Dios.

Oración

Señor, Padre Santo, pon el deseo del Reino de Dios en nuestros corazones para seguirte siempre, en los tiempos buenos y en los tiempos difíciles. No dejes que las cosas de este mundo nos alejen de Ti. Amen

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Para la catequesis de los más peques.

Epifanía del Señor

Domingo VI de Tiempo Ordinario

Epifanía del Señor

Colorear

Epifanía del Señor

Sopa de letras

Decodificar

Crucigrama

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Domingo VI de Tiempo Ordinario

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Cantos para el Domingo VI de Tiempo Ordinario

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PRESENTACIÓN DE UN PÓSTER O PROGRAMA DE LA CAMPAÑA CONTRA EL HAMBRE

(Como una forma de preparación a los días de la Campaña contra el Hambre, utilizamos hoy sus símbolos para sensibilizarnos a la solidaridad. La ofrenda la puede hacer cualquier persona comprometida con la dimensión caritativa en la comunidad)

ORACIÓN – EXPLICACIÓN: Por mi parte, Señor, te ofrezco este símbolo de la Campaña contra el Hambre, de la cual, bien sabemos, que se dirige a superar las fronteras para expresar el amor y la dimensión universal de la caridad. Con él te quiero ofrecer mi compromiso y el de toda la comunidad, nuestro deseo de vivir en concreto el mandamiento del amor, no sólo con los/as más cercanos y cercanas ideológica, geográfica y sanguíneamente, sino también con cualquier persona, por el mero hecho de ser tu imagen, tu hijo y tu hija.

PRESENTACIÓN DE UN PAN Y UNA JARRA DE VINO

(Pueden hacer la ofrenda dos personas, y una de ellas será la que diga:)

ORACIÓN – EXPLICACIÓN: Señor, te traemos este pan y este vino, signos del Cuerpo entregado y de la Sangre derramada de tu Hijo por nosotros y nosotras. Él los quiso unir en su última Cena, dejándonos, así, señal de que su Encarnación había de culminarse en su muerte, para que nada de lo nuestro se le escapara. Con ellos queremos unir nuestra ofrenda y la de tantas personas que en tantos lugares siguen entregándose, como Jesús mismo, en favor de los y las más débiles y marginados/as.

PRESENTACIÓN DE UNA BOLSA CON DINERO

(Puede hacer la ofrenda una de las personas adultas de la comunidad)

ORACIÓN – EXPLICACIÓN: Señor, yo te traigo esta bolsa con dinero. Bien sabes que es uno de los motivos fundamentales de nuestras luchas y nuestros esfuerzos. Sin él, los hombres y mujeres de hoy vivimos inseguros. Realmente él es nuestro apoyo existencial. Y, sin embargo, Tú viviste la radical pobreza y dijiste que los y las que como Tú la vivieran serían bienaventurados/as. Señor, hoy te lo ofrecemos, confiando que Tú nos enseñes a poner nuestros corazones sólo en Ti.

PRESENTACIÓN DE UNA REVISTA DEL CORAZÓN

(Hace la ofrenda una de las mujeres de la comunidad)

ORACIÓN – EXPLICACIÓN: Yo te traigo, por mi parte, Señor, esta revista de las llamadas del corazón, que enseña sólo el lado feliz de la vida, el de las risas, las satisfacciones, el triunfo y la fama. Pero no es oro, sino oropel de todo lo que habla. Es superficialidad y trivial. Al ofrecértela hoy, yo quisiera entregarte mi disponibilidad a descubrir que de los y las que lloran y sufren es el Reino de los cielos: donde realmente está la semilla de la felicidad que nunca acaba.

PRESENTACIÓN DE UNA ACTIVIDAD PASTORAL

(Se trata de que cualquiera de los miembros comprometidos de la comunidad en una de sus actividades relacionadas con la evangelización de los alejados/as o de una actividad socio-caritativa con los marginados/as, exprese el compromiso de todos y de todas para la transformación del mundo y de la sociedad)

ORACIÓN – EXPLICACIÓN: Señor, aquí tienes una de las actividades pastorales de nuestra comunidad, que expresa nuestro compromiso de dar testimonio de tu Reino en medio del mundo y de la sociedad en que vivimos y de nuestros deseos de que cambien y caminen en la dirección última del Reino. Con ella queremos expresar que no nos inhibimos del mundo en el que vivimos ni que cruzamos los brazos ante la esperanza firme que tenemos de llegar a gozar en tu propio Reino. Sin embargo, te pedimos hoy fortaleza, tanto para la comunidad como para cada uno, cada una de nosotros y de nosotras para que no nos cansemos nunca en la proclamación del Evangelio y en luchar en favor de los valores de la verdad, la justicia, la libertad, la paz y la solidaridad, que son los que, en el tiempo definitivo, regirán la convivencia en los Cielos.

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1. La liturgia meditada a lo largo de la semana.

A lo largo de la semana anterior a este domingo, intenta meditar la Palabra de Dios. Medítala personalmente, un lectura cada día, por ejemplo. Elige un día de la semana para la meditación comunitaria de la Palabra: en un grupo de la parroquia, en un grupo de padres, en un grupo de un movimiento eclesial, en una comunidad religiosa.

2. Destacad el Evangeliario y concretadlo en la Oración Universal.

En este domingo en el que comienza la lectura del “sermón del llano”, se puede hacer resaltar la importancia del Evangelio, llevándolo al frente en la procesión del inicio de la celebración o situándolo en el centro del altar, y rodeándolo con cuatro velas o lámparas (en referencia a la cuatro bienaventuranzas de Lucas).

Las “actividades caritativas” son iniciativas que pretenden llevar la felicidad a los desheredados y marginados. Hacer un inventario de las actividades caritativas en la comunidad puede permitirnos, en este domingo, hacer una oración universal más enraizada en nuestra propia realidad.

3. Oración en la lectio divina.

En la meditación de la Palabra de Dios (lectio divina), se puede prolongar el momento de la acogida de las lecturas con una oración.

Al final de la primera lectura: “Señor, Tú eres nuestra esperanza, en ti ponemos nuestra confianza; bendito seas. Tu Espíritu es como el agua que vuelve verde la hierva y hace crecer a los árboles; él nos irriga con tu vida y nos hace producir los frutos que Tú esperas. Te confiamos a nuestros hermanos cuya fe se ha marchitado. No permitas que nuestros corazones se aparten de ti”.

Al final de la segunda lectura: “Dios de la vida, proclamamos que Jesucristo, tu Hijo, resucitó de entre los muertos, para ser entre los muertos el primer resucitado. Te damos gracias por la firme esperanza que nos das de resucitar con Él. Te confiamos a nuestros hermanos que dudan y desconocen aún la luz de la resurrección en Jesús”.

Al finalizar el Evangelio: “Padre de los pobres, Dios de la misericordia, bendito seas por la esperanza que revelas a los pobres, a los pequeños y a todos los heridos del mundo, aquellos a los que la sociedad desprecia y olvida. Tú les ofreces la felicidad de tu Reino. Tantos hermanos nuestros a nuestro alrededor andan buscando la felicidad y no sabemos cómo ayudarles. Ilumínales con tu Espíritu”.

4. Oración Eucarística.

Se puede elegir la Plegaria Eucarística III de la Misa de Niños, por las distintas expresiones que posee relacionadas con la Liturgia de la Palabra de hoy.

5. Palabra para el camino.

Llevad a vuestras vidas las palabras de felicidad escuchadas en este domingo y transformadlas en actitudes de alegría y de encuentro con los otros, transmitiendo felicidad a aquellos que a vuestro lado viven infelices…

Haced que la vida de esta semana que empezamos tenga muchos momentos de alegría y de felicidad… que sólo los tendrá si compartimos lo vivido y celebrado con el prójimo, comenzando por los que están en nuestra casa, en nuestro trabajo, en nuestro centro de estudio.

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5º Domingo del Tiempo Ordinario
10 febrero 2019

Isaías 6 1-2a, 3-8; Salmo 137; 1 Corintios 15, 1-11; Lucas 5, 1-11

La Pesca Milagrosa

En aquel tiempo, Jesús estaba a orillas del lago de Genesaret y la gente se agolpaba en torno suyo para oír la palabra de Dios. Jesús vio dos barcas que estaban junto a la orilla. Los pescadores habían desembarcado y estaban lavando las redes. Subió Jesús a una de las barcas, la de Simón, le pidió que la alejara un poco de tierra, y sentado en la barca, enseñaba a la multitud. Cuando acabó de hablar, dijo a Simón: “Lleva la barca mar adentro y echen sus redes para pescar”. Simón replicó: “Maestro, hemos trabajado toda la noche y no hemos pescado nada; pero, confiado en tu palabra, echaré las redes”. Así lo hizo y cogieron tal cantidad de pescados, que las redes se rompían. Entonces hicieron señas a sus compañeros, que estaban en la otra barca, para que vinieran a ayudarlos. Vinieron ellos y llenaron tanto las dos barcas, que casi se hundían. Al ver esto, Simón Pedro se arrojó a los pies de Jesús y le dijo: “¡Apártate de mí, Señor, porque soy un pecador!” Porque tanto él como sus compañeros estaban llenos de asombro al ver la pesca que habían conseguido. Lo mismo les pasaba a Santiago y a Juan, hijos de Zebedeo, que eran compañeros de Simón. Entonces Jesús le dijo a Simón: “No temas; desde ahora serás pescador de hombres”. Luego llevaron las barcas a tierra y, dejándolo todo, lo siguieron.

Reflexión

En el evangelio vemos como Pedro y sus compañeros, primero oyen la palabra de Jesús que predicaba desde su barca y después, Jesús les pide que salgan a pescar. Pedro protesta porque habían trabajado toda la noche sin éxito. Pero, lo obedecen y la pesca es tan abundante que casi se hunden dos barcas. La respuesta de Pedro es una de profunda humildad frente al Dios del Universo que pudo producir tal milagro. ¿Han sentido la grandeza de Dios alguna vez? ¿Cómo se sienten? Después, Jesús les dice que serán pescadores de hombres y dejaron todo para seguirlo. Jesús quiere que seamos pescadores de hombres también. Con Jesús en nuestra barca podemos conseguirlo. Podemos pescar a hombres para Jesús con nuestro ejemplo de amor, y con nuestras oraciones. ¿Cómo podemos ser ejemplo de amor para otros?

Actividad

En la siguiente actividad, cortar y colorear peces. En la línea, escribir grupos de personas o alguien que necesitamos pescar (los que no creen en Dios, los que se han alejado de la Iglesia, los que no conocen a Dios, los que están deprimidos o desilusionados, algún familiar o amistad…) Esconder pescados y que los niños los busquen. Después, llevar de uno en uno a la cesta, junta a una cruz, y orar por cada grupo/persona: Jesús, te entrego a …para que lo(s) salve(s).

Oración

Jesús, ayúdanos a siempre tener fe en Ti. Ayúdanos a siempre tener Tu misión de pescar a hombres.

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