La misa del Domingo

DOMINGO de RAMOS / CICLO B

25 de marzo de 2018

LA PALABRA DE DIOS

Antes de la procesión de ramos:

• Mc 11, 1-10: Bendito el que viene en nombre del Señor.

• Is 50, 4-7: No escondí el rostro ante los ultrajes, sabiendo que no quedaría defraudado. (3o cántico del Siervo del Señor).
• Sal 21: Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has abandonado?
• Flp 2, 6-11: Se humilló a sí mismo; por eso Dios lo exaltó, sobre todo.
• Mc 14, 1-15, 47: Pasión de nuestro Señor Jesucristo.

NOTAS INTRODUCTORIAS:

  • Hoy comenzamos la Semana Santa, tiempo especial dedicado a celebrar los misterios más significativos de nuestra fe cristiana: la entrada de Jesús en Jerusalén, su pasión, muerte y resurrección.
  • Jesús, al venir a Jerusalén con este acto de sencillez y humildad (“montado en un borriquillo”), nos muestra el camino de rebajamiento (anonadamiento), que le llevará a la entrega en la muerte de cruz.
  • La Pasión que se proclama hoy -del evangelista san Marcos- muestra como personaje central a Jesús, el Hijo de Dios, el Siervo de Yahvé, que ofrece su vida como sacrificio por nuestros pecados.
  • Al ser hoy la celebración rica en símbolos, gestos y palabra de Dios…, los comentarios de la HOMILÍA, consideramos que deben centrarse en lo esencial del acontecimiento que se celebra. Desde aquí, nosotros, por ejemplo, nos ceñimos, sobre todo, a la Pasión proclamada.

     

PROPUESTA DE HOMILIA:

«Realmente este hombre era el Hijo de Dios»
• Esta es la confesión de fe del centurión, alguien que ha estado al lado de Jesús en su “proceso” hasta la muerte.
Este militar, que le ha ido acompañando y siendo “testigo” de lo que ha vivido Jesús, al final, en un acto de reconocimiento sincero hace esta exclamación: “realmente este hombre era el Hijo de Dios» . Sí, este personaje (no-judío «creyente») resume lo que es realmente el condenado y ajusticiado, Jesús de Nazaret: «El HIJO de DIOS», el enviado del Padre que ha venido a realizar una Misión.
• He ahí al personaje central: Jesús como el “Cristo”, el Hijo de Dios, el “siervo de Yahvé” anunciado por el profeta Isaías.
• Él ha hecho todo un camino hasta dar la vida. Una vida -como sabemos por la fe de sus testigos- que no va a terminar, sin más, en la muerte, en el sepulcro, sino en la Resurrección / Glorificación.

Personajes que acompañan

• Junto a él, a Jesús de Nazaret, en este camino (= “vía crucis”) hay otros personajes. Cada uno con sus “actitudes”, sus intereses, reacciones, etc.
• Algunos estuvieron a su lado muy fieles y comprometidos (como nos describen entre todos los evangelistas): María, su madre, el discípulo amado, el grupo de mujeres, el Cirineo, la Verónica…
• Y hubo otros, sin embargo, que tuvieron otras actitudes: de traición, abandono, de desprecio, de condena y de muerte.

Nosotros ante la Pasión:

• Sí… en la Pasión de Cristo no estaban “solo” los “personajes de entonces”…; también están – estamos- los de “ahora” y los de otros momentos de la Historia de la Humanidad.
• Sí, también en la “Pasión de Cristo” estamos cada uno de nosotros… con nuestras inquietudes, interrogantes, reacciones… y actitudes.

• Ante Él -que sigue “vivo”… en tantos que sufren y están abocados a vivir una “pasión”- debemos ser conscientes de cuál es nuestra actitud.
• Hoy -Domingo de Ramos, con la entrada de Cristo en Jerusalén- se abre la puerta del camino -Triduo Pascual- que lleva a la Cruz y a la Glorificación.

• En estos días se nos ofrece la posibilidad de acompañarle, no sólo en esta “Semana” -“importante” desde la fe- “Santa”, sino en la vida…
• Él sigue entregando su vida por nosotros. Lo manifestará en la Última Cena del “jueves santo”, y en cada Eucaristía. En el “viernes santo” se consumará, sobre la cruz, esa entrega con un grito desgarrador, símbolo de los sufrimientos de todas las personas que padecen todo tipo de vejaciones. . Sí, -como se nos dice en el himno de Filipenses-: “Él se rebajó hasta someterse incluso a la muerte y una muerte de Cruz…”

• Pero, tras el gran silencio (“fecundo” del “sábado santo”), nos encontraremos -el Domingo de Pascua- con que…“por eso, Dios lo levantó…” lo resucitó y lo ha puesto a su derecha “glorificado”.

• Núcleo central de nuestra fe cristiana:

• Hoy, en estos días (Semana Santa) y siempre…, se nos está invitando a que seamos conscientes de lo que supone celebrar el “núcleo central de la fe de los cristianos”.
• Se nos pide “proclamar” (como el centurión: “verdaderamente este es el Hijo de Dios”), y hacerlo con la coherencia de vida. No vale quedarnos en actos, costumbres, tradiciones, etc. de “semana santa”, sin que tengan luego una correlación en la vida diaria.

• Así, pues, preparémonos a celebrar y vivir con verdadera devoción esta semana que hemos abierto con el Domingo de Ramos.

Usta Sánchez, Sdb

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