Liturgia 27 de abril

SÁBADO DE LA OCTAVA DE PASCUA

Misa del sábado de la Octava (blanco)

Misal: Antífonas y oraciones propias, es conveniente sustituir el acto penitencial por la aspersión con el agua bendecida en la Vigilia Pascual, Gloria, Prefacio Pascual I «en este día», embolismos propios en las Plegarias Eucarísticas. No se puede decir la Plegaria Eucarística IV. Despedida con doble «Aleluya».

Leccionario: Vol. II

  • Hch 4, 13-21. No podemos menos de contar lo que hemos visto y oído.
  • Sal 117. Te doy gracias, Señor, porque me escuchaste.
  • Secuencia. (Opcional) Ofrezcan los cristianos.
  • Mc 16, 9-15. Id al mundo entero y proclamad el Evangelio.

Antífona de entrada           Cf. Sal 104, 43
El Señor sacó a su pueblo con alegría, a sus escogidos con gritos de triunfo. Aleluya.

Aspersión con el agua
Hermanos, al comenzar la celebración de la Eucaristía, pidamos a Dios, nuestro Padre, que la aspersión de esta agua, bendecida en la Noche Santa (en el día santo) de Pascua, reavive en nosotros la gracia del Bautismo, por el cual fuimos sumergidos en la muerte redentora del Señor Jesús, para resucitar con Él a una vida nueva.

(Aspersión con el agua bendita, bien desde el presbiterio, o por el templo)

Que Dios todopoderoso nos purifique del pecado y, por la celebración de esta Eucaristía, nos haga dignos de participar del banquete de su Reino.

Gloria
En este día de gozo y de gloria, recitemos el himno de alabanza, invocando a Jesucristo, nuestro mediador, sentado a la derecha del Padre.

Oración colecta
OH, Dios,

que no cesas de aumentar
con la abundancia de tu gracia
el número de los pueblos que creen en ti,
mira con amor a tus elegidos,
para que los renacidos en el bautismo
se revistan de la inmortalidad dichosa.
Por nuestro Señor Jesucristo. 

Oración de los fieles
Oremos a Dios, que es fuente de toda gracia y en la resurrección de Jesucristo nos ha manifestado su gran bondad.

1.- Para que la Iglesia extienda por todas partes el amor de Cristo y los hombres vivamos como hijos del mismo Padre. Roguemos al Señor.

<

p style=»text-align:justify;»>2.- Para que nunca falten en nuestra diócesis sacerdotes que anuncien en 
nuestras comunidades y parroquias la Buena Noticia de la resurrección de Jesús que vive para siempre y nos salva. Roguemos al Señor.

3.- Para que las autoridades de nuestro país y de todo el mundo favorezcan y promuevan los medios que conducen al verdadero bien de los hombres. . Roguemos al Señor.

4.- Para que los enfermos encuentren a su vera quien alivie el dolor de su cuerpo y quien los ayude a tener fortaleza de alma.

5.- Para que todos nosotros sepamos corresponder al don de la fe que hemos recibido de Dios con nuestra disponibilidad para obedecerlo en todo y servirlo con nuestra vida.

Dios y Señor nuestro, que en la resurrección de tu Hijo nos has manifestado la fuerza de tu poder, escucha nuestras súplicas y concédenos la firmeza de la fe para que seamos constantes en tu alabanza y en el anuncio de la Buena Nueva del Evangelio. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Oración sobre las ofrendas
CONCÉDENOS, Señor,

alegrarnos siempre por estos misterios pascuales,
y que la actualización continua de tu obra redentora
sea para nosotros fuente de gozo incesante.
Por Jesucristo, nuestro Señor.

Prefacio pascual I

Antífona de comunión          Gál 3, 27
Cuantos habéis sido bautizados en Cristo os habéis revestido de Cristo. Aleluya.

Oración después de la comunión
MIRA, Señor, con bondad, a tu pueblo

y, ya has querido renovarlo
con estos sacramentos de vida eterna,
concédele llegar a la incorruptible resurrección
de la carne que habrá de ser glorificada.
Por Jesucristo, nuestro Señor.

<

p style=»text-align:justify;»>Bendición solemne
— Que os bendiga Dios Todopoderoso
en la solemnidad pascual que hoy celebramos
y, compasivo, os defienda de toda asechanza del pecado.
Amén.

— El que os ha renovado para la vida eterna,
en la resurrección de su Unigénito,
os colme con el premio de la inmortalidad.
Amén.

— Y quienes, terminados los días de la pasión del Señor,
habéis participado en los gozos de la fiesta de Pascua,
podáis llegar, por su gracia,
con espíritu exultante a aquellas fiestas
que se celebran con alegría eterna.
Amén.

— Y la bendición de Dios todopoderoso,
del Padre, del Hijo † y del Espíritu Santo,
descienda sobre vosotros y permanezca para siempre.
R. Amén.

Despedida
Hermanos, anunciad a todos la alegría del Señor resucitado. Podéis ir en paz, aleluya, aleluya.