Para la catequesis: Domingo XXIII de Tiempo Ordinario

XXIII Domingo de Tiempo Ordinario
8 de septiembre 2019

Sabiduría 9, 13-19; Salmo 89; Filemón 9-10. 12-17; Lucas 14, 25-33

En aquel tiempo, caminaba con Jesús una gran muchedumbre y él, volviéndose a sus discípulos, les dijo: «Si alguno quiere seguirme y no me prefiere a su padre y a su madre, a su esposa y a sus hijos, a sus hermanos y a sus hermanas, más aún, a sí mismo, no puede ser mi discípulo. Y el que no carga su cruz y me sigue, no puede ser mi discípulo. Porque, ¿quién de ustedes, si quiere construir una torre, no se pone primero a calcular el costo, para ver si tiene con qué terminarla? No sea que, después de haber echado los cimientos, no pueda acabarla y todos los que se enteren comiencen a burlarse de él, diciendo: ‘Este hombre comenzó a construir y no pudo terminar’. ¿O qué rey que va a combatir a otro rey, no se pone primero a considerar si será capaz de salir con diez mil soldados al encuentro del que viene contra él con veinte mil? Porque si no, cuando el otro esté aún lejos, le enviará una embajada para proponerle las condiciones de paz. Así pues, cualquiera de ustedes que no renuncie a todos sus bienes, no puede ser mi discípulo».

Reflexión

¿Qué lugar ocupa Jesús en mi vida? ¿Oramos y hablamos con Jesús todos los días? ¿O Solo cuando tengo un problema y quiero que me conceda las cosas que deseo? (Jesús quiere que sus discípulos le amemos y estemos dispuestos a renunciar a cualquier cosa que no nos permita estar cerca de Él). Cuando tenemos que hacer algo que no nos gusta (arreglar el cuarto, ordenar mis juguetes, ayudar a organizar la mesa para la cena, etc.,) ¿estamos dispuestos a hacerlo, aunque nos cueste? ¿O preferimos nuestra comodidad? (Jesús dice que sus discípulos deben renunciar a sus bienes (comodidades), cargar su cruz y seguirlo). La Cruz se refiere a todo aquello que nos cuesta, nuestros esfuerzos, dolores, enfermedad, tristeza, etc. Quien lleva esa cruz diaria con Amor, paciencia y con la ayuda de Jesús, podrá llamarse ̈Su Discípulo ́.

 

Actividad

Hacer un adorno de Cruz para colgar en la puerta o la pared. A cada niño(a) se le dará una cruz en cartulina. Colocar dentro de la cruz el versículo bíblico que dice: ¡¡Toma tu Cruz y sigue a Jesús!! Escribir detrás una cosa que te cueste mucho hacer. Lleva la cruz al altar y ofrécele a Jesús, esta semana, tratar de hacer eso que te cuesta con amor.

Oración

Jesús, quiero ser tu discípulo, Tú eres la persona más importante en mi vida. Mantenme siempre unida a ti por medio de la oración. Como discípula tuya que soy, ayúdame a tomar mi cruz y seguirte con alegría. En el nombre de Jesús. Amén.