Liturgia – Jueves XVIII de Tiempo Ordinario

JUEVES DE LA XVIII SEMANA DE TIEMPO ORDINARIO, feria

Misa de la feria (verde).

Misal: Cualquier formulario permitido, Prefacio común.

Leccionario: Vol. III-impar.

  • Núm 20, 1-13. Brotó agua abundante.
  • Sal 94. Ojalá escuchéis hoy la voz del Señor: «No endurezcáis vuestro corazón».
  • Mt 16, 13-23. Tú eres Pedro, y te daré las llaves del reino de los cielos.

Antífona de entrada          Cf. Jr 31, 3; 1Jn 2, 2
Con amor eterno nos amó Dios; envió a su Hijo único como víctima de propiciación por nuestros pecados, no solo por los nuestros, sino también por los del mundo entero.

Monición de entrada y acto penitencial
Hermanos, al comenzar la celebración de los sagrados misterios dispongamos nuestro corazón para participar en este encuentro de salvación al que nos invita el Señor. Pidamos pues, desde el fondo de nuestro corazón, perdón a Dios por nuestros pecados.

• Tú que eres misericordioso y compasivo. Señor, ten piedad.
• Tú que cargaste con el pecado de todos. Cristo, ten piedad.
• Tú que nos devuelves la alegría perdida. Señor, ten piedad.

Oración colecta
OH Dios,
que quisiste dar pastores a tu pueblo,
derrama sobre tu Iglesia el Espíritu de piedad y fortaleza,
que suscite dignos ministros de tu altar
y los haga testigos valientes y humildes de tu Evangelio.
Por nuestro Señor Jesucristo.

Oración de los fieles
Suba nuestra oración a Dios Padre todopoderoso, que quiere iluminar y salvar a todos los hombres.

1.- Por nuestro santo padre el papa N. y por todos los obispos, para que guíen fielmente al pueblo de Dios. Roguemos al Señor.
2.- Por los que rigen los destinos de los pueblos: para que protejan la libertad de los ciudadanos y gobiernen con rectitud y justicia. Roguemos al Señor.
3.- Por los hambrientos y los enfermos, por los emigrantes y los que no tienen trabajo, por todos los que sufren: para que sean aliviados en su necesidad. Roguemos al Señor.
4.- Por los que estamos aquí reunidos: para que vivamos en amor fraterno y formemos una comunidad de fe, esperanza y amor en el seno de la Iglesia. Roguemos al Señor.

Escucha, Dios todopoderoso, las súplicas de tu pueblo; y concédenos lo que te pedimos, confiados en tu bondad. Por Jesucristo nuestro Señor.

Oración sobre las ofrendas
CONCÉDENOS, Dios misericordioso,
que, alimentados con el Cuerpo y la Sangre de tu Hijo,
bebamos con fe en la fuente de la misericordia
y nos mostremos cada vez más misericordiosos con nuestros hermanos.
Por Jesucristo, nuestro Señor.

Antífona de comunión          Sal 102, 17
La misericordia del Señor dura desde siempre y por siempre para aquellos que lo temen.

Oración después de la comunión
SEÑOR,
alimentados con el pan de la mesa celestial te pedimos que,
por este sacramento de amor,
germinen las semillas que esparces
generosamente en el campo de tu Iglesia,
de manera que sean cada vez más numerosos
los que elijan el camino de servirte en los hermanos.
Por Jesucristo, nuestro Señor.