La misa del Domingo: Misa con niños

1. INTRODUCCIÓN

En medio de la celebración cristiana de estas Navidades, hoy 30 de diciembre, estamos celebrando el día de la Sagrada Familia. ¡Algo bueno tiene la familia cuando Dios quiso escoger, una de ellas, para nacer y estar en medio de nosotros!

José y María representan, en el marco de la Navidad, el modelo para dibujar y llevar adelante nuestras familias: su amor, su entrega, perdón, paciencia, generosidad, alegría, fe, esperanza, etc., ¿no son motivos más que suficientes para intentar ofrecer a la sociedad una familia sana y fuerte?

Que el Señor, que cuenta con la mirada y la protección de José y de María, nos ayude a valorar, cuidar y trabajar más por nuestras familias. Iniciamos esta celebración cantando.

(La procesión de entrada puede ir precedida por la Sagrada Familia sosteniendo el Niño Jesús. Incluso, donde sea posible, pueden entrar en el templo montados en un pollino. También es muy sugerente el que, junto al sacerdote, hagan su entrada dos o tres familias con sus hijos. ¡Mejor catequesis… imposible!)

 

2. PERDÓN

1.- Porque las veces en que los padres no son responsables de la educación de sus hijos y delegan en otras instituciones o personas. Señor, ten piedad

2.- Por los hijos que viven en sus casas como si de un restaurante se tratara. Para que valoren más la familia como encuentro en la vida, el amor y la responsabilidad. Cristo ten piedad.

3.- Por los momentos en los que la televisión se convierte en el elemento protagonista y central de la vida familiar. Señor ten piedad

 

3. MONICIÓN A LAS LECTURAS

Las lecturas que vamos a escuchar en este día, nos cantan las características que ha de tener una familia: el amor, la esperanza, la fortaleza, la unión. Además, el Evangelio, nos habla que –incluso en medio de dificultades- la familia ha de salir adelante. Es en periodo de prueba donde se ve la grandeza y profundidad del amor.

 

4. ORACIÓN DE LOS FIELES

1. Por los padres de familia. Para que jueguen el papel que les corresponde en el hogar. Para que piensen que, aquello que dan, es lo que el día de mañana condicionará el futuro de sus hijos. Roguemos al Señor.

2. Por los hijos. Para que sean respetuosos con los padres. A cada tiempo su afán… dice el viejo proverbio. Para que sean receptivos a los consejos e indicaciones de los mayores. Roguemos al Señor.

3. Por los abuelos. Para que sepamos valorar su presencia en nuestras casas. Para que veamos en ellos la fuente de la sabiduría, el tronco donde nació lo que somos y tenemos. Roguemos al Señor.

4. Por las familias separadas. Para que cuenten en este día con nuestro recuerdo y oración. Para que sus problemas no sean causa de más dolor en aquellos que más cerca viven de ellos. Roguemos al Señor.

5. Por tantas familias que en estos tiempos de dificultades se encuentran pasando penurias económicas, morales, sentimentales o sociales. Para que siempre encuentren en los cristianos una voz amiga, una mano tendida, una palabra oportuna y un corazón abierto. Roguemos al Señor.

 

5. OFRENDAS

1. Con esta cuerda repleta de nudos, queremos simbolizar la fuerza y el secreto de la familia: EL AMOR HACE POSIBLE LA UNION ENTRE TODOS.

2. Con esta flor de pascua, queremos traer ante el altar, la gratitud de todas las familias de nuestra parroquia por haber escogido Dios una familia para venir al mundo.

3. Con el cáliz repleto de vino y la patena rebosante de pan, llevamos hasta el altar las fatigas, los trabajos, los éxitos, los estudios, la responsabilidad, las dificultades y el amor de todas nuestras familias.

 

6. ORACIÓN

En familia, Dios, quiso nacer
En familia, Dios, comenzó a llorar
En familia, Dios, acogió al pobre y al rico
En familia, Jesús, se dejó iluminar por una estrella

En familia, Jesús, reconoció a un nombre: MARIA
En familia, un Niño, respetó a un hombre: JOSÉ
En familia, el Dios con nosotros,
se inició en el valor de la fe.

En familia, Jesús, recibió
agasajos de humildes y regios
En familia, Jesús, supo lo que fue huir
En familia, Jesús, recibió aliento
En familia, Jesús, aprendió a vivir.

En familia, Jesús, sufrió el desprecio
de los que no supieron verle ni esperarle
En familia, Jesús, vio a los pastores
cuerpo a tierra y lágrimas en los ojos
En familia, Jesús, contempló a tres reyes
con abundancia de oro, incienso y mirra ofreciéndole.

En familia, Jesús, habló y guardó silencio
En familia, Jesús, fue perdido y encontrado
En familia, jugaba, rezaba y cantaba
y, en familia, sufrió la incomprensión
de algunos de los que le rodeaban

En familia… ¡sí en familia!
¡En familia Jesús fue hijo!
¡En familia, Jesús, fue Niño!
¡En familia, Jesús, fue joven!
¡En familia, Jesús, aprendió a ser adulto!
¡En familia, Jesús, aprendió a mirar a los cielos!
Amén.