La Vida de Jesús – Fco. Fernández-Carvajal

11.- LA RED BARREDERA

Mt 13, 47-52

La red barredera es una red de arrastre. Se echa en el mar y recoge toda clase de peces, unos buenos y otros malos. Al final se reúnen los buenos en un cesto y los malos se tiran. Esta red echada en el mar es imagen de la Iglesia, en cuyo seno hay justos y pecadores. En otros lugares el Señor enseña esta misma realidad: en su Iglesia, hasta el fin de los tiempos, habrá santos y quienes se han marchado de la casa paterna, malgastando la herencia recibida en el Bautismo; y todos pertenecen a ella, aunque de diverso modo.

A modo de conclusión dijo el Señor que sus discípulos han de ser como un padre de familia, que saca de su tesoro cosas nuevas y cosas antiguas[1].


[1] El apóstol es como un padre de familia que cuida de los suyos, y da a cada uno lo que necesita. La doctrina que ha de enseñar es la que los demás precisan, no la más popular, o la más fácil, o la que vaya más en consonancia con los gustos de una época. Por eso, el que predica a Cristo tendrá que acostumbrarse en ocasiones a ser impopular, a ir contracorriente. «¿Desde cuándo un médico da medicinas inútiles a sus pacientes, porque tiene miedo de prescribir las que son provechosas?» (Enc. Humani generis, 15- VI-1917). Mucho más grave sería si receta medicamentos nocivos para la salud del enfermo.