Comentario – Lunes IV de Tiempo Ordinario

Mc 5, 1-20

Esta semana entraremos en una fase de la vida de Jesús en la que se acentúa la formación práctica de sus discípulos a su misión futura.

— milagros muy significativos realizados delante de ellos solos, sin la presencia de la muchedumbre…

— envío en misión para un primer período de prácticas de apostolado…

Jesús y los doce atravesaron el lago y fueron al país de los Gerasenos. 

Algo muy importante para Marcos ¡que escribe para paganos convertidos, en Roma! Es la primera vez que Jesús pasa voluntariamente una frontera, y que toma contacto con el mundo pagano de su tiempo. Se lleva consigo a sus «doce».

Gerasa, ¡país de misión! «Francia, país de misión», título de un libro célebre unos años atrás. Mundo entero, país de misión.

Como Jesús, ¿me preocupo yo de todos los que aún ignoran el evangelio? Hay sectores humanos no evangelizados en todas partes.

Un hombre poseído de un «espíritu impuro» fue al encuentro de Jesús… Tenía su morada en los «sepulcros»… y ni aun con «cadenas», nadie podía sujetarle… Pues muchas veces le habían puesto «grillos» y cadenas… Pero los había roto… y nadie podía dominarle. 

Todos estos términos tienen un valor simbólico: tratan de sugerir la situación verdaderamente dramática del «hombre no-evangelizado».

Está dominado por fuerzas oscuras: Jesús pondrá en evidencia enseguida, la potencia maléfica y prolífera de esas fuerzas… «Mi nombre es Legión, pues ¡somos muchos!» (La «legión» romana constaba de 6.000 soldados).

Visto por un judío, el pagano es un hombre condenado a la muerte; vive ya «en los sepulcros» en medio de la podredumbre y de osamentas impuras. Los «cerdos», animales impuros y repugnantes para un judío, son su única compañía: le está prohibido comer su carne (Lv 11, 7-8).

En fin, el hombre no-evangelizado es un hombre «trabado» «encadenado», no libre. ¿No conservo quizá yo mismo también algunas cadenas y ligaduras? Todas estas imágenes nos dejan adivinar la importancia del gesto misionero que va a hacer Jesús: ¡Viene para liberar al hombre! Cualquiera que sea su degradación -aquel geraseno era un verdadero «monstruo» humano- ¡el hombre puede ser radicalmente curado y transformado por Jesús! He aquí la buena nueva. Las miles de pasiones que lo deformaban, la Legión de demonios que lo habitaban, han sido vencidos. Jesús es más fuerte que las fuerzas maléficas del hombre.

Las gentes fueron a ver lo que había sucedido… Ven al endemoniado «sentado», «vestido» y en su «sano juicio»… 

El hombre se fue y comenzó a predicar en la Decápolis cuanto le había hecho Jesús.

De un bruto inmundo Jesús ha hecho un hombre equilibrado, normal, un hombre en su «sano juicio», un hombre cuya vida tiene un sentido, e incluso un apóstol, pues va a los suyos -paganos como él antes- y les anuncia la buena nueva de la transformación que Jesús ha obrado en él.

Dos advertencias para orar a partir de este texto: la frontera del paganismo pasa por nuestro propio corazón -hay en mí algunos sectores que hay que salvar-… la misión es una característica esenciaI de la Iglesia- hay que ir hacia todos aquellos que esperan aún su liberación, sin encerrarse en el medio cristiano.

Noel Quesson
Evangelios 1